Diálogos Sostenibles
13/06

«Hay tranquilidad a nivel de factibilidad y posibilidad de avanzar en inversiones necesarias para mantener el disfrute en esta ciudad»

La gerente de Sostenibilidad y Estrategia de Aguas Andinas, Rachel Bernardin, admite que existe conciencia del cambio climático y voluntad para enfrentar la sequía y eventos extremos". Dice que el fenómeno llegó para quedarse y "todo nuestro actuar debe estar enfocado en este ámbito".

La gerente de Sostenibilidad y Estrategia de Aguas Andinas, Rachel Bernardin, es ingeniera civil en hidráulica e hidrología y desde su expertise y actual sitial en la sanitaria, repasa la crisis climática, la disponibilidad hídrica y el plan estratégico de la compañía en un contexto en que Chile figura entre los 16 países más expuestos a estrés hídrico, «a la par con países que están principalmente en África», alerta.

Dice que no se trata de ser alarmistas,  tampoco de generar temor, «pero tenemos que ser capaces de afrontar el desafío», que, hasta ahora, reconoce, han sorteado liderando acciones y han sido capaces «de asumir el cambio y de tomar las decisiones a tiempo».

¿Cuál crees que es el rol de las empresas sanitarias como Aguas Andinas en liderar una transformación cultural hacia una mayor sostenibilidad y cuidado del agua?

Como empresa sanitaria tenemos que asegurar la transformación que apunta a un uso más sostenible del agua y que nos permita proyectar un modelo de suministro con visión de futuro. Hace años que estamos en una crisis climática importante, hace más de 14 años que estamos viendo los efectos del cambio climático y, por ende, hemos tenido que liderar este cambio con acciones para poder mantener el suministro en la ciudad y también con un plan estratégico para el mediano y largo plazo.

 ¿Cuál es la evaluación  actual que realiza Aguas Andinas sobre la seguridad hídrica en la Región Metropolitana?

Venimos de 14 años con sequía, los dos últimos años con mejor disponibilidad hídrica, pero no hay que pensar que se va a revertir la situación. Somos parte de los 16 países del mundo más expuestos al estrés hídrico y estamos a la par con naciones que están principalmente en África. Uno se pregunta cómo es posible eso. No es para ser alarmistas, tampoco generar temor, pero tenemos que ser capaces de afrontar este desafío. Y estamos liderando acciones y hemos sido capaces, hasta ahora, de asumir este cambio y de tomar las decisiones a tiempo.

Uruguay estuvo a punto de tener razonamiento, Bogotá y Quito lo tienen. Estamos frente a un problema serio, durable y  hay que seguir tomando las decisiones desde hoy para los próximos 20 años.

Buena acogida

Que hoy no tengamos racionamiento tiene que ver con inversiones que se hicieron hace ya varios años ¿no?

Estamos trabajando desde más de 10 años en asegurar la resiliencia a eventos extremos. En 2013 tuvimos cortes de suministro debido a turbiedad del agua  y gracias a las inversiones que fuimos capaces de tomar, a las alianzas público privadas  hemos podido asegurar el agua ahora. Pasamos de cuatro horas de autonomía a más de 37.

Pero las obras que imaginamos hace más de 10 años ya quedaron demasiado chicas frente a los eventos que nos están pegando hoy. Estamos con nuevas inversiones, o proyectos de inversión, como el  de captación y conducción del río Maipo, que nos permitirá dar mayor resiliencia a nuestra ciudad. Está en estudio de Impacto Ambiental ingresado en el sistema y ya estamos contestando las preguntas.

¿Y están las condiciones políticas y económicas para hacer las inversiones que se requieren hoy? ¿En términos de quizás de agilidad en la aprobación de los proyectos? 

Diría que siempre hubo una buena acogida de los servicios públicos para entender que estamos frente a eventos extremos que tenemos que asumir como país. Hace 20 años se tomó la decisión frente al plan de saneamiento y  podemos mostrarlo como un orgullo país.  Es un país que pasó de tener menos de 10% de tratamiento de las aguas servidas a más de 99% en menos de 20 años y nuestros vecinos no fueron capaces de avanzar. Tenían también el plan maestro pero que se quedaron ahí. Acá sí se implementó.

Diría que frente al cambio climático está la conciencia, está la voluntad de querer avanzar para preparar a este país para los efectos tanto a nivel sequía como de eventos extremos.

Resiliencia hídrica

Están implementando el plan Biociudad, que contempla una inversión bastante significativa al 2030. ¿Qué hitos claves se esperan para alcanzar en los próximos años y cómo se va a medir ese impacto en la resiliencia hídrica de la región?

BioCiudad tiene cinco ejes de acción. Uno es aumentar nuestra resiliencia frente a eventos extremos, es decir,pasar de 37 a más de 48 horas de autonomía. Poder abastecer Santiago durante más de dos días sin depender del río Maipo. Esa es la clave. Después, diversificar nuestra fuente de agua para, justamente, aumentar nuestra autonomía hídrica pensando en elevar extracción de aguas subterráneas. Tenemos un tremendo acuífero o reservorio de agua debajo de nosotros y hay sectores donde todavía hay posibilidad de extraer más capacidad. Pero tenemos que hacerlo de manera sostenible, porque si lo hacemos sin pensar en su recarga, nos va a pasar la cuenta. También trabajamos con Soluciones Basadas en la Naturaleza, apoyando la recarga de los acuíferos.

