informa
18/03

«Bio Cotto», el proyecto que convierte desechos en recursos sostenibles

La fundación Pequeño Cottolengo transformará semanalmente más de 150 kilos de residuos orgánicos, generados en sus propias cocinas, en humus de lombriz, promoviendo la sustentabilidad y abriendo nuevas oportunidades laborales para sus residentes.

La lombricultura es una técnica ecológica que utiliza lombrices para descomponer residuos orgánicos y generar humus, un fertilizante natural que mejora la calidad del suelo. Y eso es precisamente lo que está haciendo la Fundación Pequeño Cottolengo con el lanzamiento de “BioCotto” en su Ciudad Inclusiva, convirtiendo los desechos orgánicos de sus cocinas en un recurso valioso y sostenible

«Este proyecto refleja nuestro compromiso con una gestión responsable y con la creación de espacios donde la inclusión y la sostenibilidad sean protagonistas. Con BioCotto, damos un paso más en nuestra misión de ofrecer oportunidades que no solo mejoran la calidad de vida de nuestros residentes, sino que también generan un impacto positivo en el entorno”, señaló Cristian Glenz, director ejecutivo de Pequeño Cottolengo

La iniciativa genera impactos positivos desde el punto de vista medioambiental, ya que se transformarán semanalmente, más de 150 kilos de residuos orgánicos, ayudando a reducir la cantidad de desechos que terminan en vertederos. Estudios indican que la lombricultura tiene la capacidad de reciclar hasta un 80% de esos residuos, disminuyendo la emisión de gases de efecto invernadero como el metano.

Según la fundación, la participación en el proceso de lombricultura ha demostrado ser una herramienta terapéutica valiosa, especialmente para personas con discapacidad intelectual. A través de actividades como la preparación de los residuos, el cuidado de las lombrices y la cosecha del humus, los residentes desarrollan habilidades motoras, cognitivas y sociales. El trabajo en equipo y la interacción social también fortalecen el sentido de comunidad y bienestar.

“BioCotto es mucho más que una iniciativa ambiental; es una herramienta de desarrollo integral para nuestros residentes. Su valor radica en la oportunidad que brinda a nuestros residentes para participar activamente en el proceso, fortaleciendo su autonomía y habilidades a través de una actividad con impacto ambiental positivo», destaca Francisco Pizarro, director del area de rehabilitación.

El proyecto buscará además extenderse a la comunidad con el desarrollo de talleres de compostaje y vermicompostaje , enseñándole a las familias de la comuna cómo hacer un buen manejo de los residuos orgánicos domiciliarios, ayudando a construir su propia compostera.

Además, «al ofrecer nuevas oportunidades de empleo y capacitación, se espera ampliar el número de residentes contratados bajo la Ley de Inclusión Laboral, abriendo nuevas alternativas de ocupación y crecimiento personal», acotaron.

Compartir