COP 30
13/06

Alex Godoy y el silencioso pulso de la negociación climática en Belém

El experto describió un escenario marcado por dos ejes que concentran la atención de las delegaciones: adaptación y financiamiento. Según explicó, el debate sigue centrado en cómo se va a financiar la adaptación climática en los países más vulnerables, un punto donde persisten diferencias que atraviesan desde la definición de “vulnerabilidad” hasta los criterios para asignar montos. La pregunta no es solo quién debería recibir más apoyo, sino cómo se medirá esa necesidad.

Desde Belém do Pará, en plena Amazonía brasileña, el director del Centro de Investigación en Sustentabilidad de la Universidad del Desarrollo y consejero de ESGHOY, Alex Godoy, envió un balance preliminar de las negociaciones de la COP30. Era viernes y el clima político comenzaba a tensionarse: al día siguiente se esperaba el primer borrador oficial de texto, el documento que marcará la pauta de lo que los países deberán negociar la próxima semana en la fase ministerial.

Godoy describió un escenario marcado por dos ejes que concentran la atención de las delegaciones: adaptación y financiamiento. Según explicó, el debate sigue centrado en cómo se va a financiar la adaptación climática en los países más vulnerables, un punto donde persisten diferencias que atraviesan desde la definición de “vulnerabilidad” hasta los criterios para asignar montos. La pregunta no es solo quién debería recibir más apoyo, sino cómo se medirá esa necesidad.

COP 30: Tensiones por el NOCC, la adaptación y la coherencia financiera del Acuerdo de París

«El financiamiento, cómo va a ir a los países y cómo definimos quiénes son los que requieren más o menos», señaló, destacando que este ha sido uno de los debates transversales de la semana.

En paralelo, el mercado de carbono también avanza, aunque con un ritmo desigual. Según Godoy, el área más consolidada es la que se apoya en mecanismos ya existentes, mientras que otras líneas de discusión esperan luz verde de la ciencia para avanzar en nuevos criterios.

A pesar de ello, lo que domina la COP30 no son grandes declaraciones ni anuncios: es el silencio. “No hay grandes declaraciones, hay mucho silencio”, afirmó, advirtiendo que este vacío puede ser “bueno y malo”, dependiendo de lo que el borrador del sábado finalmente revele.

Europa presiona por más ambición

Un punto donde sí hay claridad es la posición de Europa. De acuerdo con Godoy, los países europeos están alineados en mantener la ambición de 1,5 °C y evitar cualquier señal de retroceso. Además, plantearon con fuerza la necesidad de aumentar las finanzas climáticas, especialmente hacia las naciones más expuestas a impactos severos. “Aumentar las finanzas climáticas, aumentar los ingresos a los países más vulnerables”, recordó.

El rol inesperado de China

Uno de los elementos que más llamó la atención del investigador fue el protagonismo de China, tanto tecnológico como diplomático. “China está siendo el guía, está liderando mucho las tecnologías”, comentó. El país no solo mostró un pabellón “increíble”, sino que también reafirmó su voluntad de aportar financieramente y sostener la ambición climática, algo que, según Godoy, habría sido impensado hace solo algunos años.

Con negociaciones aún abiertas, la sensación en Belém es de expectación contenida. El peso de las decisiones que se tomen en los próximos días será determinante para definir cuánta ambición real puede sostener el proceso climático global.