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30/07

América Latina: Chile lidera ranking de estrés hídrico

La región concentra un tercio del agua dulce del mundo, pero cada vez afronta más sequías, el retroceso de sus glaciares y un mayor estrés hídrico, incluso en zonas que hasta hace poco eran abundantes. Según el Aqueduct 4.0 del World Resources Institute cerca del 15% del territorio latinoamericano y el 35% de su población se encuentran en zonas con estrés hídrico moderado a extremo.

En Chile, una megasequía de más de 15 años, sin precedentes, ha dejado al 72% del país con algún grado de déficit hídrico y 156 de sus 345 comunas en riesgo de desertificación. En Colombia, el 11 de abril de 2024 comenzó el primer racionamiento de agua de Bogotá en cuatro décadas: el sistema que provee el 70% del agua potable de la capital cayó al 16,32% de su capacidad, según la Alcaldía de Bogotá. En Brasil, ese mismo año, una sequía generalizada en la Amazonía llevó a sus ríos a mínimos históricos y la escasez de agua se extendió del norte al sur del país.

Este artículo, publicado por Acciona y reproducido por ESGHOY, advierte que aunque en América Latina y el Caribe está cerca de un tercio del agua dulce del planeta y apenas el 8% de la población mundial,el mapa hídrico está cambiando.

Escasez hídrica acelera el reúso de agua para consumo humano como solución estructural

El análisis plantea que el ciclo de los glaciares en la región se rompío: «Los glaciares en la cordillera de los Andes han sido las torres de agua de América del Sur. Acumulaban inmensas capas de nieve en la temporada húmeda y la liberaba lentamente en los meses más secos, abasteciendo de agua a millones de personas en Argentina, Chile, Perú, Bolivia y Colombia».

Evidencia con que los glaciares andinos retroceden a un ritmo de 0,7 metros al año, lo que es un 35% más rápido que el promedio global, según el informe de política pública El futuro de las torres de agua andinas, elaborado por más de 30 científicos de las universidades de Newcastle y Sheffield.

«El cambio climático está calentando el aire en los Andes, lo que reduce las nevadas, acelera el deshielo y prolonga los períodos secos. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climáticose abre en una pestaña nueva (IPCC), el calentamiento global ha generado la pérdida de entre el 30% y el 50% de la superficie de glaciares andinos desde los años ochenta. Este es uno de los retrocesos más pronunciados del planeta», sentencia la crónica.

Amazonía en amenaza

La Amazonía, la mayor reserva de agua dulce del planeta, enfrenta su propia paradoja. Entre 2013 y 2022, la región perdió un millón de hectáreas de superficie de agua, equivalente al 4% de toda su cobertura acuática, según la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciadas. De los países analizados, Colombia tuvo la mayor pérdida con 224.000 hectáreas, seguido por Bolivia con 135.000, Perú con 73.000 y Venezuela 66.000.

En Brasil, en 2024, varios ríos amazónicos llegaron a sus niveles mínimos históricos, paralizando el transporte, el acceso a alimentos y el abastecimiento de agua para comunidades que dependen del río para todo. En Colombia, el retroceso del río Amazonas dejó aisladas a comunidades indígenas.

Un estudio liderado por la Universidad Federal de Santa Catarina, estima que entre el 10% y el 47% de la Amazonía podría alcanzar un punto de no retorno antes del año 2050. Superar ese umbral activaría una cascada de impactos difíciles de revertir, con efectos directos sobre los sistemas de agua en todo el contnente.

«Durante 65 millones de años, los bosques amazónicos han sido relativamente resistentes a la variabilidad climática. Ahora, la región está cada vez más expuesta a un estrés sin precedentes», advierte el estudio.

Los bosques amazónicos aportan hasta el 50% de las precipitaciones en toda América del Sur. Si esos bosques colapsan, no solo pierde agua la Amazonía. La pierde el continente entero.

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El nuevo mapa del agua

Según el Aqueduct 4.0 del World Resources Institute, la principal herramienta global para medir el estrés hídrico, Chile es hoy el único país de América Latina en nivel extremo y ocupa el puesto 16 en todo el mundo. México y Perú le siguen con niveles altos. Además, cerca del 15% del territorio latinoamericano y el 35% de su población se encuentran en zonas con estrés hídrico moderado a extremo, de acuerdo con la misma plataforma.

Las proyecciones apuntan a un escenario aún más desafiante. Para 2050, Chile seguirá encabezando el ránking regional con un estrés hídrico extremo, mientras que México y Perú mantendrán niveles altos. Sin embargo, hacia 2080, bajo las tendencias actuales, México y Chile figurarían entre los países con estrés hídrico extremo, mientras que Perú y El Salvador permanecerían en la categoría alta.

A esta presión se suma la demanda. El consumo de agua en América Latina podría aumentar alrededor de un 43% hacia 2050, por encima del promedio global, estimado entre un 20% y un 25%.