COP 30
13/06

COP30 en Brasil: la cita clave para reactivar la colaboración global frente a la crisis climática

Por estos días Belém, en el corazón de la Amazonía, será el epicentro del debate climático mundial. La COP30 llega en un momento decisivo, diez años después del Acuerdo de París, con la urgencia de cerrar la brecha entre la acción climática necesaria y los compromisos reales de los países.

La ciudad amazónica de Belém, Brasil, se prepara para recibir a más de 190 países en la COP30, la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático La cumbre marcará una década desde la firma del Acuerdo de París (2015) y será una prueba crucial para evaluar si el mundo está cumpliendo sus promesas de limitar el calentamiento global a 1,5 °C.

Según el Foro Económico Mundial, esta será una COP distinta: una cumbre de implementación. En un contexto de tensiones geopolíticas, incertidumbre económica y disminución del liderazgo político en materia ambiental, la colaboración entre gobiernos, empresas y sociedad civil se vuelve más urgente que nunca.

Una nueva generación de compromisos climáticos

El eje central estará puesto en las NDC 3.0 (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional), los planes que cada país debe presentar para el período 2025-2035. Hasta noviembre, 69 economías responsables del 61% de las emisiones globales habían presentado sus nuevas metas, entre ellas China, que anunció por primera vez un objetivo de reducción para toda su economía.

Sin embargo, los avances siguen siendo insuficientes. Según la ONU, las NDC actuales permitirían solo una reducción del 10% de las emisiones, muy por debajo del 60% necesario para mantenernos dentro del umbral seguro de 1,5 °C. El Balance Global presentado en la COP28 reveló que las políticas vigentes conducirían a un aumento de 3 °C, lo que pone en riesgo el futuro climático del planeta.

La naturaleza al centro de la acción

Según el Foro, Belém representa un símbolo potente: la naturaleza como columna vertebral de la acción climática.

Uno de los anuncios más esperados será el Fondo para los Bosques Tropicales para Siempre, un mecanismo de financiación a largo plazo que podría movilizar hasta 125 mil millones de dólares para países que conserven y restauren sus bosques. Al menos el 20% de los recursos se destinará directamente a pueblos indígenas y comunidades locales, reconociendo su rol como guardianes de los ecosistemas.

Financiamiento y justicia climática

La financiación climática será otro de los grandes desafíos. Tras la COP29 en Azerbaiyán, los países acordaron el Objetivo Financiero de Bakú, que compromete 300 mil millones de dólares anuales hasta 2035 para los países en desarrollo. Pero esta cifra está lejos del 1,3 billón de dólares que, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se necesitaría para enfrentar los impactos climáticos.

El presidente de la COP30, Andre Corrêa do Lago, ha señalado que Brasil busca un nuevo pacto global para movilizar capital público y privado, incluyendo banca multilateral, filantropía y fondos soberanos. El objetivo: cerrar la “brecha de adaptación”, que hoy alcanza los 310 mil millones de dólares anuales, frente a los escasos 26 mil millones actualmente disponibles.

Sistemas alimentarios y agricultura sostenible

La transformación de los sistemas alimentarios será otro de los pilares de la COP30. La agricultura y el uso de la tierra representan cerca de un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, y Brasil, potencia agroalimentaria mundial, busca liderar la transición hacia una producción más sostenible.
Durante la cumbre, la iniciativa «Na Mesa da COP30″ garantizará que al menos el 30% de los alimentos servidos provengan de agricultores familiares y productores agroecológicos, integrando la sostenibilidad en la propia organización del evento.

De los compromisos a la acción

Para el Foro Económico Mundial, la COP30 debe consolidarse como la cumbre de la implementación. Los datos lo respaldan: el mercado global de tecnologías verdes ya supera los 700 mil millones de dólares anuales, y las empresas que integran la Alianza de Líderes Climáticos, con ingresos combinados de 4 billones de dólares, han reducido sus emisiones en 12% entre 2019 y 2023, mientras incrementaron sus ventas en 20%.

«La COP30 debe reavivar la voluntad política necesaria para desbloquear la histórica oportunidad económica que representa la acción climática», señala el Foro.

Belém será, así, un punto de inflexión: el lugar donde el multilateralismo, la economía y la naturaleza se encuentran para definir la dirección de la próxima década climática.