Diseñar una gestión del riesgo flexible y evolutiva
Las acciones para gestionar los riesgos pueden ir desde relaciones institucionales y mejoras de monitoreo hasta obras físicas o uso del mercado asegurador. Lo esencial es que la estrategia sea dinámica, capaz de incorporar nueva información, adaptarse a escenarios inciertos y facilitar respuestas inmediatas ante eventos críticos.