entrevista
05/02

Arauco: «Chile es una potencia forestal y tenemos la tecnología para revertir el decrecimiento del uso de la madera en construcción»

El subgerente de construcción en madera, Fernando Marcone, explica que este material tiene la capacidad de almacenar carbono en las edificaciones y ante la urgencia del cambio climático, parte del sector ha asumido “el desafío de buscar formas más ecológicas de urbanizar” lo que abre un tremendo potencial.

La industria de la construcción es responsable de alrededor de un 40% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Y ante la urgencia del cambio climático, parte del sector ha asumido “el desafío de buscar formas más ecológicas de urbanizar”, comenta a ESGHOY el subgerente de construcción en madera de Arauco, Fernando Marcone, al explicar que el 50% de la masa de 1m3 de madera es carbono capturado que se almacena en las estructuras de los edificios.

En Chile poco se construye con este material. El hormigón armado es la base del 70% de las viviendas y “toda la industria está configurada para funcionar bajo la lógica y ese modelo de negocio”, precisa el ejecutivo, que advierte que para que eso cambie hay que “romper la enorme inercia en que se conciben y ejecutan los proyectos hoy”.

Admite que se requieren cambios normativos que faciliten su uso y “derribar mitos como que es de menor calidad, baja durabilidad y su resistencia al fuego”. Aún así, dice, “el potencial es enorme, Chile es una potencia forestal y hoy tenemos la tecnología para revertir el decrecimiento relativo del uso de la madera en la construcción”.

 

Emisiones de CO2 según Sector, y apertura del sector Edificación.

¿Está cambiando el paradigma de la construcción por efecto del cambio climático?

La forma actual en que edificamos nuestras ciudades e infraestructura tiene diversas externalidades negativas, como la alta generación de residuos, disrupción de las comunidades cercanas a obras en ejecución por ruidos e intensidad de camiones, y por supuesto, su alta huella de carbono, entre otras. Al contrastar lo anterior, con los desafíos que tiene la sociedad en el contexto de la emergencia climática, se hace necesario pensar que algo tiene que cambiar, y así está ocurriendo.

Impulsado por la necesidad de descarbonizar el sector edificación, que al 2020 representaba alrededor del 40% de las emisiones de GEI a nivel global (fuente IEA 2022), los distintos actores de la industria, liderados en general por arquitectos, han asumido el desafío de buscar formas más ecológicas de urbanizar. Y es ahí donde la madera surge como una alternativa sustentable frente a los tradicionales materiales de construcción, acero y cemento, ya que debido a la intensidad energética y procesos químicos involucrados en su producción tienen una alta huella de CO2, que cada año representan alrededor del 12% de las emisiones de GEI del mundo.

 ¿Cuáles son los antecedentes que ayudan a sostener que su uso tiene menor impacto en el medio ambiente que otros como el hormigón, por ejemplo?

Durante la vida de un árbol, sus hojas extraen dióxido de carbono del aire, mediante el proceso de fotosíntesis que ocurre en las hojas con la mezcla de luz solar, agua y CO2, que produce azucares que son utilizados para obtener la energía para el transporte de agua en el árbol, o bien, son almacenadas como almidón, elemento base de la estructura de un árbol, celulosa y lignina. Durante el crecimiento van absorbiendo CO2 de su entorno, el carbono es capturado en su estructura y  el oxígeno es devuelto al entorno. Por lo tanto, los productos que se deriven de estos árboles, como papel, cartón, fibras textiles, paneles, y madera, entre otros, almacenan ese carbono durante la vida útil del producto.

Considerando que el 50% de la masa de 1m3 de madera es carbono capturado o retenido, al incorporar madera en la construcción lo que estamos haciendo es almacenar el C del CO2 en las estructuras de los edificios. Como contra partida, está el hormigón armado, compuesto por cemento y acero que tiene una alta huella de carbono. Al reemplazar hormigón armado por madera, no solo estamos dejando de contaminar por ese cemento y acero que ocuparíamos, además, estamos almacenando carbono en los materiales que componen nuestras casas, oficinas, escuelas, etc.

