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07/06

Chile genera más basura, recicla menos y gasta más en mover residuos: la alerta que deja nueva radiografía nacional

Estudio realizado por Kyklos junto a la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), reveló que el país generó 8,2 millones de toneladas de basura durante 2024, mientras apenas el 1,5% logró ser valorizado. Expertos advierten que el sistema sigue concentrado en trasladar desechos y no en reciclarlos o transformarlos.

Chile produce cada vez más basura, pero sigue reciclando muy poco. Esa es una de las principales conclusiones de la nueva “Radiografía de Residuos Municipales 2026”, elaborada por Kyklos junto a la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), uno de los diagnósticos más completos sobre gestión de residuos domiciliarios a nivel local.

El informe —que reunió información de 327 comunas, equivalentes al 95% del total nacional y al 97% de la población del país— muestra que durante 2024 Chile generó 8,2 millones de toneladas de residuos, un 3,9% más que el año anterior. Sin embargo, solo el 1,5% fue reciclado, compostado o valorizado.

La cifra preocupa especialmente considerando que cerca del 80% de los residuos generados podría reciclarse o reutilizarse mediante procesos de valorización y compostaje.

Un sistema enfocado en mover basura

El estudio advierte que gran parte de los recursos municipales sigue destinándose al retiro y traslado de residuos, más que a su recuperación.

Actualmente, el país utiliza más de 2.100 camiones recolectores que recorren diariamente cerca de 277 mil kilómetros para transportar basura hacia rellenos sanitarios, equivalente a casi siete vueltas completas a la Tierra cada día.

Este modelo implica un gasto superior a US$580 millones anuales, donde el 76% de los recursos se destina a logística y menos del 2% a reciclaje y compostaje.

“La economía circular se juega en los territorios y los municipios tienen que estar al centro de esa transición”, señaló Gustavo Alessandri, presidente de la ACHM, quien advirtió que el país “está gastando demasiado en mover basura y muy poco en transformar esos residuos en valor”.

Rellenos sanitarios bajo presión

Otro de los puntos críticos identificados por el informe es la presión creciente sobre la infraestructura de disposición final.

Según la radiografía, el 42% de los residuos del país termina en rellenos sanitarios que ya cumplieron su vida útil o están próximos a colapsar.

El problema afecta especialmente a regiones alejadas de grandes centros urbanos, donde algunos municipios deben recorrer cientos de kilómetros para disponer sus residuos.

Uno de los casos más emblemáticos mencionados en estudios anteriores de Kyklos es Ancud, comuna que debe trasladar basura más de 1.200 kilómetros hasta Los Ángeles para acceder a un relleno sanitario disponible.

Andrea Cifuentes, gerente de Economía Circular de Kyklos, sostuvo que el problema no se resolverá únicamente construyendo más rellenos sanitarios.

“Esto no se soluciona con más rellenos sanitarios; se soluciona con separación en origen y plantas de tratamiento que permitan transitar desde un pasivo ambiental hacia la creación de valor”, afirmó.

Ver informe aquí