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10/06

Bonos azules: la revolución financiera que busca salvar mares y océanos

La deuda sostenible vinculada a la llamada 'economía azul' experimenta un boom dentro del ESG para el uso sostenible de los recursos oceánicos, el fomento del empleo y la preservación de los ecosistemas marítimos.

El auge de los bonos verdes en el mercado de capitales a nivel mundial ha sido una tónica en los últimos años. Sin embargo, hay instrumentos más desconocidos que han ido tomando fuerza: los bonos azules, una clase de activo vinculado al mar.

Tienen por objeto financiar proyectos relacionados con la protección y conservación de los mares y océanos y están llamando la atención de muchos inversionistas institucionales que quieren marcar la diferencia con su capital, más allá de la rentabilidad.

¿Cuál es la diferencia con los bonos verdes? “Mientras estos suelen financiar proyectos relacionados con objetivos medioambientales generales, como fuentes de energía alternativa, mejoras de la eficiencia de los recursos o el fomento de la economía circular, los  azules captan capital para financiar  la economía azul. El uso sostenible de los recursos marinos en favor del crecimiento económico, la mejora de los modos de vida y el empleo, preservando al mismo tiempo las condiciones del ecosistema marino”, explican Campe Goodman y Will Prentis, gestores de carteras de renta fija de Wellington Management.

 La importancia de los bonos azules

Los mares y océanos desempeñan un papel crucial en la economía mundial, al impulsar sectores como la pesca, el transporte, el turismo y las energías renovables. El mar no es únicamente una fuente de recursos naturales, sino también de empleo para millones de personas. Según las estimaciones del Pacto Mundial de la ONU, la economía azul representa el 2,5 % del PIB global.

 

El entorno marítimo se ve sometido a tensiones por la sobreexplotación, la contaminación, la reducción de la biodiversidad y el cambio climático. “Si queremos mantener el uso productivo de los océanos y que las personas sigan beneficiándose del crecimiento económico y de la mejora de sus medios de vida, es necesario preservar el ecosistema marino en buenas condiciones”, dicen Goodman y Pretins.

El ODS 14 “Vida submarina”, es el objetivo de desarrollo sostenible de la ONU peor financiado a largo plazo. Hay un grave déficit de financiación para este desafío medioambiental, que afecta de manera desproporcionada a la población más pobre del mundo. A modo de ejemplo, los habitantes de los países insulares más pequeños, que disponen de vastos recursos marinos con los que impulsar su economía, son los que más tienen que perder con su degradación.

Los agentes del mercado están empezando a valorar la magnitud y oportunidad que brinda la mayor clase de activos del mundo. Hasta la fecha, la emisión de bonos azules ha sido relativamente escasa y ha estado liderada en gran medida por bancos de desarrollo y algunos estados. El Banco Mundial asesoró a Seychelles en el lanzamiento del primer bono azul soberano del mundo en 2018.

 

 Cada vez hay una mayor conciencia sobre la relación entre el cambio climático y los océanos: se estima que estos absorben el 30% de las emisiones mundiales de carbono, por lo que es fundamental mantenerlos en buenas condiciones para apoyar la transición ecológica.