informa
07/06

Blue Week instala a Chile en el mapa de la economía azul

La instancia reunió en Puerto Montt y Santiago a autoridades, científicos, startups, inversionistas y representantes internacionales para abordar innovación oceánica, financiamiento climático y desarrollo sostenible vinculado al mar.

Chile continúa posicionándose en la conversación internacional sobre economía azul. Así quedó reflejado tras el cierre de Blue Week 2026, encuentro que durante una semana reunió en Puerto Montt y Santiago a actores del mundo científico, público, privado y financiero para discutir el futuro de la innovación oceánica, la sostenibilidad marina y las oportunidades de desarrollo económico vinculadas al océano.

La edición 2026 dejó una señal clara: el país busca avanzar desde una economía oceánica fragmentada hacia una estrategia integrada, con foco territorial, innovación tecnológica y cooperación internacional. Durante las distintas jornadas se destacó que cada dólar invertido en acciones oceánicas sostenibles podría generar cerca de cinco dólares en beneficios económicos, sociales y ambientales, mientras que el océano tendría el potencial de aportar hasta un 21% de la reducción de emisiones requerida para cumplir con las metas del Acuerdo de París.

En esta entrevista con ESGHOY,  María José Urrutia, gerente general de Ketrawa, grafica cómo desde el sur de Chile se están articulando soluciones concretas que cruzan ciencia, innovación y desarrollo territorial: «Nos mueve una urgencia, el cuidado del ecosistema marino no puede esperar», dice.

 

La ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Linconao, destacó el potencial de Chile para desarrollar ecosistemas de innovación vinculados al océano y generar soluciones climáticas escalables.

«Chile tiene una oportunidad para posicionarse en innovación oceánica. Tenemos una costa extensa, capacidades científicas instaladas y un ecosistema que puede transformarse en un motor de desarrollo, transferencia tecnológica y soluciones para desafíos globales», señaló.

La agenda también evidenció cómo la economía azul comienza a instalarse como una conversación transversal en Chile, conectando sostenibilidad, inversión, innovación y política pública.

«La agenda oceánica en Chile dejó de ser un asunto sectorial y pasó a ser una agenda de país. Hace apenas un año, hablar de economía azul era una conversación marginal. Hoy, esa conversación está instalada en el corazón institucional del país», afirmó María José Urrutia, directora de CINCO y Senior Ocean Fellow de Ocean Visions.

Desarrollo de innovación oceánica desde regiones

Las primeras actividades de Blue Week 2026 se realizaron en Puerto Montt, una de las ciudades que busca consolidarse como polo de innovación vinculada al océano y la biotecnología marina. La delegación oficial visitó laboratorios de PatBio y Suralis, donde se analizaron aplicaciones industriales de algas y proyectos de mitigación de emisiones basados en tecnologías climáticas.

Uno de los hitos fue el Blue Demoday, desarrollado a bordo de un buque de la Armada de Chile, donde startups nacionales presentaron soluciones tecnológicas relacionadas con biotecnología, regeneración marina y gestión hídrica. Entre ellas estuvieron Kran, Codebreaker, Watermind, Huiro Regenerativo, BioCalcio y Sudvet.

El alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, sostuvo que la ciudad tiene condiciones para transformarse en un centro estratégico para la economía azul en América Latina.

«Puerto Montt tiene todas las condiciones para transformarse en un polo de innovación oceánica y economía azul. Aquí convergen ciencia, industria, emprendimiento y una fuerte conexión con el mar, lo que permite proyectar nuevas oportunidades de desarrollo sostenible para el territorio», indicó.

La realización de actividades fuera de Santiago buscó mostrar cómo los territorios costeros comienzan a jugar un rol clave en la transición hacia modelos productivos más sostenibles, especialmente en regiones donde convergen industrias como acuicultura, energía, desalación y biotecnología.

Santiago y la articulación política de la economía azul

La segunda parte de Blue Week se desarrolló en el Ex Congreso Nacional en Santiago, donde se realizaron encuentros enfocados en gobernanza oceánica, financiamiento climático y cooperación internacional.

Uno de los anuncios más relevantes fue la firma de la Alianza Sur Global entre Chile y Sudáfrica, iniciativa orientada a impulsar inversión bilateral para innovación marina e industrial climática.

Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, Ximena Alcayaga, jefa del Departamento de Asuntos Oceánicos de la División de Medio Ambiente, Cambio Climático y Océanos, destacó cómo la economía oceánica sostenible ha comenzado a integrarse en la estrategia internacional del país.

«La economía oceánica sostenible se ha integrado de forma transversal en el relato de Chile, mediante compromisos internacionales, diplomacia y políticas públicas. La conservación deja de verse como una restricción y pasa a entenderse como una condición para el crecimiento sostenible», afirmó.

La conversación también incluyó el rol de sectores estratégicos para la adaptación climática, como la desalación y el reúso de agua. Camila Astorga, gerenta de Regulación de ACADES, planteó que las plantas desaladoras pueden transformarse en un actor relevante dentro de la transición hídrica y climática del país.

«Las desaladoras no solamente vienen a ser un actor clave en la transición climática por el efecto que tiene proveer agua desalada en lugar de ejercer presión sobre las fuentes de agua continentales», explicó.

Astorga agregó que actualmente se están desarrollando iniciativas para reutilizar sustentablemente la salmuera, principal residuo de la desalación, mediante tratamientos, con energías renovables orientados a soluciones climáticas.

Cooperación internacional y financiamiento climático

Otro de los focos de Blue Week 2026 fue la necesidad de fortalecer alianzas globales para acelerar innovación oceánica, financiamiento climático y transferencia tecnológica.

En esa línea, Caitlin Wale, directora de SAILOR South Africa, sostuvo que la articulación entre industria, ciencia y política pública es clave para escalar soluciones vinculadas al océano.

“Combinar industria, investigación, ciencia y política es la forma de desarrollar soluciones escalables que beneficien a las personas. Necesitamos capital de inversión que permita apoyar a quienes están dispuestos a crear soluciones”, señaló.

Durante el encuentro también se anunció la conformación de una bancada parlamentaria orientada a impulsar políticas vinculadas a la protección del océano y la economía azul, integrada por diputados, senadores y representantes del mundo científico y productivo.

La señal refleja cómo la economía azul comienza a consolidarse como un eje estratégico dentro de las discusiones sobre desarrollo sostenible, seguridad hídrica, innovación y transición climática en Chile.