Memorias
11/04

Aguas Andinas refuerza su hoja de ruta ESG con foco en resiliencia hídrica y economía circular

El reporte integrado de la compañía avizora una nueva etapa en la gestión sostenible de la compañía, con foco en infraestructura resiliente ante el cambio climático, liderazgo en economía circular, y una gobernanza corporativa basada en altos estándares éticos y ambientales.

Una transformación estructural, que deja atrás el modelo de empresa sanitaria tradicional, para posicionarse como un actor clave en servicios ambientales, es que la que refuerza Aguas Andinas en su Reporte Integrado 2024, lo que se se materializa en su hoja de ruta 2024-2030, con una agenda que articula la gestión operativa e impacto territorial a través de seis dimensiones: resiliencia, inversiones sostenibles, liderazgo y nuevas formas de trabajo, economía circular, digitalización e innovación, y generación de valor social positivo.

Felipe Larraín Aspillaga, presidente del directorio, planteó que nuestra gestión durante estos 25 años sitúa a Aguas Andinas en una sólida posición de cara a los desafíos que hoy presenta el cambio climático (…). Cada vez son más comunes los fenómenos meteorológicos extremos que ponen a prueba la resiliencia de los países”.

“Queremos seguir prestando un servicio de excelencia y calidad, con la continuidad esperada. Por eso, uno de los objetivos de la hoja de ruta es aportar con nuestros conocimientos y experiencia a la ampliación del acceso a servicios sanitarios dignos en toda la Región Metropolitana”, agregó el gerente general, Daniel Tugues Andrés, en carta a los accionistas.

Biociudad: la respuesta a la crisis hídrica

El plan Biociudad, que lanzó  en noviembre de 2023, constituye la apuesta central para enfrentar los efectos del cambio climático en la Región Metropolitana. Con un enfoque integral, combina obras de infraestructura crítica, como pozos, embalses y megaestanques, con tecnologías de monitoreo y una gobernanza hídrica territorial.

En 2024 logró extender la autonomía del sistema ante eventos extremos de turbiedad a 37 horas, y se incrementó la seguridad del abastecimiento gracias a la reactivación de pozos, nuevos filtros y la rehabilitación de plantas de agua. En total, se contemplan inversiones por más de US$ 1.000 millones en el próximo quinquenio.

El plan también incluye un enfoque de gestión participativa de los ríos Maipo y Mapocho, y contempla acciones con asociaciones de canalistas, municipios y actores comunitarios para mejorar la eficiencia en el uso del recurso, desde la fuente hasta el consumo final.

Biofactorías: referencia en economía circular

Las biofactorías de La Farfana y Mapocho-Trebal destacaron nuevamente como centros de excelencia en economía circular. En 2024:

  • El 45,7% de la energía utilizada provino de biogás.
  • La producción de biometano aumentó un 25%.
  • Se reutilizaron 35,6 millones de m³ de agua depurada.
  • El 100% de los biosólidos fue valorizado, sin disposición en rellenos sanitarios.

Además, se consolidó la producción del fertilizante Huechún, derivado del tratamiento de lodos, y se avanzó en la integración de modelos energéticos inteligentes bajo estándares ISO 50001. La compañía logró valorizar el 100% de los biosólidos, sin disposición en rellenos sanitarios.

Neutralidad en carbono y eficiencia energética

Como parte del plan de descarbonización 2030, Aguas Andinas avanzó hacia una matriz energética más limpia. En 2024, un 84,3% de su energía provino de fuentes renovables y elaboró una estrategia para alcanzar la neutralidad en carbono, ajustando su metodología de cálculo a los estándares de SBTi.

A pesar de un leve aumento en emisiones respecto al año anterior, se mantuvo dentro de los límites comprometidos para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones de alcance 1, 2 y 3. También se priorizó el desarrollo de un plan de reducción del agua no facturada y se reforzó la trazabilidad ambiental de sus procesos.

Gobernanza, cumplimiento y compras responsables

La empresa reportó un 96% de sus inversiones con impacto ambiental o social y participó en el piloto G-Metrix para medir su desempeño en gobernanza corporativa, obteniendo un 86% de cumplimiento en buenas prácticas internacionales.

Además, diseñó un piloto para incluir criterios ASG en los procesos de compras, con foco en pequeñas y medianas empresas proveedoras, y se implementaron controles de debida diligencia para toda la cadena de valor.

Educación, comunidad y propósito compartido

Aguas Andinas también desplegó un enfoque educativo robusto. En 2024, más de 46 mil estudiantes participaron en charlas sobre el uso del agua y el funcionamiento de la red sanitaria. También se realizaron 20 exposiciones sobre sequía dirigidas a juntas de vecinos, con apoyo de meteorólogos y voceros técnicos

La relación con el entorno se refuerza a través de nuevos protocolos de intervención comunitaria, actividades educativas digitales, y la promoción del uso responsable del agua en medios y redes sociales. Esto se conecta con el objetivo más amplio de crear un vínculo emocional con los clientes y la sociedad, plasmado en su nuevo propósito corporativo, que orienta todas las acciones de la compañía.

Aquí puedes leer el Reporte completo.