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17/04

100 startups que están redefiniendo el futuro: la apuesta global por soluciones escalables y con impacto

Desde inteligencia artificial aplicada a la justicia hasta materiales que reemplazan plásticos o tecnologías para restaurar ecosistemas, la iniciativa "Change 100" reúne a las startups más innovadoras del mundo que buscan responder a los grandes desafíos globales con soluciones concretas y escalables.

En un escenario global marcado por la urgencia climática, la presión regulatoria y la necesidad de transformar los modelos productivos, una nueva generación de empresas está tomando protagonismo. No se trata de grandes corporaciones, sino de startups que, desde distintos rincones del mundo, están desarrollando soluciones capaces de impactar sectores clave como la energía, la salud, la alimentación, la biodiversidad y la economía circular.

Ese es el foco de «Change 100», una selección global de cien startups que están «dando forma al futuro2, presentada en el marco de la cumbre internacional ChangeNOW Summit en París. La iniciativa busca responder a una pregunta central en el ecosistema de impacto: no si existen soluciones innovadoras, sino reciben visibilidad y apoyo para escalar.

La lista, en la que no figura ninguna chilena pero si de Argentina, Colombia, Perú y Brasil,  es impulsada por la organización We Make Change y cuenta con el respaldo de Illuminem como socio de medios y conocimiento, consolidándose como una vitrina global para iniciativas que combinan innovación tecnológica con impacto social y ambiental.

Innovación con foco en problemas sistémicos

Uno de los elementos más relevantes de esta selección es que no se limita a una industria específica. Evidencia cómo la innovación de impacto se está desplegando de manera transversal, abordando problemas estructurales desde múltiples ángulos.

En el ámbito climático y energético, destacan soluciones como Aeroborn (Países Bajos), que convierte CO₂ en materiales para baterías con balance de carbono negativo, o ATAREC (Marruecos), que desarrolla tecnología para capturar energía de las olas del océano. A esto se suman iniciativas de captura de carbono como Mitico (Estados Unidos), que promete eliminar más del 95% de las emisiones industriales.

La economía circular aparece como uno de los ejes más fuertes. Startups como Afterwind (Suecia) trabajan en el reciclaje de materiales compuestos, mientras que empresas en África y Asia están transformando residuos plásticos en materiales de construcción o textiles, generando al mismo tiempo empleo y cadenas de valor locales.

IA como motor transversal

Otro patrón claro es el uso intensivo de inteligencia artificial como habilitador de impacto, no solo aparece en sectores tecnológicos tradicionales, sino que se integra en soluciones de salud, educación, agricultura y gobernanza: Adalat AI (Estados Unidos), busca reducir los tiempos en sistemas judiciales; Astroteq.ai, que trabaja en la predicción de terremotos, muestran cómo esta tecnología se está aplicando en ámbitos críticos.

En salud, startups como MednTech o Curans están utilizando IA para mejorar diagnósticos y formación médica, mientras que en educación, plataformas como Cognitii permiten identificar necesidades especiales en estudiantes.

Este despliegue evidencia que la inteligencia artificial no es solo una herramienta de eficiencia, sino un catalizador para resolver brechas estructurales en servicios esenciales.

Naturaleza, biodiversidad y nuevas métricas ESG

Una de las dimensiones más relevantes para el mundo empresarial es el creciente foco en la naturaleza y la biodiversidad. Varias startups de la lista están directamente orientadas a medir, gestionar o restaurar ecosistemas.

Biomet.life (Reino Unido), por ejemplo, desarrolla soluciones para mapear y mitigar riesgos relacionados con la naturaleza, en línea con las crecientes exigencias regulatorias y estándares ESG. En la misma línea, iniciativas como Open Forest Protocol (Bulgaria) buscan crear infraestructura digital para financiar la conservación de ecosistemas con trazabilidad.

Esto refleja una tendencia clave: la transición desde compromisos generales hacia métricas más precisas y verificables en sostenibilidad, un aspecto cada vez más relevante para inversionistas y reguladores.

Inclusión, salud y acceso: el componente social

Más allá del foco ambiental, la lista también pone énfasis en soluciones con impacto social directo. Desde unidades móviles de diálisis en Kenia hasta prótesis impresas en 3D en América Latina, muchas de estas startups están abordando problemas de acceso a servicios básicos.

También destacan iniciativas orientadas a la equidad de género y la inclusión, como plataformas de movilidad exclusiva para mujeres o soluciones de educación accesible.

En este contexto, la innovación no solo se mide en términos tecnológicos, sino en su capacidad de cerrar brechas y mejorar la calidad de vida de comunidades vulnerables.

Un criterio clave: escalabilidad

Uno de los elementos más importantes en la selección de Change 100 es que no basta con tener una buena idea. Las startups deben demostrar:

  • Conocimiento profundo del problema que abordan.
  • Soluciones ya desarrolladas con resultados tangibles.
  • Capacidad de escalar su impacto.
  • Contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Este último punto es especialmente relevante para el mundo empresarial, ya que conecta directamente con la necesidad de integrar sostenibilidad en la estrategia de negocio, no como un elemento accesorio, sino como un motor de crecimiento.

Lo que significa para las empresas

Para las compañías, esta lista no es solo un ranking, sino una señal clara de hacia dónde se están moviendo los mercados. Primero, evidencia que la innovación en sostenibilidad ya no está concentrada en grandes corporaciones, sino en ecosistemas dinámicos de startups que pueden transformarse en socios estratégicos, proveedores o incluso competidores. Segundo, muestra que los desafíos ESG están evolucionando hacia soluciones cada vez más técnicas, medibles y basadas en datos, lo que obliga a las empresas a elevar sus capacidades internas.

Y tercero, refuerza una idea clave: el futuro de la sostenibilidad no estará definido únicamente por compromisos o reportes, sino por la implementación de soluciones concretas, escalables y con impacto verificable.