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30/04

Los nuevos estándares para que los bancos fijen metas climáticas creíbles

La Net-Zero Banking Alliance (NZBA) actualizó su guía para la fijación de objetivos climáticos en la banca. En su tercera versión, enfatiza metas más ambiciosas, mediciones transparentes, revisiones periódicas y una transición justa hacia el cero neto, en medio de crecientes tensiones por la salida de importantes bancos de la alianza.

La necesidad de actuar frente al cambio climático es urgente y todos los sectores económicos deben transformarse, incluida la banca. En este contexto, la Net-Zero Banking Alliance (NZBA) lanzó la Versión 3 de su «Guía para la fijación de metas climáticas para bancos», un documento que establece nuevos estándares de acción para las instituciones financieras comprometidas con alcanzar cero emisiones netas.

Entre las principales recomendaciones, se establece que los bancos deben:

  • Fijar metas públicas a 2030 y 2050 alineadas con el Acuerdo de París, que aborden sus emisiones financiadas (Scope 3, categoría 15), incluyendo los sectores más intensivos en carbono como agricultura, acero, petróleo y gas, generación de energía, y transporte.
  • Cubrir la mayoría significativa de las emisiones financiadas de sus carteras de crédito, inversión y actividades de mercados de capitales, incorporando los Alcances 1, 2 y 3 de sus clientes donde los datos lo permitan.
  • Publicar un plan de transición en un plazo de 12 meses desde el establecimiento de sus metas, detallando las acciones previstas y cronogramas para su cumplimiento.
  • Reportar anualmente el progreso en sus emisiones absolutas y en la intensidad sectorial, asegurando transparencia y rigor en las metodologías utilizadas.
  • Revisar sus objetivos al menos cada cinco años para actualizar su coherencia con los últimos avances científicos y cambios regulatorios.

La guía también establece que los bancos deben contribuir activamente a generar un impacto real en la economía mediante financiamiento a soluciones bajas en carbono, desarrollo de nuevos productos financieros sostenibles, evaluación de los planes de transición de sus clientes y participación en la elaboración de políticas públicas que favorezcan una transición justa y equitativa.

Sobre el uso de créditos de carbono, el documento aclara que deben emplearse con cautela, preferiblemente en actividades de remoción de carbono y siempre certificados y adicionales.

Este relanzamiento de la guía ocurre en un momento sensible para la NZBA: en los últimos meses, algunos grandes bancos internacionales han anunciado su retiro o replanteamiento de su participación en la alianza, en medio de presiones políticas, riesgos regulatorios y críticas sobre las exigencias de reducción de financiamiento a industrias intensivas en carbono.

Esta situación ha reavivado el debate sobre la dificultad de equilibrar el compromiso climático con los intereses comerciales y la exposición a ciertos sectores económicos.

Frente a estas tensiones, la NZBA refuerza el mensaje de que los compromisos deben ser independientes, adaptados a cada banco, pero siempre alineados a las mejores prácticas científicas y de mercado, sin imposiciones colectivas que pudieran violar leyes de competencia.

La organización llamó a las entidades a usar escenarios de descarbonización creíbles y reconocidos, como los elaborados por el IPCC o la IEA, minimizando la dependencia en tecnologías no probadas de emisiones negativas y asegurando un enfoque prudente ante los cambios de uso de suelo.

La tercera edición de esta guía busca elevar el estándar y garantizar que los compromisos hacia el cero neto no sean meras declaraciones, sino rutas creíbles y verificables de transformación en el sector financiero.

Aquí puedes leer la guía completa

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