El auge del capitalismo responsable ha impulsado cambios significativos en la gobernanza corporativa, incluida la integración de métricas ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) en la remuneración de los ejecutivos. Aunque en Chile esta tendencia está aún al debe, ha ganado una rápida adopción entre las grandes corporaciones de todo el mundo, y los comités de compensación incorporan cada vez más objetivos de sostenibilidad en las estructuras salariales.
Así lo advierte un artículo escrito por Marco Dell’Erba, profesor de Derecho de la Universidad de Zúrich, y Suren Gomtsyan, profesora adjunto de la Facultad de Derecho de la London School of Economics, publicado en Harvard Law School Forum on Corporate Governance, que señala que «los estudios muestran un marcado aumento en la proporción de empresas que incorporan métricas ESG en el diseño de la remuneración de los ejecutivos».
Destaca que la gran mayoría de las empresas del S&P 500 lo hace y que la proporción es mayor entre las corporaciones del índice FTSE 100 del Reino Unido y otros países europeos. Según el artículo el apoyo a esta tendencia proviene de distintos sectores: reguladores financieros, destacados consultores de remuneraciones, inversores y académicos.
Sostiene que una de las propuestas, del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, alienta a los bancos a revisar sus estructuras de remuneración y bonificaciones para asegurarse de que sean coherentes con los objetivos a largo plazo de abordar el cambio climático. De manera similar, Willis Towers Watson, empresa global de servicios profesionales, aboga por utilizar la remuneración de los ejecutivos para alinear los intereses de los ejecutivos con los de los empleados y otras partes interesadas. PwC va incluso más allá y aboga por el uso de métricas ESG no solo en la remuneración de los directores ejecutivos, sino también para otros empleados. La presión de los inversionistas también está aumentando.
Varios importantes grupos de gestión de cartera del Reino Unido y Europa, como Allianz Global Investors, Cevian Capital, Amundi Asset Management, AXA Investment Managers, DWS Investments y Legal & General Investment Management, instan a los directores de las empresas a agregar métricas ESG en el diseño de la remuneración de los ejecutivos.
Las dudas
La publicación reconoce que la práctica plantea dudas «significativas y preguntas importantes». Menciona varias: ¿puede el uso de métricas ESG en la remuneración de los ejecutivos ser eficaz para cambiar los incentivos conductuales de los CEO? ¿Puede un enfoque estándar de mejores prácticas funcionar en todas las empresas? ¿La eficacia depende de circunstancias específicas, como el diseño general de los incentivos relacionados con la compensación, el negocio principal de la empresa, su modelo de negocio y la gobernanza interna?
Advierte además que las métricas ESG deben usarse con moderación y no necesariamente todas las empresas las necesitan. El artículo cuestiona la eficacia y la necesidad de aplicarlas de forma universal.
El análisis destaca las limitaciones de los objetivos ESG no relacionados con el valor para los accionistas y demuestra las circunstancias en las que algunos objetivos específicos de la empresa pueden impulsar cambios rápidos en el desempeño previsto al llamar la atención sobre estas metas.
El análisis
El artículo analizó los distintos desafíos que enfrenta esta tendencia y advierte que «la consecución a corto plazo no se traduce necesariamente en un mejor desempeño financiero general o en un comportamiento corporativo más responsable a largo plazo».
Plantea que se deben evitar medidas ESG agregadas «porque no resaltan áreas específicas que requieren mejoras inmediatas ni fomentan un comportamiento reflexivo destinado a maximizar la puntuación de la medida». Los autores explican que no deben competir con los incentivos financieros básicos incluidos en el plan de remuneración de los ejecutivos. «Por el contrario, es probable que los objetivos ESG relacionados con las externalidades corporativas fracasen a menos que se reforme todo el plan de remuneración y que estas se conviertan en su foco principal».
¿Conclusión? «Las medidas ESG se pueden utilizar para mejorar el desempeño en un aspecto material de la estrategia corporativa donde una empresa necesita un cambio significativo y visible en un corto plazo, pero las que pueden funcionar de manera eficaz en una empresa pueden ser irrelevantes para otras», dice el artículo.
Según el documento, estos hallazgos cuestionan la práctica evolutiva de una integración uniforme de métricas ESG en el diseño de planes de compensación de todas las empresas e insta a los reguladores, inversores institucionales y directorios a adoptar una estrategia personalizada, centrada y selectiva en la integración de métricas ESG en la remuneración de los ejecutivos.