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13/04

Casi dos tercios de las empresas dicen estar preparadas para la CSRD de la UE pero tienen dudas sobre su aplicabilidad

La iniciativa, que apunta a que las empresas revelen información sobre riesgos y oportunidades en materia medioambiental, entró en vigor el 5 de enero de 2023 y los estados miembros tienen hasta principios de julio de 2024 para incorporarlas a sus legislaciones. María Ignacia García, Senior Manager de Auditoría ESG de PwC Chile,  explica cómo influye esto a las empresas nacionales y qué tipo de acciones deben tomar de ahora en adelante.

Casi dos tercios (63%) de las empresas afirman tener «mucha» o «demasiada» confianza en que estarán preparadas para informar bajo la nueva Directiva sobre Información Corporativa en Materia de Sostenibilidad (CSRD, su sigla en inglés) de la Unión Europea (UE), según la edición inaugural de la  Encuesta Global sobre la CSRD 2024, elaborada por PwC.

El sondeo realizado entre más de 500 altos ejecutivos y profesionales de empresas a nivel global, entre los que se incluye a responsables de finanzas, sostenibilidad y riesgos, reveló que la CSRD de la UE , que afectará a unas 50.000 empresas , está teniendo un impacto mundial.

Más de las tres cuartas partes (79%) de las empresas con sede fuera de la UE y el 74% dentro, creen que la CSRD está haciendo o hará que sus directivos tengan más en cuenta la sostenibilidad en la toma de decisiones. De los encuestados, de 38 países y territorios, el 75% ya tiene previsto informar a nivel consolidado, incluyendo a las operaciones fuera del bloque.

Aunque los resultados  indican que existe confianza respecto a divulgar información de sostenibilidad, los encuestados señalan que hay obstáculos para su aplicabilidad. La mayor preocupación es la disponibilidad y calidad de los datos (59%). Sólo una quinta parte de las empresas que deben informar en su ejercicio 2025, han validado la disponibilidad y la exhaustividad de los datos para su reportabilidad.

Además, menos del 60% ha involucrado a sus áreas de tecnologías, aunque la mayoría tiene previsto hacerlo, y la mayoría de las empresas no utilizan herramientas o tecnología especializadas. Las hojas de cálculo son la herramienta más utilizada (74%), frente al 26% que utiliza un repositorio centralizado de datos de sostenibilidad (data lake) y un 20% que utiliza Inteligencia Artificial (IA), aunque son más los que tienen previsto utilizar estas herramientas en el futuro.

Más allá de los datos

A pesar de los altos niveles de confianza, especialmente para las empresas que deben informar en su ejercicio 2025 (72%), menos de la mitad de estas empresas han completado actividades clave, como decidir sus opciones de reporte (39%), tener un análisis de doble materialidad (38%) y validar la disponibilidad de datos (20%). No obstante, es más probable que las empresas que han completado las actividades iniciales confíen en que van a cumplir los requisitos de divulgación.

Si bien los encuestados manifiestan una gran confianza en los temas que suelen incluirse en los reportes existentes, como información relacionada a su fuerza laboral (75%), la conducta empresarial (75%) y el cambio climático (60%), confían mucho menos en su capacidad para cumplir los requisitos de divulgación en temas menos conocidos, como la biodiversidad (35%), la contaminación (43%) y la fuerza laboral la cadena de valor (44%).

Agenda de liderazgo

La encuesta revela que el 76% de los consultados cree que la CSRD ha llevado o llevará a los altos mandos de las empresas a tener en cuenta la sostenibilidad en la toma de decisiones, de estos el 59% afirma que la  ya se está tomando más en cuenta gy el 17% sostiene que en el futuro será algo que se tendrá en cuenta.

Más de la mitad (51%) de las compañías espera que los beneficios incluyan, en mayor o gran medida, un mejor rendimiento medioambiental, el 49% un mejor relacionamiento con los grupos de interés y un 48% una mejor mitigación de riesgos.

Casi un tercio cree que la CSRD favorece un aumento en las ganancias (28%) o ahorro de costos (26%). Las expectativas de beneficios financieros son mayores para las empresas que están más cerca de la fecha límite de presentación de reportes: el 38% de las empresas que deben reportar en el 2025 esperan beneficiarse en gran medida de un aumento en sus ganancias y el 34% de un ahorro de costes.

Escenario para Chile

Según María Ignacia García, Senior Manager de Auditoría ESG de PwC Chile, “los hallazgos de esta encuesta reflejan lo que percibimos para el caso chileno también con la NCG 461: la agenda de sostenibilidad más presente a nivel de directorios y mayor foco en la confianza de los datos, que se ve a nivel de demanda por verificación externa e interés por sistemas de Tecnología de la Información (TI). Empresas que operan en Chile y que deben cumplir con la CSRD, están llevando a cabo desde ya procesos de Assurance Readiness en base a un aseguramiento razonable, que es el nivel de confianza de la data financiera”.

“Además, vemos empresas que han adoptado el enfoque de diagnóstico de doble materialidad, también parte de la mirada de la CSRD. Es importante destacar también que así como la CSRD opera en Europa de la mano de la Directiva de Reporte de Finanzas Sostenibles (SFRD, su sigla en inglés) y la Taxonomía verde, acá en Chile también se encuentra en desarrollo la Taxonomía liderada por el Ministerio de Hacienda, y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) ha anunciado un proyectos de mayor supervisión de la industria de fondos”, añade.

Destacó que, debido a que la CSRD tiene un alcance amplio, las empresas sin obligación directa también podrían requerir requerimientos de otras entidades que sí están afectas y que deben considerarlas como parte de su cadena de valor. “Es importante que las empresas locales que puedan tener vínculos con la UE hagan el análisis de si les afecta o estén conscientes de estos eventuales requerimientos por parte de sus socios de negocio”, detalla.