Sin embargo, para que sea sustentable en el tiempo, tiene que ser administrado responsablemente, no tendría sentido transitar hacia una construcción en madera, si al hacerlo estamos quitando capacidad de absorción de CO2 al planeta mediante la deforestación.

¿Cuáles son las ventajas de la construcción en madera?

Históricamente, la industria de la construcción se ha caracterizado por ser muy resiliente al cambio y poco innovadora, esto ha llevado a que los estándares de seguridad y niveles de productividad estén estancados hace más de 20 años. Uno de los cambios importantes que está experimentando hoy es la incorporación de elementos con cierto nivel de prefabricación en las obras, que son producidos  off-site. Esto tiene diversos beneficios en la ejecución de una obra, mayor velocidad, por ejemplo, que tiene incidencia directa sobre los gastos generales, duración del crédito y por tanto sobre los gastos financieros, y también sobre la TIR del proyecto, puesto que los retornos de la inversión se percibirían más rápido. Adicionalmente, tanto la lógica de ensamblar como un menor tiempo de duración de las obras hace que la generación de ruidos tenga una menor duración y sea de menor.

Otro factor relevante es la menor intensidad de mano de obra, lo que antes era construido por una cuadrilla de enfierradores, carpinteros y concreteros, ahora es edificado/ensamblado por montajistas, lo que se traduce en un doble beneficio; por una parte las obras se benefician de tener un mayor control y menor dependencia a la llegada de los trabajadores a la obra; y por otro, aumenta la seguridad laboral, ahora una parte de lo que ocurría in-situ está en una industria con ambientes controlados, procesos repetitivos y protocolos de seguridad más estrictos.

Eexisten otros beneficios como la menor intensidad de camiones, en torno a 70% – 80%. Esto además de tener un impacto en términos de medio ambiente, genera beneficios directos sobre las comunidades que colindan con los sitios de construcción, que en este caso sería una menor perturbación del tráfico, polvo y ruidos por tráfico de camiones.

¿Pero qué ventajas tiene en particular la madera? Destaca por su relación resistencia/densidad, 1 m3 de madera pesa aproximadamente 500 kg, y ese mismo volumen de hormigón armado pesa alrededor de 2.500 kg. Mejora el transporte y movimiento y requiere de fundaciones de menor envergadura.

¿Qué porcentaje de las construcciones en Chile se hacen en madera?

En los últimos años, el desarrollo de la industria de la construcción en Chile ha cambiado significativamente, uno de ellos tiene relación con la migración hacia las ciudades. Es el origen de uno de los cambios más notorios, la altura de lo que construimos. En 2002 el 75% de los m2 de vivienda con permiso de edificación en Chile correspondían a proyectos de 1 y 2 pisos, en 2020 se redujo a 38%, explicado principalmente por el fenómeno de los edificios. Como consecuencia de la densificación, la participación de la construcción en madera ha decrecido en 3pp, desde 16% a 13% en los últimos 18 años. Su utilización se concentra principalmente en viviendas de 1 y 2 pisos.

¿Qué hace falta en el país para empujar un mayor crecimiento de estas construcciones?

Chile tiene una larga tradición de construcción en hormigón armado (el 70% de las viviendas lo utilizan como material principal de construcción), y toda la industria está configurada para funcionar bajo esa lógica y modelo de negocio. Y en ese sentido, para impulsar la utilización de madera laminada y contralaminada se necesita romper la enorme inercia que tiene la forma en que se conciben y ejecutan los proyectos hoy.

Hay que avanzar en diversos frentes, trabajar con los arquitectos e ingenieros estructurales para que ellos mismos sean quienes promuevan el uso de madera mecanizada, motivándolos con la eficiencia y sustentabilidad que ofrece este sistema constructivo. Otro de los frentes relevantes es el desarrollo normativo, a la fecha no contamos con leyes que faciliten el uso de madera en la construcción, como la actual norma sísmica y exigencia de resistencia al fuego sumamente conservadoras, que por el contrario hace menos competitiva a esta alternativa sustentable.

¿Qué impacto puede tener en la industria maderera en Chile un cambio en esta inercia?

