informa
18/03

Biodiversidad: La nueva frontera de la inversión sostenible

Los fondos centrados en la naturaleza crecen a ritmo acelerado, pero aún están lejos de alcanzar a las inversiones climáticas. Un informe de Morningstar revela las oportunidades y desafíos de este emergente sector financiero.

Un informe de Morningstar, titulado «Biodiversity & Nature Capital Funds – 5 Things to Know», ofrece una visión clave sobre el estado actual de los fondos de biodiversidad y su evolución dentro del mundo financiero. A pesar de su crecimiento en los últimos años, estos fondos aún representan una fracción mínima en comparación con otras inversiones sostenibles, como los fondos climáticos.

El informe destaca que, aunque los activos en fondos de biodiversidad han más que duplicado su valor en los últimos tres años, alcanzando los US$ 3.700 millones, esta cifra sigue siendo pequeña en relación con los US$350.000 millones invertidos en más de 1.600 fondos climáticos y ETFs a nivel global.

Dentro de esta categoría, Morningstar identifica tres tipos principales de fondos:

  1. Orientados al riesgo, que invierten en empresas con mejores prácticas de gestión en biodiversidad en comparación con sus competidores.
  2. Centrados en soluciones, que priorizan compañías cuyos productos o servicios ayudan a proteger y restaurar la biodiversidad.
  3. Mixtos, que combinan ambas estrategias.

El estudio también revela que las estrategias pasivas dominan el mercado. Diez fondos concentran el 52% de los activos en este tipo de inversiones, aunque la mayoría (24 en total) son gestionados activamente, con US$ 1.800 millones en activos bajo administración.

Otro hallazgo relevante es la distribución sectorial de estos fondos. Morningstar indica que, en promedio, los fondos de biodiversidad sobreponderan los sectores industrial, de materiales y servicios públicos, mientras que subponderan el sector tecnológico, a pesar de que este representa la segunda mayor exposición en términos generales.

El documento advierte sobre una importante brecha en políticas corporativas: el 70% de las empresas en subindustrias clave no cuenta con una política de protección de biodiversidad, y solo un tercio tiene políticas contra la deforestación. Esto sugiere que, si bien los fondos de biodiversidad están creciendo, aún enfrentan desafíos estructurales debido a la falta de compromiso empresarial en estos temas.

Morningstar concluye que, aunque los fondos de biodiversidad están en una fase temprana de desarrollo, su expansión reciente y el interés en inversiones más sostenibles podrían consolidarlos como una opción relevante dentro de la transición hacia una economía más alineada con la conservación del planeta.

Ver informe de Morningstar

Compartir