5. La cadena de valor no es parte del desafío
Mito: Algunas organizaciones creen que basta con reducir las emisiones propias para alcanzar la neutralidad. Sin embargo, hasta el 90% de la huella climática de muchas empresas proviene de su cadena de valor: proveedores, logística, uso del producto y fin de vida. Ignorar estos alcances es ignorar la mayor parte del impacto real. Realidad: Las empresas que realmente avanzan hacia la neutralidad lo hacen construyendo ecosistemas, no solo acciones internas. Esto implica desarrollar proveedores, compartir tecnología, generar incentivos y fomentar una cultura de transparencia. La neutralidad real es imposible sin una cadena de valor alineada.