Lograr nuestro objetivo, que nuestras ciudades estén edificadas con una mayor participación de madera, tendría impactos diversos e importantes a lo largo de toda la cadena de valor. La forma en que manejamos hoy nuestros bosques productivos está alineado con los productos que queremos obtener de los árboles, en caso de necesitar una mayor cantidad de madera con graduación estructural, tendremos que cambiar la forma en que manejamos y cosechamos para obtener una mayor proporción de madera apta para este uso, de mayor densidad, con la fibra alineada en la dirección correcta, y menor cantidad de nudos. Cambios que permitirían redirigir esa fibra hacia usos de mayor valor agregado.

Un efecto secundario de tener mayor demanda de productos de origen forestal, y de mayor valor agregado, es que mejora la rentabilidad de tener un bosque, generando que el atractivo de plantar árboles frente a otras alternativas , lo que podría generar un aumento de forestación por conveniencia económica, culminando en un aumento de la masa forestal, y por lo tanto, de la captura de carbono.

Se abrirían nuevas oportunidades en sectores como el montaje, modelado 3D, intermediación de mecanización, entre otros. Este cambio no solo podría impulsar la industria local, sino que con el potencial forestal que tiene Chile, podríamos pensar en exportar maderas aptas para la construcción,también contribuir a la promoción de un enfoque más sostenible en la construcción a nivel mundial.

 

¿Cuál es la tendencia mundial en ese sentido? ¿Qué país o ciudades lideran este proceso?

A nivel mundial, la construcción en madera masiva ha experimentado un notable incremento en los últimos años. Un informe de Woodworks, referenciado por GBD Magazine, señaló que para diciembre de 2020, se contabilizaban más de 1.060 proyectos de madera masiva en construcción o diseño en todos los estados de Estados Unidos. Además, se anticipa que la cantidad de edificios construidos con esta técnica podría duplicarse cada dos años.

Según un estudio de Grand View Research, en 2022, Europa representó más del 58,9% del total global en términos. En Finlandia, el Wood Program de la Universidad de Aalto resalta como un ejemplo destacado de cómo la educación avanzada está influenciando esta tendencia, orientado a ingenieros, arquitectos y diseñadores, se concentra en la construcción e industrialización de la madera, culminando con la ejecución de proyectos reales. En Alemania, la Feria BAU en Munich, que alberga un área dedicada a las innovaciones en construcción de madera, demuestra la evolución constante de la industria. Mientras tanto, en Barcelona, a pesar de carecer de una industria forestal extensa, han logrado avances significativos en la construcción en madera, especialmente en viviendas sociales de varios pisos.

¿Cómo ha sido la participación de Arauco en proyectos que están a la vanguardia de estos cambios en Chile, como el edificio Burgos Net Zero, el Mercado Urbano Tobalaba y otros proyectos más pequeños pero que están marcando hitos?

Si bien Arauco lleva participando y empujando la construcción en madera por muchas décadas, la nueva tecnología que instaló en su renovada planta Hilam permite ampliar el rol que tenía. Ahora, no solo nos limitamos al suministro de materiales para ser trabajados por carpinteros y montajistas, sino que tenemos la posibilidad de llevar la construcción en madera hacia una nueva realidad de eficiencia y calidad. Mediante el uso de modelos 3D, en que se coordina arquitectura, ingeniería, especialidades, y por supuesto, las capacidades de laminación y de corte, logramos dar un salto en el valor agregado, entregamos las partes y piezas estructurales del edificio, casa, colegio, etc, listas para ser ensambladas en obra.

Un ejemplo destacado de esta innovación es el Mercado Urbano de Tobalaba. En este proyecto, Arauco trabajó estrechamente con Territoria para desarrollar una escalera sólida de madera masiva de 12 toneladas de peso que fue montada en 2 horas. Este hito, inédito en Chile, requirió la asesoría de expertos europeos y varias iteraciones con contrapartes de ingeniería y arquitectura.
En Burgos Net Zero el enfoque se centró en el desarrollo y especificación meticulosa de detalles constructivos, como pasadas eléctricas, encajes entre vigas y uniones metálicas.

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