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24/09

Arcos Dorados impulsa la transición energética con restaurantes eléctricos y granjas solares propias

"Energías renovables: El impacto de innovar a través de la colaboración", organizado por Arcos Dorados Chile, reunió a distintos actores de la transición energética de Chile para reflexionar sobre experiencias y desafíos locales y cómo las alianzas estratégicas permiten acelerar el proceso.

Durante el encuentro «Energías renovables: El impacto de innovar a través de la colaboración», organizado por Arcos Dorados Chile, el gerente de impacto social y desarrollo sostenible de la compañía, Hernán Villalobos, destacó que el país es líder en la región en la gestión de residuos y empaques, el que más ha avanzado en el Cono Sur y pionero en temas de energía. 

«Mientras en otros mercados aún usamos gas, acá ya hicimos la transición a lo eléctrico. Ahora el paso siguiente es asegurar que esa electricidad sea limpia y cercana al consumo», explicó Villalobos en el contexto de la presentación del Informe N°11 de Receta del Futuro, el reporte de sostenibilidad de la compañía.

La estrategia de Arcos Dorados en Chile combina paneles solares en restaurantes con granjas solares dedicadas que abastecen de manera directa a la operación. Este modelo busca no solo garantizar el suministro, sino también ofrecer eficiencia y resiliencia frente a las limitaciones de la infraestructura eléctrica.

Villalobos subrayó que esta experiencia local está sirviendo como ejemplo para otros países de la región, donde todavía se utilizan cocinas y sistemas de calefacción a gas. En Chile ya operan más de 1.500 paneles solares, que generan 1,621 MWh al año y han reducido 393 toneladas de CO₂.

La meta es superar el 20% de energía renovable para 2026.

Regulación y almacenamiento

El panel, que fue moderado por la directora ejecutiva de ESGHOY, también contó con la participación de Matías Negrete, director del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Católica;  Ana Lía Rojas, Directora Ejecutiva de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA) y José Luis Carvallo, Chief Growth Officer y cofundador Solarity, quienes coincidieron en que Chile necesita modernizar su regulación eléctrica y acelerar la incorporación de almacenamiento en baterías.

Rojas destacó que 2025 será el año clave del almacenamiento, con más de 5.500 MW en proyectos de baterías que permitirán «descarbonizar la noche» y potenciar el autoconsumo. «Este es el año clave. Así como bajaron los costos de la energía solar hace una década, hoy vemos que las baterías ya son competitivas frente al gas».

Negrete apuntó que la política energética debe ser una política de Estado, independiente de los ciclos políticos, para sostener la electrificación de sectores intensivos como minería y transporte. Agregó que «la distribución eléctrica en Chile se rige por una regulación con más de 40 años de antigüedad, y eso frena la integración de nuevas tecnologías como la generación distribuida o la electromovilidad».

Carvallo apuntó a que la generación distribuida y el autoconsumo ya funcionan a precios competitivos, pero la regulación aún no está a la altura del ritmo tecnológico. «Si los consumidores finales pueden acceder a un precio más bajo con paneles y baterías en su casa o empresa, lo van a tomar. Eso puede cambiar radicalmente el equilibrio del sistema eléctrico», sentenció.

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