informa Empresa
05/09

Almabrands: «No hay otro camino que la transparencia para mostrar lo que se está haciendo en ESG»

En entrevista con ESGHOY la socia de la consultora Almabrands, Andrea Garderes, advierte que es clave la "coherencia y consistencia en el actuar". Las empresas deben ser conscientes, dice, de sus propias brechas "no las escondamos, apelando así a una construcción de confianza sostenida en el tiempo".

La socia y directora de planificación y gestión de Almanbrands, Andrea Garderes, cree que llegó la hora de abrir los reportes de sostenibilidad y las memorias integradas, «de hacerlas cercanas y comprensibles para la opinión pública». Para que desde ahí, dice, la opinión pública se haga una imagen de las compañías.

Reconoce que implica «correr riesgos», pero admite que en la consultora, que se dedica a la transformación de personas, empresas y marcas, desde el propósito, están convencidos que no hay otro camino que «la transparencia», mostrar lo que se está haciendo «en lo medioambiental, social y corporativo para ser mejores empresas, más confiables y relevantes».

¿Para evitar el greenwashing? «Coherencia y consistencia en el actuar», sostiene en esta conversación con ESGHOY y  propone: «Seamos conscientes de nuestras propias brechas y no las escondamos, apelando así a una construcción de confianza sostenida en el tiempo». Cree, por lo demás, que «la confianza no se trata de un premio al que podemos aspirar una vez al año, sino de un resultado que se trabaja día a día, como un desafío de toda la organización.

¿De qué manera la aplicación de los criterios ESG al interior de una empresa u organización puede incidir en la confianza de la opinión pública?

Cuando hablamos de confianza en marcas e instituciones, no estamos hablando de un indicador o un resultado fortuito. La confianza se gestiona, es el resultado de sus relaciones internas y externas, de cara a las personas, las comunidades y el entorno. Es el reflejo de cuán responsablemente responde y se hace cargo de sus errores, de su gestión cotidiana. De cuán accesible y cercana es para la ciudadanía. De cuánto respaldo presenta para sus promesas y de cuánta empatía muestra por las problemáticas presentes en nuestra sociedad.

¿Cuál de las tres letras (ESG) es la más relevante a la hora de mejorar la confianza o hacer más cercana una marca a los consumidores?

No existe una respuesta única a esta pregunta, dependerá de la categoría o el tipo de marca que estemos analizando. Tal como ocurre a la hora de observar la materialidad de una empresa, para orientar su estrategia de sostenibilidad, depende de la industria. Los criterios medioambientales posiblemente incidirán en mayor medida en la confianza de industrias con un mayor impacto en el entorno, mientras el ámbito social o de gobierno corporativo lo harán en instituciones que sirven al país o a la comunidad. Vale la pena tener una mirada holística pero también particular del caso a caso, a la hora de fortalecer y gestionar la confianza.

Entienden y valoran

 ¿Cree que las empresas o las organizaciones en Chile le están tomando el peso a estos criterios para tener una mejor percepción y confianza de sus stakeholders?

Si observamos la información disponible en Chile, es posible ver algunos avances. Hoy son más las empresas que entienden y valoran la sostenibilidad como un ámbito estratégico de su negocio, y que por ende definen y accionan planes y presupuestos al respecto. Sin embargo, el criterio medioambiental, de la mano del cambio climático y el calentamiento global, siguen siendo lo más relevante en esta mirada, quedando aún muchos ámbitos por trabajar para fortalecer no sólo la sostenibilidad de las empresas, sino también sus niveles de confianza en sus audiencias clave.

¿Qué herramientas existen hoy para que la aplicación de los criterios ESG no sean vistos como «greenwashing» o un simple lavado de imagen?

Para confiar en las empresas, las personas necesitan conocerlas, saber de ellas, en profundidad y más allá de sus propuestas comerciales de productos y servicios. Las personas no esperan que las empresas sean perfectas, sino que actúen desde la honestidad y la responsabilidad. La confianza se construye fundamentalmente desde las acciones, mientras la comunicación es el medio para hablar de ellas. Las personas quieren saber más de las empresas porque existe una gran expectativa no sólo de que se involucren en temas de interés más social-ambiental, sino de ver que comparten los mismos intereses y preocupaciones que ellas. Por lo mismo, ha llegado la hora de abrir los reportes de sostenibilidad y las memorias integradas, de hacerlas cercanas y comprensibles para la opinión pública, para que desde ahí nutran la imagen que se tiene de las instituciones.

Agrega:

Esto implica correr riesgos. Sabemos que, muchas veces, las marcas no tienen sus políticas de sostenibilidad y sus criterios ESG totalmente implementados o resueltos. Sin embargo, desde Almabrands tenemos la convicción de que parte importante de la construcción de confianza pasa por la transparencia, por salir a mostrar a las audiencias el propósito detrás de lo que hacemos, los compromisos que tenemos en los distintos ámbitos de nuestro trabajo y las acciones que estamos llevando a cabo en lo medioambiental, social y corporativo para ser mejores empresas, más confiables y relevantes.  Es vital la coherencia y consistencia en el actuar empresarial: más allá de la importancia que puede tener un criterio ESG en nuestro territorio, veamos más allá y evaluemos nuestra forma de ser empresa en todos los ámbitos en que generamos impacto. Seamos conscientes de nuestras propias brechas y no las escondamos, apelando así a una construcción de confianza sostenida en el tiempo.

¿Cómo hacer para que la confianza sea sostenible en el tiempo?

Construir confianza en el tiempo exige instalarla como un valor clave al interior de la organización desde la dirección y en todas las áreas. Comprender cuáles son las dimensiones más importantes para nuestras audiencias de cara a este indicador; evaluar nuestro desempeño en dichas dimensiones y definir planes de acción concretos para mejorarlo. Y sin duda medir y monitorear avances. La confianza no trata de un premio al que podemos aspirar una vez al año, sino de un resultado que se trabaja día a día, como un desafío de toda la organización.

 

 

Compartir