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17/03

Compliance y su expansión a la cultura corporativa

Aunque el término ha estado relacionado estrechamente con el mundo del derecho penal y la prevención de conductas ilícitas, en el último tiempo se ha observado la expansión del concepto a otras áreas más bien relacionadas con la cultura corporativa y ética de las organizaciones. Consistente con este concepto se ha publicado recientemente el libro “Compliance Sectorial” que recopila interesantes artículos con la práctica del compliance.

La voz compliance se ha venido haciendo popular en el mundo de la gestión de riesgos empresariales. Compliance puede ser definido como una función independiente que identifica, asesora, alerta, monitorea y reporta los riesgos de sanciones, riesgos de pérdidas financieras y riesgos por pérdidas de reputación que se producen por inobservancia de leyes, regulaciones, códigos de conducta y estándares de buenas prácticas.

Aunque el término compliance ha estado relacionado estrechamente con el mundo del derecho penal y la prevención de conductas ilícitas, en el último tiempo se ha observado la expansión del concepto a otras áreas más bien relacionadas con la cultura corporativa y ética de las organizaciones.

Consistente con este concepto se ha publicado recientemente el libro “Compliance Sectorial” editado por la Universidad del Desarrollo y que recopila interesantes artículos de profesores de esa casa de estudios, relacionados con la práctica del compliance

En primer lugar, el libro comienza desarrollando algo que constituye el centro de atención en esta disciplina: la gestión de riesgos legales y de compliance. El capítulo ayudará a los operadores en la tarea de identificar riesgos y valorarlos con el propósito de mitigar la materialización especialmente de los riesgos más relevantes para el negocio. En esta materia resulta novedoso la vinculación de los riesgos con las ciencias del comportamiento.

El libro se ocupa a continuación de la reforma en la atribución de responsabilidad penal de las personas jurídicas en Chile y que ahora resulta más simple y automatizada, aumentando las hipótesis que pueden dar lugar a la persecución y condena penal de las organizaciones.

Además, en los capítulos siguientes se analizan, por los profesores de la UDD, aspectos de lo que se ha denominado compliance laboral y su relevancia.

Posteriormente, dos capítulos desarrollan el sistema preventivo antilavado en Chile y sus principales elementos fundantes y su impacto en el negocio de criptoactivos.

Los capítulos siguientes están enfocados en compliance y derechos humanos, libre competencia, compliance en el sector financiero, protección de datos, ciberseguridad y compliance tributario. Todas materias novedosas y en que no existe todavía mucho desarrollo.

En resumen, la expansión del compliance y de la que es expresión el libro que comento, está relacionado con las diferentes fuentes de lo que denominamos compliance. No se trata solo de una normativa jurídica, como la que establece responsabilidad penal de las organizaciones o la que regula el lavado de activos, la libre competencia o la protección de datos. También se trata de normas emitidas por supervisores como las Superintendencias o códigos de buenas prácticas promovidos por asociaciones de la industria; o códigos internos de conducta de la misma empresa. Así, el compliance se relaciona cada vez más con estándares superiores al legal, abarcando normas de integridad corporativa y conducta ética en los negocios.

Un programa de compliance no es una vacuna contra los eventos riesgosos, pero bien implementado puede ser de gran ayuda para detectar y prevenir situaciones de peligro. Y aunque no logre prevenir totalmente un incumplimiento, servirá para investigar los eventos y mejorar los controles o tomar medidas para hacerse cargo de los perjuicios.