Diálogos Sostenibles
05/02

Acción Empresas: «Cuando el escenario se pone adverso, hay que recordar que la sostenibilidad no es un factor bonito, es una mirada para asegurar éxito»

En este Diálogos Sostenibles la gerente de desarrollo, Kathrin Muller, advierte que se trata de "hacerse cargo, en este momento, de las cosas que van a venir a futuro", como la adaptación al cambio climático.

Acción Empresas cumple 25 años conectando a las compañías para avanzar con una mirada puesta en la sostenibilidad, bajo criterios medio ambientales, sociales y de gobernanza, en este Diálogos Sostenibles, Kathrin Muller, su Gerenta de Desarrollo, conversó con ESGHOY acerca de los avances y los desafíos de las empresas chilenas.

¿Hemos avanzado? Sin duda, dice, pero son avances no «lineales», «un poco cíclicos», añade, y «cuando se complica el contexto socioeconómico, es donde se muestra quiénes son las empresas que realmente están convencidas y lo tienen ya incorporado en su estrategia de negocio».

Muller es clara al señalar que «la sostenibilidad tiene que ver con una mirada de mediano y largo plazo para éxito del negocio» y cuando le preguntan por dónde debiéramos avanzar, plantea que «obviamente hay un tema importante que es el ejercicio de materialidad. ¿Cuáles son los temas más importantes para mi empresa, para mi rubro? Pero también  no enfocarse solamente en uno, ambiental o social o gobernanza, sino de manera integrada».

La experta advierte también que las empresas más grandes hoy tienen un tremendo rol «en involucrar a sus proveedores, a su cadena de valor, para avanzar en conjunto y más masivamente en temas de sostenibilidad».

 

Las empresas no pueden avanzar solas hacia la sostenibilidad, necesitan un contexto, factores de estabilidad, etc.  ¿Avanza el Estado al ritmo que de las compañías más grandes para empujar el carro?

Un avance significativo del Estado de Chile ha sido la estrategia que tiene en términos climáticos. Declarar su ambición de ser carbono neutral para el 2050, los NDC, que son las contribuciones nacionalmente determinadas, sobre todo en términos ambientales. Han sido medidas tremendamente importantes para  mostrar claramente el compromiso del país y alinear, en ese sentido también, al sector empresarial. La Ley Marco de Cambio Climático, es un ejemplo importante de cómo el Estado pone la pauta.

Siempre quedan brechas pendientes. Lo que hemos visto este año, sobre todo, es que el tema de la biodiversidad, de los servicios ecosistémicos, es nuevo, todavía incipiente y es bastante más complejo también de tratar que la huella de carbono o el cambio matriz energética. Tiene que ver con calidad del suelo, con retención de agua, con gestión hídrica, con calidad de aire, etc. Entonces, cómo abordar la biodiversidad, que también es una de las grandes crisis que se nos viene.  Estamos trabajando con el Ministerio de Medio Ambiente en involucrar a las empresas para que contribuyan a la meta 15 del marco global de biodiversidad y que empiecen a diagnosticar cuáles son sus reales impactos y dependencias sobre y de la naturaleza.

Cuando hablamos de biodiversidad, algunos dicen como me estás hablando de ballenas, no tiene nada que ver con mi core business. Falta mucha comprensión, porque ninguna empresa es independiente de los servicios ecosistémicos. Hay rubros que dependen mucho más y que están más avanzados, como el forestal, minería y las generadoras eléctricas, porque administran grandes territorios, en diferentes partes del país.

Este es un temazo no solo en Chile, pocos acuerdos se lograron recientemente en la COP 16.

Es un tema que creo que va a avanzar mucho en los próximos años pero todavía está en pañales a nivel mundial, no es una característica solo de Chile. Entonces, foco para las empresas ahí. Es importante comprender el tema y ver cuán relevante es para su negocio y cuáles son realmente sus dependencias e impactos. Por ahí se parte.

Al core del negocio

Hasta hace poco, la sostenibilidad por carriles distintos al core del negocio. Partió un poco así..

Partió un poco así, en la oficina de la esquina que ayudaba a la comunidad llevando el agua. Voluntariado,  iniciativas filantrópicas o de marketing, pero no necesariamente dentro core del negocio. Pero ya estamos en un grado que se entiende, que es parte de la estrategia.

¿Eso ya es ganancia?

Es una gran ganancia, pero no estamos transversalmente en ese estado. Es súper importante, sobre todo en este momentum  geopolítico histórico, donde también surgen movimientos como el anti-woke, que cuestiona todos los avances en diversidad, equidad, inclusión o discriminación. O también donde asume un nuevo presidente en Estados Unidos que dice literalmentedice  drill, baby, drill.

El escenario se pone más adverso o más complejo y es especialmente importante recordar que la sostenibilidad no es un factor bonito, no es nice to have que uno hace cuando los tiempos son buenos, sino que es la mirada a mediano y largo plazo para asegurar el éxito y la persistencia de los negocios en el futuro. Es hacerse cargo, en este momento, de las cosas que van a venir a futuro. Y un ejemplo, súper claro, es la necesidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático. Ya salió de la categoría de riesgos. Se ha vuelto realidad y hace falta  inversión, comprensión por parte de las empresas de distintos rubros, sobre qué tengo que hacer para hacerme cargo para prevenirlos, mitigarlos y tener éxito para mi negocio en el futuro.

