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13/04

Estados Unidos retira la supervisión climática del sector financiero

La autoridad eliminó los principios de gestión del riesgo climático para grandes bancos, marcando un giro en la política financiera estadounidense. Por primera vez desde 2023, los reguladores financieros de ese país desmantelan un marco diseñado para evaluar los impactos del cambio climático en la estabilidad del sistema bancario.

La Reserva Federal (Fed), la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) rescindieron formalmente los Principios para la Gestión de Riesgos Financieros Relacionados con el Clima para Grandes Instituciones Financieras, una guía conjunta que exigía a los bancos con más de US$ 100.000 millones en activos integrar los riesgos climáticos en su gobernanza y gestión.

La medida, efectiva desde su publicación en el Registro Federal, suprime un marco que apenas llevaba dos años de vigencia  y que había sido considerado un paso clave hacia la incorporación del cambio climático como riesgo sistémico.

No son necesarios

En su declaración conjunta, las tres agencias aseguraron que «los estándares de seguridad y solidez existentes ya cubren todos los riesgos materiales, incluidos los relacionados con el clima». Según  la Fed, los principios específicos para el riesgo climático podrían «distraer» a las instituciones financieras de sus deberes prudenciales tradicionales.

El comunicado enfatizó que las entidades supervisadas deben mantener resiliencia ante una amplia gama de riesgos sin requerir lineamientos adicionales enfocados en el clima.

Votación dividida

La Junta de la Reserva Federal aprobó la rescisión por cinco votos contra dos.
El gobernador Michael Barr, uno de los dos votos en contra, criticó duramente la decisión, calificándola de «injustificada». «Revocar los principios a medida que aumentan los riesgos financieros relacionados con el clima desafía la lógica y las prácticas sólidas de gestión de riesgos», afirmó Barr.

Los bancos seguirán sujetos a las normas prudenciales generales de gestión de riesgos, pero ya sin directrices específicas sobre cómo identificar y mitigar los impactos del cambio climático en su exposición crediticia, de mercado o reputacional.

Esto podría dificultar la alineación con estándares globales como los del Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad (ISSB) y el Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con el Clima (TCFD).

La rescisión amplía la brecha entre Estados Unidos y las jurisdicciones que buscan armonizar las normas de supervisión con los objetivos climáticos. Sin un marco federal coordinado, los bancos estadounidenses que operan en múltiples regiones podrían enfrentar requisitos contradictorios y mayores riesgos reputacionales en mercados donde la gestión del riesgo climático se considera parte de la estabilidad financiera.

Aquí puedes leer la nota de la Junta.