entrevista
11/04

Bioforest: «Tenemos el potencial de revolucionar la gestión forestal al optimizar la selección natural»

El gerente general del laboratorio científico de Arauco, Sebastián Mandiola, explica el trabajo que están realizando con la tecnología CRISPR y anticipa además que en lo que va del año han logrado revalorizar más del 70% de los residuos relacionados al negocio celulosa en Chile, creando nuevos productos que se utilizan como sustrato para mejorar suelos, enmiendas alcalinas y material de relleno, entre otros. 

Bioforest, el brazo científico de Arauco, que comanda desde Concepción Sebastián Mandiola, no sólo está trabajando en hacer más sustentable la producción de bosques, a través de tecnologías que permitan utilizar menos agua, sino que también en la captura y uso de CO2 biogénico, para producir hidrógeno y con ello fabricar combustibles verdes.

A mediados de año, Bioforest se convirtió en el accionista mayoritario de TreeCo, una compañía que usa tecnología CRISPR, la que le valió el Premio Nobel de Química en 2020 a sus creadoras, Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna, que consiste en cortar el ADN de las plantas, también de animales y microorganismos, para provocar un cambio en alguna característica.

«La contribución que hacemos a la estrategia de la compañía es clara y tangible», admite Mandiola en esta entrevista donde explica la labor clave que está desarrollando el laboratorio en la sostenibilidad de la compañía. «Tenemos un proceso de generación de ideas robusto y periódico, que se basa en estar en contacto con los stakeholders que forman parte de nuestra cadena de valor, que va desde las operaciones forestales y clientes, hasta organizaciones no gubernamentales», explica.

¿Cuál ha sido el impacto más significativo de Bioforest en las operaciones de Arauco?

Crear soluciones que apunten a un desarrollo más sostenible de sus operaciones: mayor eficiencia con menos recursos. Y aquí los resultados son variados, pero todos igual de importantes: mejoramiento de especies, productividad, conservación, restauración ecológica y desarrollo de nuevos productos como la pulpa textil, entre muchos otros. 

¿Cómo se deciden los proyectos de investigación y desarrollo que tienen prioridad? ¿Y cuáles son los principales desafíos que enfrentan en el proceso?

Tenemos un proceso de generación de ideas robusto y periódico, que se basa en estar en contacto con los stakeholders que forman parte de nuestra cadena de valor, que va desde las operaciones forestales y clientes, hasta organizaciones no gubernamentales. Cada idea pasa por un proceso donde lo primero es validar el concepto de la hipótesis y analizar la variabilidad técnica y científica, lo que implica evaluar si contamos con los recursos, conocimientos y capacidades para llevarlo a cabo de manera efectiva.

Desde la vista de los desafíos, cada proyecto tiene su dificultad: desde los conocimientos que se requieren y la gestión de recursos que muchas veces son limitados, hasta los riesgos que muchas veces son inherentes en los procesos de investigación y desarrollo. En todo esto la colaboración es clave. 

En términos de innovación, ¿cómo proyectan que la tecnología CRISPR cambie la gestión forestal en el futuro cercano?

Esta tecnología tiene el potencial de revolucionar la gestión forestal ya que nos permite optimizar la selección natural. En otras palabras, es ser capaces de ir a un bosque y encontrar el árbol que mejor se desempeña para reproducirlo, lo que permite mejorar la eficiencia operativa, fomentar la sostenibilidad y ofrecer beneficios económicos y ambientales a comunidades y pequeños propietarios.  Hoy estamos trabajando para desarrollar especies vegetales más eficientes de cara a las operaciones que tiene Arauco en más de 10 países. 

¿Qué logros recientes destacarías en cuanto a la reducción y reutilización de residuos en los procesos industriales de la compañía?

Los residuos son un problema del que todas las empresas, y la sociedad en general, tienen que hacerse cargo, fomentando su reutilización, reciclaje y valorización. Para apoyar a Arauco, desde Bioforest creamos los centros de valorización de residuos que nos han permitido transformar desechos generados en los procesos industriales para ser utilizados en otros ámbitos productivos.  En lo que va del año hemos logrado revalorizar más del 70% de los residuos relacionados al negocio celulosa en Chile, con lo que hemos creado nuevos productos que se utilizan como sustrato base a través del compostaje, mejorador de suelos, enmiendas alcalinas y material de relleno, entre otros. 

