informa
29/04

Cómo ha cambiado el conocimiento ESG en los directores de empresas en Estados Unidos

Mientras en Chile el tema avanza tímidamente, el porcentaje de directores de empresas Fortune 100 con credenciales ESG, pasó del 29% al 43%, lo que se debe principalmente a conocimientos medioambientales y de gobierno; los sociales, que siguen siendo los más potentes, han crecido menos. Hace 5 años, la investigación del Centro Stern de Negocios Sostenibles de la Universidad de Nueva York, reveló que los directorios no eran aptos para enfrentar estos criterios.

En Chile los cambios aún son tímidos, como lo reveló la 1era Radiografía de Directorios por la Acción Climática de Chapter Zero.  Menos de la mitad (42%) de las empresas reconoce que cuenta con un área exclusivamente dedicada a la sustentabilidad. El 65%, además, admite, que no tiene un comité especializado en el directorio vs. sólo el 15% a nivel mundial que dice poseer uno.
¿La esperanza? La tendencia mundial, en países desarrollados, es que el tema avanza sin vuelta atrás. «El papel de los directorios en Estados Unidos en la gestión de las cuestiones ambientales, sociales y de gobierno (ESG) ha evolucionado significativamente en los últimos cinco años», sostiene una reciente investigación publicada por Harvard Business Review.
El porcentaje de directores de empresas Fortune 100 que poseen credenciales ESG pertinentes, pasó del 29% al 43%, lo que se debe principalmente a conocimientos medioambientales y de gobierno; los sociales, que siguen siendo los más potentes, han crecido menos.
Hace cinco años, la investigación del Centro Stern de Negocios Sostenibles de la Universidad de Nueva York reveló que los directorios en ese país no eran aptos para enfrentar los criterios ESG, muy pocos tenían la formación para supervisar  temas como el clima, el bienestar de los empleados, la higiene financiera y la ciberseguridad.
El progreso

El estudio sentencia que las nuevas normas en Europa, Norteamérica y otros lugares exigen presentación de informes y una divulgación ESG más sólida para los directorios. En Chile estamos en pleno proceso de reportabilidad de la norma 461, de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) que considera estos aspectos, además de la recién publicada Ley de Delitos Económicos y lo que se viene con el proyecto de ley de Greenwashing.

La nueva ley climática de la SEC en Estados Unidos, por ejemplo, exige supervisión y participación del directorio en estos temas. La investigación señala que hay «un número creciente de demandas contra empresas, más de 1.500 solo en ese país, que han contribuido al cambio climático, han realizado «lavado verde2, maltratado a sus empleados, cometido abusos contra los derechos humanos en sus cadenas de suministro, entre otros».

«En 2018, nuestra revisión de las credenciales medioambientales, sociales o de gobierno de los 1188 miembros de Fortune 100 identificó que el 29% de los directores tenía una o más credenciales ESG relevantes. En 2023, subió al 43% entre los 1161 miembros que hoy tiene el ranking», señala la investigación.

Detalla que el crecimiento se produjo en las credenciales medioambientales, que casi se duplicaron, y en las de gobierno, que casi se triplicaron. Las sociales, que fue la categoría mejor representada en 2018, se mantuvo casi estable en 2023 (con 253 miembros), ya era el área con más experiencia en los directorios.

Puntos débiles

El problema es que siguen existiendo puntos débiles importantes, sobre todo en lo que respecta a la experiencia en clima y bienestar de los trabajadores, dos temas importantes de sostenibilidad para la mayoría de las empresas. «Vimos a directores con credenciales en ciberseguridad pasar de 8 a 50, pero el clima solo aumentó de 3 a 22. Ambos representan riesgos y oportunidades materiales y sistémicos, pero el clima no se considera tan en serio como la ciberseguridad a nivel de junta. Desde el punto de vista social, si bien las credenciales de diversidad han aumentado sustancialmente, de 60 a 108, solo siete tenían conocimirntos relaciondos con lo laboral», dice el estudio.

Medidas para mejorar

Existe un consenso cada vez mayor sobre lo que constituye una gobernanza sólida de la sostenibilidad a nivel de directorio y, Hatvard Business Review, lo resume así:

«Las credenciales y la formación del directorio deben incluir el material de los problemas ESG a los que se enfrenta el sector. Si la empresa se dedica a la energía, debe entender las tendencias climáticas. Si está en alimentos, deben entender el clima, el agua, la biodiversidad y las cuestiones laborales, etc. Tener matrices de materialidad debería ayudar a priorizar los temas que gestionar y las juntas deberían dedicarse a su redacción».

El problema es que muchas veces, acusa el informe, «el compromiso de los miembros del directorio con la sostenibilidad se limita a revisar el informe ESG anual y a los riesgos a la baja. Sin embargo, deben entender las oportunidades alcistas relacionadas con la sostenibilidad y cuáles son los riesgos y los costos de mantener un enfoque de «seguir como siempre»»

Comités ESG

La investigación del Centro Stern de Negocios Sostenibles de la Universidad de Nueva York admite que crear un comité de sisteniblidad/ESG «proporcionará al directorio el tiempo y la concentración necesarios concentración para supervisar las cuestiones de estrategia empresarial y la asignación de capital relacionadas con la sostenibilidad».

Considera, además, que «las métricas de los informes ESG HOY se basan en los procesos y los resultados y, por lo general, no impulsan un mejor rendimiento desde una perspectiva financiera o social. Miden si una empresa tiene una póliza, pero no los resultados de la política. Al igual que con otros aspectos del negocio, el directorio debería aprobar los indicadores clave de rendimiento de toda la empresa sobre temas importantes de sostenibilidad (que hagan un seguimiento de los resultados, como la reducción del uso de energía) y exigir al equipo directivo que haga un seguimiento de los beneficios financieros de la sostenibilidad integrada (por ejemplo, la reducción de los costos de energía y del riesgo regulatorio)».

Agrega que para impulsar un mejor desempeño, «el directorio  debería pedir que se revisen los KPI de las prácticas de sostenibilidad, para hacer un seguimiento del desempeño financiero y, a continuación, hacer que el equipo ejecutivo los mapee según las métricas de información ESG requeridas».

Compartir

Noticias Relacionadas