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29/01

Cónclave de Davos define prioridades: agua, sostenibilidad y desigualdad

El foro que reunió a políticos y empresarios de las economías desarrolladas logró centrar el debate en acciones concretas con el objetivo de cambiar la forma tradicional de crecimiento económico.

Con acciones concretas concluyó la 56ª Reunión Anual del World Economic Forum en Davos: Logró centrarse en acciones frente a los riesgos sistémicos que enfrenta el mundo. Hubo consenso que uno de los cambios más visibles fue la decisión de declarar 2026 como el  Año del Agua, también denominado Blue Davos, poniendo a la seguridad hídrica y la gestión de ecosistemas acuáticos en el centro de la agenda de sostenibilidad global.

Según  el World Economic Forum, alrededor de 2.200 millones de personas en el mundo no tienen acceso a servicios de agua potable gestionados de forma segura, mientras que casi la mitad de la población global vive en regiones con estrés hídrico severo al menos un mes al año, según estimaciones de Naciones Unidas.

Además destacó que más del 50% del PIB mundial (equivalente a cerca de US$ 58 billones) depende de la naturaleza y de servicios ecosistémicos como el agua, lo que convierte al deterioro del ciclo hídrico en un riesgo económico sistémico. A ello se suma que la demanda global de agua podría aumentar alrededor de 40% hacia 2030, impulsada por el crecimiento urbano, la agricultura y la industria, mientras que la contaminación y los eventos climáticos extremos ya generan pérdidas anuales multimillonarias en productividad, salud pública y seguridad alimentaria.

En este contexto se lanzó la iniciativa Water Resilience Challenge, organizado por UpLink en asociación con HCL Group y la iniciativa del Foro sobre Alimentación y Agua, seleccionó soluciones innovadoras para fortalecer la resiliencia hídrica en infraestructura, agricultura y sistemas urbanos, con apoyo financiero y redes de inversión globales.

Repensar el crecimiento tradicional

Un artículo de Expansión señala que los riesgos globales elaborados presentados por el Foro, el Global Risks Report 2026, identifica las tensiones geoeconómicas, el cambio climático acelerado, la inestabilidad social y los impactos tecnológicos como factores que redefinen los desafíos ambientales y sociales a los que se enfrentan gobiernos y empresas.

Este diagnóstico subraya que los criterios ESG ya no pueden limitarse a la mitigación de emisiones o el cumplimiento de métricas aisladas, sino que deben integrarse en una comprensión más amplia de la resiliencia y la gobernanza frente a shocks globales, en un contexto donde “la incertidumbre es el tema definitorio del panorama de riesgos globales en 2026, un paisaje multipolar en el que la confrontación está reemplazando la colaboración y la confianza (la moneda de la cooperación) está perdiendo su valor”, señala el reporte.

Economía, sociedad y medio ambiente figuraron como pilares interdependientes de la sostenibilidad y el Foro alentó a los participantes a repensar el crecimiento económico tradicional, promoviendo modelos que incorporen capital natural, social y humano para generar valor a largo plazo.

La gobernanza y la distribución justa de beneficios económicos fue parte de eso y algunos líderes, como la presidente del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, y la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, señalaron que sin un abordaje claro de las desigualdades económicas, sociales y de acceso a tecnologías los beneficios de la innovación y el crecimiento sostenible no llegarán a poblaciones vulnerables.

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