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31/10

AIE advierte: si no se duplican inversiones en redes eléctricas habrá consecuencias catastróficas en el clima

Un estudio del organismo energético reveló que para cumplir con los objetivos de seguridad climática y energética "es necesario duplicar la renovación de redes en aproximadamente 80 millones de kilómetros de líneas de transmisión para 2040, equivalente a toda la capacidad de transmisión existente hoy en el mundo".

El informe «Redes Eléctricas y Transiciones Energéticas Seguras» , elaborado por la Agencia Internacional de Energía (AIE), advirte que si los países no aumentan sus inversiones en la renovación de redes eléctricas a más de US$ 600 mil millones al año, podríamos ver un aumento de 58 mil millones de toneladas de dióxido de carbono en la atmósfera adicionales entre 2030 y 2050. Lo que equivale a todas las emisiones de CO2 del sector de energía global en los últimos cuatro años.

Estas nuevas emisiones  provocarían un aumento de la temperatura global más allá del 1.5°C establecido en el acuerdo climático de París y tendría consecuencias desastrosas para el clima:  sequías más prolongadas, inundaciones más frecuentes y tormentas más intensas, además de problemas de seguridad energética a nivel mundial.

El documento detalla que para cumplir con los objetivos de seguridad climática y energética «es necesario duplicar la renovación de redes en aproximadamente 80 millones de kilómetros de líneas de transmisión para 2040, equivalente a toda la capacidad de transmisión existente hoy en el mundo».

La renovación de las redes eléctricas no está al ritmo del rápido crecimiento de tecnologías limpias clave como la energía solar, eólica, vehículos eléctricos y bombas de calor. Sin una mayor atención política y mayores inversiones, los déficits en la extensión y calidad de la infraestructura de red podrían hacer que el objetivo de limitar el calentamiento global  sea inalcanzable y socavar la seguridad energética.

Inversión y horizonte temporal de los planes actuales de redes de transmisión en algunas regiones del mundo.

Preparados para la nueva economía energética

Duplicar la inversión es un paso crucial que requerirá cambios en la forma en que se gestionan y regulan las redes. Necesitará de la colaboración entre gobiernos y empresas, para garantizar que estén preparadas para la nueva economía energética global que está emergiendo, enfatiza el informe.

También detalla los problemas que ya está causando la falta de inversión: 1,500 gigavatios de proyectos de energía renovable esperan ser conectados a la red. Esto es cinco veces la capacidad solar y eólica que se agregó en todo el mundo el año pasado. En Estados Unidos, la saturación de la red costó US$ 13 mil millones en 2021 y se estima que costará US$ 22 mil millones en 2022.

El informe destaca eso sí  la reducción de las emisiones del sector energético que solo crecieron un 0.2% en la primera mitad de este año, gracias, en gran parte, a la adopción de energía eólica y solar en todo el mundo. Las emisiones disminuyeron significativamente en la Unión Europea, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, aunque aumentaron en China e India.

¿Qué impide modernizar las redes eléctricas?

Según el estudio, los obstáculos para el desarrollo de redes varían según la región, desde la salud financiera de las empresas de servicios públicos hasta el acceso limitado a capital, la aceptación pública de proyectos y la necesidad de reformas regulatorias.

Los obstáculos financieros se pueden superar, dice el estudio, mejorando la forma en que regulan las empresas de redes eléctricas, impulsando la financiación específica y aumentando la transparencia de costos. Advierte que los responsables de la formulación de políticas pueden acelerar el progreso mediante una planificación mejorada, evaluaciones de riesgos regulatorios que permitan inversiones anticipadas y simplificación de procesos administrativos.

 

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