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27/02

La agenda social se consolida en el 74% de las grandes empresas globales pese al entorno geopolítico incierto

Un análisis basado en datos de KPMG y Pledge1%, muestra que las corporaciones internacionales no han retrocedido en sus compromisos sociales. Por el contrario, han reforzado la medición y reporte de riesgos sociales como parte central de su estrategia ESG.

La agenda social se ha consolidado como un eje estructural en la gestión empresarial global. Así lo recoge un análisis publicado por Expansión, que destaca que el 74% de las 250 empresas más grandes del mundo (G250) ya reporta riesgos sociales en sus informes de sostenibilidad, según la Survey of Sustainability Reporting 2024 de KPMG. La cifra representa un aumento significativo frente al 49% registrado en 2022.

El dato refleja que, incluso en un entorno geopolítico incierto y polarizado, las grandes corporaciones han mantenid, e incluso fortalecido, sus compromisos en diversidad, equidad e inclusión (DEI), gestión de derechos humanos y desarrollo comunitario.

Según el reporte citado, el contexto político internacional no ha significado un retroceso generalizado en la agenda social corporativa. Para muchas compañías, alinearse con estándares globales, protocolos contra la discriminación y programas de equidad de género responde tanto a coherencia internacional como a la necesidad de mitigar riesgos reputacionales y financieros.

El componente social también impacta en el desempeño organizacional. Según datos de Pledge1%, el 71% de los empleados considera el propósito social un factor clave al elegir empleo, mientras que el 90% se siente más inspirado en empresas con un propósito claro. Además, el compromiso organizacional puede reducir hasta en 52% la rotación y las compañías con alto nivel de engagement registran hasta 23% más rentabilidad.

En este escenario, la discusión empresarial se ha desplazado hacia cómo demostrar con métricas verificables la generación de empleo digno, inclusión real y respeto por los derechos humanos. Para ello, marcos como los estándares del Global Reporting Initiative (GRI) y el Sustainability Accounting Standards Board (SASB) se han convertido en referencias centrales para medir y divulgar desempeño social con criterios comparables.

La crónica de Expansión advierte que la presión de inversionistas institucionales y fondos con mandatos ESG ha sido determinante y la ausencia de indicadores claros en materia social puede traducirse en mayores primas de riesgo o incluso en exclusión de portafolios de inversión.

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