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10/06

Alfredo Enrione y su mirada a la evolución ESG: «Estamos cambiando a nivel de hardware, pero el desafío está en el software»

En entrevista con ESGHOY, el director del Centro de Gobierno Corporativo y Sociedad ESE Bussiness School de la Universidad Los Andes, afirma que los directorios están apoyando iniciativas ESG, pero sin tener la total convicción y/o conocimiento respecto de sus impactos.

En los últimos años Alfredo Enrione ha sido protagonista de la evolución que ha tenido el mundo empresarial en sostenibilidad. Dice que en materia ESG «hoy estamos en un momento similar al internet de comienzo de los noventa…Llenos de entusiasmo por el potencial. Hay muchas promesas, muchas ideas y modelos, donde algunas fracasarán y otras triunfarán, pero aun no sabemos cuáles».

Para el director del Centro de Gobierno Corporativo y Sociedad ESE Bussiness School de la Universidad Los Andes, también «estamos llenos de gurús chantas que ofrecen LA solución, cuando aún no la tenemos». Y es es cauto a la hora de definir algún modelo a imitar, aunque sí «estaría muy atento y buscaría activamente ideas para probar».

Enrione cree que el trabajo de las empresas chilenas en torno a los criterios ESG está atrasado, aunque reconoce que los avances, en estos dos últimos años, han sido importantes.
¿Dónde están los principales avances y desafíos?
De acuerdo a nuestras investigaciones los principales avances están en tres frentes asociados a una adaptación a nuevos estándares: la creación de nuevos productos y servicios, la incorporación de nuevas tecnologías con estándares modernos y el rediseño de procesos productivos. Asimismo los desafíos están en reformular más a fondo los modelos de negocio y la incorporación de personas con expertise y cultura ESG en la alta dirección. En cierto sentido podría decirse que estamos cambiando a nivel de hardware pero todavía el desafío está en el software.
¿Cree que los directorios chilenos están preparados para pasar de las intenciones a las acciones?
Aquí también vemos avances, pero nuestros estudios nos indican que los directorios están apoyando iniciativas ESG sin tener la total convicción y/o conocimiento respecto de sus impactos. Tenemos dos hipotesis. La primera es que las acciones responden a presiones externas a la organización. La segunda es que la convicción reside en los equipos directivos y no aún en el directorio. Es probable que sea una combinación de ambas cosas.
¿De qué manera los audios del abogado Hermosilla y lo de Cencosud, pueden impactar al resto de las empresas y qué medidas se deberían adoptar para que situaciones como esa no ocurran?
Este caso sería uno de corrupción muy burdo. Un conjunto de delitos que no tienen nombre. No deberíamos confundirlo con la agenda ESG. Quizás la reflexión es seguir reforzando de prácticas de compliance y la defensa de estándares éticos que emanan desde arriba y se instalan en la cultura de la empresa.
«100% sustentable suena bonito pero no es tan simple»
¿Cree que hoy existe mucha reportabilidad y poca acción en torno a los criterios ESG?
En la práctica esto es un ciclo. Gracias a la NCG461, Chile es hoy un pionero mundial en materias de reportabilidad. Esto está obligando a empresas e medir (no solo reportar) por primera vez ciertas variables. Al tomar conciencia y exponerlos públicamente las acciones vendrán en forma natural.
¿Cómo desde la mirada académica se puede colaborar para que las empresas hagan mejor las cosas y sean sustentables 100%?
El ciclo mental es tomar conciencia de que existe el tema, convencerse de que es importante, capacitarse, probar y luego implementar. La academia es clave en hacer realidad este proceso en las empresas.
Y agrega:
Hablar de «100% sustentable» suena bonito pero no es tan simple. El mayor aporte de la Economía como ciencia social es mostrarnos que toda acción, toda decisión, tiene costos y beneficios. Hay trade-offs.  Nada es realmente gratis. En este sentido la sustentabilidad de la empresa es incorporar a los stakeholders clave, en identificar los beneficios y costos clave y sumarlos con visión de largo plazo en las decisiones empresariales. Resolver problemas sociales rentablemente sin crearle problemas a otros. Me gustaría pensar que la academia tiene cosas valiosas que aportar en este desafío.
 ¿Ve necesaria una mayor regulación para la implementación de estos tres conceptos o basta con la autorregulación? 
 Si los beneficios y costos sociales fuesen claros y objetivos bastaría la autorregulación, pero no lo son. En este sentido la regulación debe poner pautas generales y aprovechar la energía creativa de las empresas para encontrar las mejores soluciones.

¿Qué cree que le hace falta al sector empresarial chileno para dar un salto cualitativo en los temas medioambientales, sociales y de gobernanza?

La misma receta de siempre. Reglas claras y estables. Solo que ahora incorporando los costos y beneficios de la sustentabilidad. Por ejemplo, si hubiese un mercado eficiente y transparente que pusiera precio a las emisiones de CO2 habría muchas mas inversiones en el sentido correcto.