Esa mirada es tremendamente importante porque si no, siempre va a ser algo que puede salir si estamos en tiempos de vacas flacas y la idea de la sostenibilidad no es eso. Es justamente cambiar la mirada de corto plazo, de cómo voy desde el  fin de año al largo plazo. Decir  esto no es costo, es inversión para el futuro de mi negocio y de la sociedad donde estoy operando, porque no existen los negocios exitosos en una  sociedad fracasada. Estamos en una economía colaborativa, aquí avanzan todos o retrocedemos todos juntos.

Garantizar el respeto

¿Cuál es hoy el problema estructural de las empresas chilenas en términos de sostenibilidad, por donde les cuesta más avanzar?

Depende mucho del rubro. Mencioné biodiversidad, pero me gustaría relevar también derechos humanos. Algunas empresas  más conservadores dicen no me vengan con ese tema, no tiene nada que ver conmigo, no torturo gente, no tengo trabajo infantil y en Acción Empresas nos hemos esforzado mucho en explicar bien por qué son importantes.

El Estado tiene que garantizar el respeto a los derechos humanos, pero las empresas también. Y si tienen efectos negativos sobre algún tipo de derechos humanos, como por ejemplo, vivir en un ambiente sano, saludable, tienen que hacerse cargo de reparar. Hay ahí una responsabilidad legal de respetar esos derechos humanos, y para eso hay que conocerlos. Eso es lo primero. Y lo segundo, es indispensable contar con el compromiso del directorio, de la alta directiva, explicitar ese compromiso. Después, hacer debida diligencia, hablar con los diferentes grupos de interés, con los equipos internos, con la directiva, con los proveedores, con las comunidades más afectadas; con los clientes, con las ONG, para escuchar cuáles son los riesgos que perciben ellos.

Y cada empresa que ha empezado a implementar este proceso ha dicho, me salieron al menos cinco riesgos concretos, nuevos, que no los tenía mapeados. De verdad, es un proceso que ayuda muchísimo a levantar los riesgos y a gestionarlos mejor, porque estamos de acuerdo que es muchísimo mejor prevenir y mitigar ,que cuando se produce el daño.

Un empuje

El gobierno trabaja en un proyecto de ley Debida Diligencia en Derechos Humanos. Pero algunos expertos, como Juan Eduardo Ibáñez del Programa de Sostenibilidad UC, señala que habría que preguntarse si en Chile es necesario legislar al respecto. ¿Cuál es la mirada de Acción Empresa respecto a eso?

Me gustaría dar un punto de vista un poco diferenciado, porque al igual que la Católica, con quienes  trabajamos mucho, también hacemos un análisis a empresas que son, realmente las más avanzadas dentro de los cinco criterios claves de sostenibilidad. Uno de ellos es derechos humanos, los otros son carbono, neutralidad, biodiversidad, diversidad, inclusión y transparencia y  reportabilidad. Lo que vemos es que hay empresas que no necesitan ninguna regulación para avanzar, lo tienen en su ADN, porque el gerente general o los dueños están muy convencidos. Pero también hay una gran cantidad de compañías para quienes es más difícil meterse en ese tema. ¿Qué pasa cuando hay una regulación? Levanta la vara al tiro. La regulación,  para generar conciencia y avances masivos, como lo estamos viendo con la Ley REP, es mucho más rápida y efectiva.Hay una tendencia global a legislar. La Unión Europea, después de mucha discusión, tiene una regulación que de hecho va a afectar a las empresas chilenas que exportan.

Pero, hay un gran pero, y por eso también recojo el argumento de Juan Eduardo Ibáñez, esta regulación tiene que ser bien hecha. Asegurar procedimientos efectivos, alineado con otras legislaciones y no puede complicar aún más el escenario regulatorio que tenemos. Las empresas dicen estoy enfocada en hacer inversiones en diferentes aspectos de la sostenibilidad, hay tantos permisos, tanta burocracia,  regulaciones que tienen el mejor sentido, pero no la necesaria implementación en cuanto a seguridad de plazos, rigurosidad,estar alineado con otras normas, que realmente frena mucho las inversiones. Estamos trabajando con el Ministerio de Justicia, queremos integrar la visión de las empresas.

Anti Woke

¿Cuál crees que debería ser el foco 2025 para las empresas en temas de sostenibilidad?

Mi gran llamado es a no dejarse confundir por los movimientos anti-woke, por las voces críticas, no perder de vista que la sostenibilidad realmente tiene un enfoque de mediano-largo plazo y que es relevante para el negocio, que no es un adicional.

Hay dos temas además que no quisiera dejar afuera. Uno es la adaptación a las consecuencias del cambio climático que para Chile es tremendamente importante. Y el otro, la reportabilidad, o como dicen los gringos, accountability. ¿Cómo doy cuenta de mis avances? No se puede quedar en la mera palabra, en compromisos, me tengo que hacer cargo de conversar con mis grupos de interés, de difundir, de publicar lo que hago, de ser auténtico, de decir, esta es mi meta, esos fueron mis avances, o incluso, este año retrocedí y me pasó por esto, estas son las medidas que voy a tomar para remediar estos atrasos. Eso le da credibilidad a las empresas, las aleja del greenwashing que es súper importante para construir nuevamente una base de confianza y un trabajo en conjunto, para generar una sociedad y empresas más sostenibles.