Diálogos Sostenibles
07/06

Capital natural: el activo silencioso que redefine el riesgo empresarial en Chile

El concepto, que ya influye en inversiones, estrategias y políticas públicas, gana espacio en las empresas chilenas. El académico de la USACH y ex presidente del Comité de Capital Natural de Chile, Victor Caro, habla de los avances y desafíos y del impacto en la sostenibilidad corporativa.

Durante años, la naturaleza fue vista principalmente como un recurso disponible para sostener el crecimiento económico. El avance del cambio climático, la presión sobre los recursos naturales y las nuevas exigencias de sostenibilidad l foco y están llevando a las empresas, inversionistas y gobiernos a incorporar un concepto que gana cada vez más espacio en el debate económico global: el capital natural.

En Chile, el concepto tomó fuerza especialmente durante los últimos años, impulsado tanto por estándares internacionales ESG como por la creación del Comité de Capital Natural, instancia que busca integrar la naturaleza dentro de la toma de decisiones públicas y privadas.

En Diálogos Sostenibles, conversamos con Víctor Caro, académico de la Universidad de Santiago de Chile y expresidente del Comité de Capital Natural de Chile, quien explica el alcance del concepto y su impacto en la sostenibilidad de las empresas.

¿Qué es realmente el capital natural?

El capital natural tiene que ver con entender cómo la naturaleza nos provee bienes y servicios esenciales para vivir y desarrollar actividades económicas. Agua, minerales, biodiversidad, suelos o bosques son parte de ese flujo de servicios que sostiene tanto a la sociedad como a las industrias.

Sin esos servicios simplemente no podríamos desarrollar actividades productivas.

Caro explica que este enfoque busca cambiar la forma en que se entiende la relación entre economía y naturaleza. «Particularmente en países como Chile, con una matriz extractiva importante, el capital natural pasa a ser un elemento estratégico para el desarrollo económico».

¿Por qué el concepto comenzó a tomar fuerza en el mundo empresarial?

Porque las compañías empezaron a entender dos cosas: el impacto que generan sobre la naturaleza y, al mismo tiempo, cuánto dependen de ella.

El académico señala que esta lógica de “doble materialidad” se volvió clave dentro de los análisis ESG y financieros. «Cuando no tienes agua suficiente, cuando el cambio climático afecta operaciones o cuando determinados recursos comienzan a escasear, eso se transforma directamente en riesgo financiero».

Por eso, explica, el capital natural dejó de verse solo como un tema ético o ambiental y pasó a formar parte de las decisiones estratégicas de negocio.

Dicotomía entre crecimiento y naturaleza

En Chile, el debate sobre humedales y permisología ha tensionado desarrollo y protección ambiental. ¿Dónde están los límites?

El problema muchas veces es de información y de cómo entendemos los conceptos. No todos los lugares donde llueve son humedales, por ejemplo. Los límites existen y están definidos por la capacidad que tiene la naturaleza de regenerarse. Hoy sabemos que varios límites planetarios ya han sido sobrepasados.

¿Cómo está posicionado Chile en materia de capital natural?

-Chile tiene una regulación ambiental bastante avanzada y sectores como la minería ya incorporan con fuerza temas de biodiversidad y sostenibilidad. Hoy tenemos más información que antes. El desafío ahora es transformar esos datos en herramientas útiles para la toma de decisiones empresariales y públicas.

Muchas veces se asocia el capital natural solo a industrias extractivas. ¿Qué ocurre con otros sectores?

El impacto es mucho más transversal de lo que parece. Hoy, por ejemplo, no es lo mismo financiar un proyecto inmobiliario en una zona costera expuesta a erosión o aumento del nivel del mar que hacerlo en otra ubicación. El riesgo climático ya influye directamente en las decisiones de inversión y crédito.

También el crecimiento de la infraestructura digital y el alto consumo hídrico está asociado a centros de datos y servidores. Es por eso que la naturaleza termina impactando prácticamente todas las actividades económicas.

El efecto en el balance financiero

¿Hacia dónde avanza esta discusión?

-El gran desafío mundial es incorporar el capital natural dentro de los balances y estados financieros de las empresas. Hoy el capital natural ya no es una conversación accesoria. Está entrando directamente en la evaluación de riesgos, inversiones y valorización de las compañías.

¿Cuáles serían las tres claves para que las empresas incorporen capital natural?

1. Mirar estándares internacionales: Normas como TNFD o IFRS Sustainability ya están marcando hacia dónde avanzará el mercado global; 2. Llevar la discusión a los directorios: El capital natural debe entrar al corazón estratégico del negocio y 3, entender que ya es un riesgo financiero: No incorporar estos factores puede afectar inversiones, financiamiento y competitividad futura.

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