¿Cómo visualizan que Bioforest pueda contribuir a la meta de Arauco de lograr un 100% de valorización de residuos para el 2030?

La contribución que hacemos a la estrategia de la compañía es clara y tangible. Desde el 2013 estamos creando iniciativas asociadas a la revalorización de residuos, pero sabemos que es una tarea permanente y por eso estamos en constante desarrollo de procesos y nuevas tecnologías que convierten desechos industriales en nuevos productos útiles. Estos no sólo reducen la cantidad de residuos enviados a vertederos, sino que también contribuyen a otros sectores productivos, cerrando el ciclo de manera eficiente. 

¿Qué rol ha jugado la colaboración entre universidades y centros de investigación internacional en el desarrollo de nuevas tecnologías y productos?

Trabajamos más de 30 investigadores, todos de distintas universidades y con distintas redes, lo que sin duda es clave para lograr los desafíos a los que nos enfrentamos, que muchas veces requieren de una expertise o campos de investigación muy específicos. Al colaborar con otros expertos o centros nacionales e internacionales podemos combinar conocimientos y recursos, permitiendo que los equipos aborden problemas complejos desde múltiples ángulos, con herramientas más sofisticadas y con mayor agilidad.  Esta convergencia interdisciplinaria muchas veces lleva a la creación de soluciones innovadoras que no serían posible dentro de un solo campo o región. 

¿Cuáles son los próximos grandes avances tecnológicos en los que está trabajando Bioforest para hacer más eficientes las operaciones forestales e industriales?

Además de TreeCo, a nivel forestal, un proyecto relevante es el desarrollo de un servicio de laboratorio para seleccionar individuos de Eucalyptus con mayor tolerancia a sequía y mayor eficiencia del uso de agua, que nos permitirá asegurar la sustentabilidad de la producción y reducir potencialmente el consumo de un recurso que es escaso.  Desde el lado industrial estamos trabajando con otras empresas en la captura y uso de nuestro CO2 biogénico, el cual será utilizado para la producción de hidrógeno y con ello fabricar combustibles verdes, generando un aporte importante a la meta país en la disminución de la huella de carbono.    

¿Cómo ha evolucionado la investigación sobre suelos y especies forestales? ¿Cómo ha mejorado esto la productividad y sostenibilidad de las plantaciones?

La evolución de la ganancia en productividad ha sido muy positiva y llena de aprendizajes. Hemos transitado, utilizando diversas tecnologías en el tiempo, desde la mejora en familias de individuos, clones, la selección genética y hoy fuertemente enfocados en la edición del genoma. Esto se traduce en una mejora de productividad de nuestras plantaciones de entre un 20-50% en estos años de trabajo.

¿Qué impacto ha tenido la adquisición de TreeCo en las investigaciones que se llevan a cabo en Bioforest y qué esperanzas tienen para el futuro de esta colaboración?

Un impacto importante al ampliar capacidades, diversificar proyectos y fortalecer la innovación. TreeCo aporta experiencia en áreas específicas muy relevantes como la genética forestal y la biotecnología, lo cual potencia nuestra base científica y enriquece las capacidades técnicas que tenemos.Esperamos en el futuro esto se traduzca en contar con un ciclo forestal más eficiente y ágil. 

A nivel de proyección, ¿cómo visualizas a Bioforest agregando valor a los negocios de Arauco en los próximos 5 ó 10 años? 

Todas las investigaciones y soluciones que realizamos van en línea con los desafíos estratégicos de la compañía para los próximos años, por lo que nuestro aporte es muy relevante. Esperaría que de acá a 5 ó 10 años hayamos alcanzado la meta de cero residuos que nos propusimos o, por ejemplo, estar involucrados en el negocio de los combustibles verdes, estar en validaciones en terreno de los árboles desarrollados en TreeCo, tener un producto más resistente que la fibra de carbono y Kevlar, por mencionar alguno. Son muchos los desafíos que tenemos.