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11/09

Bonos etiquetados superan los US$ 3 billones en el mundo

Buscan captar capital para financiar compromisos medioambientales y sociales y establecer una relación con los inversionistas en sostenibilidad. A su vez, tienden a buscar oportunidades para exponer sus carteras a proyectos que aceleren, por ejemplo, la transición a una economía baja en carbono.

Durante el segundo trimestre del 2023, el mercado sumó bonos «etiquetados» valorizados en US$ 172 mil millones, con lo que, según datos de MSCI,  el saldo total ascendió a US$ 3,2 billones.

Con esto, el ponderador de datos estadounidense, estima que la emisión total este año se situará entre US$ 0,8 y US$ 1 billón, sujeto a las condiciones del mercado.

De los «etiquetados» los «bonos verdes» siguieron dominando el mercado, anotando un 67% de las emisiones y un 55% del total que hay en circulación. Les siguieron los bonos de sostenibilidad
(15% de las emisiones, 19% del total), los bonos sociales (13%  y 20% respectivamente) y los  relacionados con la sostenibilidad (5% y 6% ).
Como ha sido la tendencia histórica, alrededor del 90% de las emisiones fueron en tres divisas, euros (44% del total), dólares (24%) y el yuan (14%).

Corporativos e ESG

Los emisores corporativos lanzaron al mercado obligaciones etiquetadas por US$ 119 mil millones  (53% del total) durante el trimestre, mientras que los de deuda privada lo hicieron por valor de US$ 2 mil millones (23% del total). Las entidades supranacionales, soberanas y agencias (SSA) emitieron US$ 105 mil millones (47%).
Los líderes ESG (emisores con calificación MSCI ESG de AAA o AA) emitieron el 44% de todos los nuevos bonos etiquetados, mientras que los rezagados en ESG (MSCI ESG Rating de B o CCC) emitieron sólo el 2%.
«Esto coincide con las tendencias de emisión a largo plazo, ya que el 44% de toda la deuda etiquetada en circulación en el mercado pertenecía a empresas con calificación ESG AAA o AA, frente al 3% de los rezagados ESG a finales del trimestre.

 

Según MSCI la emisión acumulada de bonos etiquetados a escala regional puede utilizarse para evaluar los esfuerzos de un mercado para financiar la transición hacia una economía verde, baja en carbono.  «Los mercados rezagados en la emisión pueden necesitar aumentar la emisión o utilizar otros medios para financiar su transición», sentencia.

Los emisores de Europa, Oriente Medio y África (EMEA) dominaron el mercado y los de Asia-Pacífico (APAC) se quedaron rezagados. El comportamiento de los bonos etiquetados en lo que va de año ha seguido en gran medida el del mercado de bonos en general (con movimientos más pronunciados durante las fases alcistas del mercado) de la renta fija tradicional.

Qué son

El mercado de bonos etiquetados reúne a emisores que buscan captar capital para financiar diversos compromisos medioambientales y sociales y establecer una relación con inversores en sostenibilidad. A su vez, tienden a buscar oportunidades para exponer sus carteras a proyectos que aceleren, por ejemplo, la transición a una economía baja en carbono.

Ofrecen una vía para añadir tal exposición a una cartera sin alterar notablemente sus características crediticias. Esto se debe a que, en igualdad de condiciones, los bonos etiquetados ofrecen un riesgo crediticio similar al de los bonos convencionales  de emisores de calidad crediticia comparable.
Una limitación para los inversores es que muchos muchos bonos autoetiquetados no han sido evaluados de forma independiente y pueden contribuir poco o nada a los objetivos de inversión relacionados con la sostenibilidad.

Aquí puedes leer el informe completo.

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