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20/05

Chile en la era de la «diversidad» en directorios: modelos y brechas 2025

La segunda edición del estudio de Fundación ChileMujeres muestra cómo las cuotas obligatorias, recomendadas y la autorregulación impactan la presencia femenina en los gobiernos corporativos. El diagnóstico en el país es claro: un tercio de las empresas aún no tiene ninguna mujer en sus directorios y 9 de cada 10 supera el 60% de predominio de un solo sexo. La Ley 21.757, que entra en vigencia en 2026, cambiará ese escenario.

La discusión sobre la diversidad de género en los directorios empresariales avanza con fuerza en el mundo, y Chile comienza un ciclo decisivo. La segunda edición del estudio «Modelos de diversidad de género en los directorios 2025», realizado por Fundación ChileMujeres con  el apoyo de la Araucana,  analiza comparativamente los distintos enfoques para impulsar la participación femenina en gobiernos corporativos y entrega un diagnóstico actualizado de lo que ocurre hoy en el mundo corporativo.

¿Conclusión? Sin medidas regulatorias, el avance es más lento; con marcos institucionales claros, la participación crece con mayor consistencia. El estudio destaca que la autorregulación genera el mayor salto, pero desde una base reducida, mientras que las cuotas obligatorias logran los niveles más altos de representación femenina de manera sostenida.

Chile: un diagnóstico que justifica la intervención

En Chile la Ley 21.757, publicada en agosto de 2025, que entra en vigencia el 1 de enero de 2026,  establece que ningún directorio podrá estar compuesto por más de un 60% de personas del mismo sexo, avanzando desde un esquema sugerido hacia uno obligatorio si no se cumplen las metas sectoriales definidas.

ChileMujeres analizó 414 empresas, con un total de 2.830 posiciones en directorios. Los resultados evidencian una brecha persistente:

  • 17,9% de participación femenina total en directorios (2024).
  • 33,1% de las empresas no tiene a ninguna mujer en su directorio.
  • 9 de cada 10 empresas tiene directorios donde más del 60% de sus integrantes son del mismo sexo.

Las visualizaciones del documento muestran la magnitud del desequilibrio: solo un pequeño porcentaje de compañías tiene una composición más equilibrada, y el predominio masculino supera holgadamente el umbral de paridad sugerido.

Cómo operará la Ley 21.757

El informe explica en detalle la línea de tiempo regulatoria. Entre 2026 y 2032, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) evaluará periódicamente el avance:

  • Si 80% o más de las empresas cumplen el porcentaje máximo de representación, la cuota sigue como recomendación.
  • Si menos de 5% de las compañías son “empresas cero”, el sistema se mantiene.
  • Si no se alcanzan esas metas, la cuota se vuelve obligatoria por cuatro años para las empresas en falta.

En un escenario de plena implementación al año 2035, la proyección del estudio indica un efecto tangible: 511 nuevos cargos ocupados por mujeres y solo 5 cargos adicionales para hombres, debido al reequilibrio requerido por la ley.

El mecanismo, caracterizado como un modelo híbrido, busca combinar flexibilidad inicial con obligatoriedad en caso de rezago.

Lo que viene para la gobernanza

Chile se mueve hacia estándares internacionales que consideran la diversidad como un elemento crítico de la gobernanza moderna. Con la entrada en vigencia de la ley, las empresas deberán revisar sus matrices de competencias, sus procesos de búsqueda de talento y los criterios de selección de directores.

El documento se suma a la evidencia global: la presencia equilibrada de mujeres y hombres en directorios genera mejores decisiones estratégicas, mayor innovación y un gobierno corporativo más robusto.

La implementación efectiva de la Ley 21.757 no solo aumentará la participación femenina; también obligará a repensar la transparencia y la responsabilidad del sector privado respecto de la diversidad y la equidad de género en los espacios de liderazgo.

Tres modelos, tres ritmos de avance

El documento distingue tres mecanismos de incorporación de mujeres a los directorios:

1. Cuotas de género obligatorias

Aplicadas en países como Alemania, Francia, Noruega, Italia o España, exigen un porcentaje mínimo por ley y contemplan sanciones por incumplimiento. Según los datos comparados del estudio, estos países muestran un impulso relevante: entre 2021 y 2025, la participación femenina en los directorios aumentó 5 puntos porcentuales, alcanzando un promedio de 38,2% de mujeres en cargos directivos.

2. Cuotas recomendadas («Comply or Explain»)

Modelo seguido por países como Australia, Canadá, Reino Unido, Japón y otros. Aquí no hay obligación directa, pero sí una expectativa explícita: cumplir o justificar. Este mecanismo generó un incremento promedio de 5,1 puntos porcentuales en cuatro años, situando a las mujeres en un 31,7% de los directorios analizados.

3. Autorregulación del sector privado

Representada en iniciativas como el «Club del 30%» y otros compromisos voluntarios, parte desde niveles más bajos de participación, pero muestra el mayor crecimiento relativo: 6,1 puntos porcentuales entre 2021 y 2025, llegando a un 19,8% de representación femenina.