 ¿De qué se tratan exactamente esas Soluciones Basadas en la Naturaleza?

El objetivo de las Soluciones Basadas en la Naturaleza es aprovechar las ventajas de los ecosistemas,  una recarga controlada permite realimentar la napa. También hacer zanjas de infiltración,  sabemos que cuando llueve el agua escurre y se devuelve al mar. La idea es hacerle unas trampas naturales que permitan que se infiltre poco a poco y vuelva a los acuíferos. Tenemos un plan piloto de gran envergadua en el Parque Quebrada San Ramón, ahí hemos podido hacer más de 4 kilómetros de zanjas.

¿Y han medido cuánto han podido recuperar?

Las zanjas de la quebrada de Ramón no van a mover la aguja respecto al volumen que nos falta a nivel ciudad, sigue siendo muy acotado. Diría que las Soluciones Basadas en la Naturaleza te permiten ayudar a evitar la erosión, a recargar. Todo suma, pero hay que pensar que tenemos que agregar infraestructuras mucho más robustas. No podemos pensar que solo las Soluciones Basadas en la Naturaleza van a permitir resolver el problema. Estos 4 kilómetros de zanjas representan al año una recarga del orden de 20 mil metros cúbicos y hay años que nos faltaban 300 millones de metros cúbicos. Nos faltaba 40% del agua de la ciudad si no hubiéramos tenido apoyo de otros usuarios de la primera sección del río Maipo.

De la mano

¿Qué trabajo se está haciendo con la comunidad en el proyecto BioCiudad, un factor súper importante a la hora de hacer sostenible el proyecto?

Como política de empresa y como lo que hemos dicho en nuestro nuevo propósito corporativo, tenemos un diálogo constante con las comunidades. Estamos inmersos en  la ciudad y cualquier proyecto que uno quiera desarrollar hay que trabajar de la mano de ellos. Estamos abriendo nuestros espacios a la comunidad, como la Quebrada de San Ramón, el río Mapocho sin aguas servidas. A fines del año pasado abrimos el parque Laguna Negra, que es otra manera de compartir con la comunidad y también que tomen conciencia de la necesidad de preservar la biodiversidad y de ver el impacto del cambio climático.

La reforma al código de aguas, la Ley Marco del Cambio Climático se menciona como pilares para el acceso equitativo al agua, ¿Qué avances concretos han logrado en colaboración con el gobierno para implementar estas reformas?

Hemos trabajado transversalmente con todos los gobiernos en proyectos como la modernización del sistema de concesión. La Ley de Cambio Climático, que refuerza la importancia de la seguridad hídrica como un pilar central de la agenda nacional, permite tomar conciencia que el fenómeno llegó para quedarse y que hay que tener todo nuestro actuar enfocado en este ámbito. Obviamente que también la reforma del código de aguas, que da prevalencia al acceso, nos da una tremenda seguridad como sanitaria de poder asegurar el suministro a la ciudad.

Educación continua

Me imagino que también esto va de la mano de estrategias educativas o campañas porque al final los consumidores somos los grandes protagonistas en el cuidado más responsable. ¿Qué se está haciendo en ese sentido?

Estamos educando de manera continua a la comunidad en todos los ámbitos de acción. Que se conozca el ciclo urbano del agua, que la gente tome conciencia que lo que le llega a  la casa viene de una fuente, que es el río Maipo, que viene con ciertas características, que necesita tratamiento, que se asegura un agua de muy buena calidad, que cumple con todos los parámetros de las normas de agua potable. Tenemos la suerte de tener un agua de muy buena calidad, que viene de los glaciares.

Estamos convencidos que si hay mayor conocimiento la gente va a cuidar mejor el agua. Entender lo importante de tener un suministro continuo y no llegar a restricciones como Bogotá o Quito. Tenemos un entorno que cuidar para evitar que nos pase lo que está pasando en otros países del mundo.

 ¿Qué aspectos son los más críticos en términos de financiamiento, de las capacidades de gestión para garantizar la sostenibilidad del agua en Santiago?

Tenemos un marco regulatorio, podemos decir que hay cierta tranquilidad a nivel de las inversiones porque nuestro ente regulador reconoció que el cambio climático había llegado. Habría sido terrible que no haya conciencia o voluntad a nivel del Estado pero no es el caso. Tenemos una alianza público-privada que funciona, donde estamos trabajando de la mano. Diría que las inversiones las vamos a poder realizar, obviamente hay que pasar por todas las etapas de aprobación. No podemos decir que vamos a realizar todo el plan BioCiudad en 5 años.

Estamos con la tranquilidad que vamos a poder realizar las inversiones necesarias para realizar las inversiones a mediano plazo y también vamos a avanzar sobre los proyectos de más largo aliento. Diría que hay tranquilidad a nivel de la factibilidad y la posibilidad de avanzar en las inversiones necesarias para mantener el disfrute en esta ciudad.