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10/06

Energías renovables alcanzan el 46% de la capacidad instalada global, pero el mundo aún no va al ritmo necesario

Un nuevo informe de IRENA revela que 2024 fue el año con mayor crecimiento en energías limpias, impulsado por la solar. Sin embargo, el planeta necesita duplicar el ritmo de instalación para cumplir con la meta de triplicar la capacidad renovable al 2030. Chile destaca en Sudamérica, aunque aún enfrenta desafíos en integración y almacenamiento.

A finales de 2024, el mundo alcanzó un nuevo hito en transición energética: las energías renovables representaron el 46% de la capacidad instalada total para la generación eléctrica a nivel global, según el informe Renewable Capacity Statistics 2025 de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).

El avance se da en un contexto de urgencia climática y compromisos internacionales como el de triplicar la capacidad renovable al 2030, adoptado en la última COP28.

Pero no todo es celebración. A pesar de los récords alcanzados, el documento advierte que el ritmo actual no es suficiente para cumplir las metas que permitan mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C.

Sol y China

El año pasado se sumaron 585 GW (gigavatios) de nueva capacidad renovable en todo el mundo, lo que representa un crecimiento de 15,1% respecto al año anterior. De esa cifra, el 92,5% de todas las nuevas instalaciones eléctricas fueron de origen renovable, dominadas por el auge de la energía solar, que por sí sola aportó 452 GW (más del 77% de las adiciones renovables). Le siguió la eólica, con 113 GW.

Pero el mapa del crecimiento es desigual. China, Estados Unidos y la Unión Europea concentran el 83,6% de la nueva capacidad global. En contraste, África apenas añadió 4,2 GW y los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (SIDS) sumaron solo el 0,2% de la capacidad renovable mundial.

Chile firme con desafíos

En este contexto global, Chile destaca en América del Sur como uno de los países con mayor crecimiento relativo en energías renovables. En 2024, según IRENA, el país alcanzó una capacidad instalada renovable de 23.975 MW, un alza significativa desde los 8.444 MW de 2015, lo que refleja un crecimiento sostenido durante la última década.

El avance chileno se sustenta principalmente en energía solar y eólica y ha posicionado al país como un referente en políticas de transición energética en América Latina. Sin embargo, el desafío sigue siendo la integración efectiva de esta energía en el sistema eléctrico, sobre todo ante la variabilidad de fuentes como la solar, que requiere mayor inversión en almacenamiento, redes inteligentes y flexibilidad del sistema.

¿11 TW en 2030?

IRENA es clara: para cumplir el objetivo de triplicar la capacidad renovable al 2030, será necesario añadir más de 1.120 GW anuales en los próximos seis años. El récord de 585 GW en 2024, aunque alentador, queda corto frente a esa meta.

Esto plantea una carrera contrarreloj. Se necesita no solo más inversión en infraestructura, sino también mejor planificación, cooperación internacional, financiamiento accesible y marcos regulatorios sólidos, especialmente para países en desarrollo que hoy están lejos de esta transformación.

El informe es un llamado a acelerar el paso.  Y aunque hay motivos para el optimismo, como la masificación de la energía solar, la baja de costos tecnológicos y el interés del sector privado,  el cambio estructural va más lento de lo que exige la emergencia climática.

Aquí puedes leer el informe completo.