opina Sebastián Herceg Ruiz
13/11

Colaboratividad: la pieza clave para transitar hacia una economía circular

"Durante los próximos años el sistema productivo y las formas de trabajar sufrirán adaptaciones. Por esto, es necesario pensar en qué mundo queremos vivir y cómo queremos nutrirlo, garantizando progreso social y económico. Del mismo modo, tomar los problemas ambientales y transformarlos en oportunidades en estas dimensiones será clave para dinamizar el impacto que la economía circular puede generar en nuestras vidas y en el país. Y la colaboratividad debe ser el principal ingrediente".

La circularidad de la economía en América Latina es inferior al 1%, mientras que el promedio mundial llega al 7,2%, según lo indica el primer informe sobre economía circular que se realiza sobre América Latina y el Caribe, y que fue elaborado por Circle Economy Foundation. Esto es una oportunidad perdida no solo en la dimensión ambiental, sino que también en las dimensiones económica y social.

Según datos del mismo informe, esta forma de hacer y enfrentar los negocios, además de significar un aporte ambiental, es capaz de generar 8,8 millones de nuevos empleos en la región, desafío presente en la Hoja de Ruta de Economía Circular Nacional, que proyecta generar 100 mil empleos verdes al 2030 y 180 mil al 2040. Sin embargo, esta Hoja de Ruta manifiesta un propósito que debe ser común, mas no un camino para alcanzarlo. En esta línea, la colaboratividad tiene un gran potencial.

Recientemente, un estudio ha alertado sobre la debilidad del componente relacional en la disposición de las chilenas y chilenos a trabajar en conjunto para abordar problemáticas y desafíos comunes, sobre todo a partir de la innovación y el emprendimiento, esto a pesar de concebir la colaboración como la característica más importante para resolver conflictos.

Ante este panorama, es importante considerar que durante los próximos años el sistema productivo y las formas de trabajar sufrirán adaptaciones. Por esto, es necesario pensar en qué mundo queremos vivir y cómo queremos nutrirlo, garantizando progreso social y económico. Del mismo modo, tomar los problemas ambientales y transformarlos en oportunidades en estas dimensiones será clave para dinamizar el impacto que la economía circular puede generar en nuestras vidas y en el país. Y la colaboratividad debe ser el principal ingrediente.

El pilar social que sostiene los principios fundamentales de la sostenibilidad debe ser, en el caso de Chile, el social, entendiendo que la colaboración es primordial para enfrentar y superar los desafíos que atraviesa el país.

Hace más de 10 años, cuando Kyklos inició su trabajo impulsando la cultura ambiental y la sostenibilidad en organizaciones, estos servicios eran impensados, y para muchos de soñadores. Sin embargo, con la aparición de las Empresas B y con el respaldo de los estudios mencionados, hoy nos sitúan del lado de la cordura, y esto es gracias a la colaboratividad, sello que ha caracterizado nuestro camino y que proyecta nuestros próximos pasos.

 

 

 

 

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