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24/06

Basilea publica nuevo marco voluntario para que los bancos informen riesgos climáticos

El Comité de Supervisión Bancaria entregó un marco flexible y no obligatorio para orientar al sistema financiero internacional en sus reportes relacionados con el el cambio climático. Las métricas, tanto cualitativas como cuantitativas, deberán interpretarse de forma integral.

En un paso que podría marcar una nueva etapa en la transparencia climática del sector financiero, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS, por sus siglas en inglés) publicó un marco voluntario para la divulgación de riesgos financieros relacionados con el clima, dirigido a bancos internacionales activos y supervisores nacionales.

La iniciativa se inscribe en un contexto global donde los reguladores buscan fortalecer la resiliencia del sistema financiero frente al cambio climático, sin imponer marcos estrictos que limiten la adaptabilidad a distintas realidades. De ahí que la guía, según aclaró el propio Comité, no es obligatoria, pero se alienta su implementación a nivel nacional.

“Las jurisdicciones deben considerar si implementarlo a nivel nacional”, señaló el Comité de Basilea.

El nuevo marco entrega lineamientos tanto cualitativos como cuantitativos, e incorpora un alto grado de flexibilidad para responder a la calidad desigual y cambiante de los datos climáticos disponibles en distintas partes del mundo. En concreto, se reconoce que los bancos enfrentan grandes desafíos para recopilar y armonizar información precisa sobre sus exposiciones climáticas.

“La precisión, la coherencia y la calidad de los datos relacionados con el clima están evolucionando y, por lo tanto, es necesario incorporar un nivel razonable de flexibilidad en el marco final”, sostuvo el Comité en su publicación oficial.

El documento recomienda que los bancos divulguen múltiples métricas, no una única cifra o indicador, y que estas se interpreten siempre de forma holística. Esto busca evitar que se tomen decisiones aisladas o descontextualizadas sobre la exposición real de las entidades financieras a los riesgos del cambio climático.

¿Qué riesgos deben divulgarse?

El marco distingue entre dos grandes tipos de riesgos financieros relacionados con el clima:

  • Riesgos físicos: como desastres naturales, olas de calor, incendios o inundaciones, que pueden impactar directamente a los activos o clientes de un banco.
  • Riesgos de transición: como los cambios regulatorios o tecnológicos derivados de la transición hacia economías bajas en carbono, que podrían afectar industrias emisoras o sectores dependientes de combustibles fósiles.

Ambos deben ser considerados en los reportes de las instituciones, junto con una caracterización de su posible impacto en diferentes horizontes temporales y escenarios de cambio climático.

Monitoreo y pasos siguientes

El Comité de Basilea anunció que seguirá de cerca cómo evolucionan las prácticas de divulgación, tanto a partir de este marco como de otros estándares existentes (como los del ISSB o del NGFS). Además, evaluará si es necesario actualizar o fortalecer el marco en el futuro, dependiendo de su adopción y de la madurez del ecosistema de datos.

La publicación ocurre en un contexto de creciente presión regulatoria sobre los bancos para integrar los riesgos climáticos en su gestión. En 2022, el propio Comité de Basilea ya había emitido principios para la gestión y supervisión efectiva de dichos riesgos, y esta nueva guía busca complementar ese trabajo desde el ángulo de la transparencia.

Aunque su implementación será gradual y variable según la jurisdicción, el nuevo marco ofrece una señal clara del avance hacia una mayor responsabilidad climática del sector financiero global. La atención ahora se centrará en cómo responden los reguladores nacionales y qué tan proactivos son los bancos en adoptar estas prácticas.