COP 30
12/06

5 conclusiones de la COP 30 que finalizó sin mención a los combustibles fósiles

La cumbre climática de Belém terminó entre tensiones, reclamos por la ausencia de menciones a los combustibles fósiles y un creciente cuestionamiento a la efectividad del proceso COP. La UE quedó políticamente aislada, Brasil enfrentó críticas por su conducción y China reforzó su influencia en silencio, mientras la conferencia abrió un nuevo capítulo sobre comercio y clima.

La COP 30, que terminó el sábado 22 en Belém, en plena Amazonia, en Brasil, lo hizo sin siquiera mencionar los combustibles, lo que desató la protesta de delegaciones como la de Colombia, que llevó incluso a suspender temporalmente la sesión plenaria de clausura al alegar que no se habían escuchado sus objeciones al acuerdo.

Según la BBC, la cumbre resultó ser «un baño de realidad sobre hasta qué punto se ha derrumbado el consenso global sobre qué hacer sobre el cambio climático» y resumió en 5 conclusiones clave lo ocurrido en la denominada «COP de la verdad».

Brasil: no fue su mejor momento

El resultado más importante que salió de la COP30 es que el «barco» del clima sigue a flote. Pero muchos de los participantes están insatisfechos de que no lograron siquiera acercarse a lo que querían Y, a pesar del gran apoyo a Brasil y al presidente Luis Inácio Lula da Silva, hay frustración con la manera en que manejaron este encuentro. Desde el comienzo se vio una gran brecha entre lo que quería logar Lula vs. el presidente de la COP, André Corrêa do Lago.

Lula habló de hojas de ruta para abandonar los combustibles fósiles ante el puñado de líderes mundiales que llegaron a Belém antes del inicio oficial de la COP, fue respaldada por países como Reino Unido. La meta de Do Lago era lograr algún consensoy forzar el tema de los combustibles fósiles en la agenda crearía una ruptura.

Los negociadores de los países árabes rehusaron participar en las charlas con quienes buscaban un camino para abandonar la energía de combustibles fósiles. Los principales productores trataron a la UE con indiferencia. «Nosotros creamos la política energética en nuestra capital, no en la suya», les expresó un delegado saudita en una reunión a puerta cerrada, según un observador.

La UE tuvo una mala COP

El análisis de la BBC señala que se trata del grupo de naciones más rico que se mantiene en el Acuerdo de París, pero esta COP tampoco fue el mejor momento de la Unión Europea. Si bien han hecho alarde de la necesidad de una hoja de ruta para combustibles fósiles, se vieron acorralados en otro aspecto del acuerdo del que finalmente no pudieron salir.La idea de triplicar los fondos para la adaptación climática estaba en el texto inicial y sobrevivió hasta el borrador final. La redacción fue vaga para que la UE no objetara pero, crucialmente, la palabra «triplicar» permaneció en el texto.

Así que cuando la UE intentó presionar a los países en desarrollo para que respaldaran la idea de una hoja de ruta para los combustibles fósiles, no tenían nada que ofrecer para endulzar el acuerdo, pues el concepto de triplicar ya estaba incorporado. «En general estamos viendo que la Unión Europea ha quedado arrinconada», señaló Li Shuo, de la Asia Society, un veterano observador de la política climática. «Esto refleja en parte un cambio de poder en el mundo real, el poder emergente de los países BASIC y BRIC, y el declive de la Unión Europea».

El futuro de la COP en entredicho

La pregunta más persistente que se hizo durante las dos semanas de la COP30 fue sobre el futuro del «proceso» en sí. Frecuentemente se escucharon dos posturas, dice la BBC, lo descabellado que es transportar por avión a miles de personas por medio mundo para sentarse en tiendas con aire acondicionado y discutir sobre comas y la interpretación de palabras enrevesadas. Y la ridiculez de que las discusiones clave, sobre el futuro mismo de la energía que necesitará nuestro mundo necesitará en el futuro, ocurran aquí a las tres de la madrugada con delegados faltos de sueño que no han estado en sus casas en semanas.

La idea de la COP le vino bien al mundo cuando finalmente logró el acuerdo climático de París, pero eso fue hace una década y muchos de los participantes sienten que ya no tiene un propósito claro ni fuerte. «No podemos descartarla por completo», opinó a la BBC Harjeet Singh, un activista de la Iniciativa del Tratado de Combustibles Fósiles. «Pero requiere modernización. Necesitaremos procesos fuera de este sistema para poder complementar lo que hemos logrado hasta ahora», añadió.

La rehabilitación del comercio global

La Unión Europea planea aplicar un impuesto fronterizo a ciertos productos de altas emisiones de carbono como el acero, fertilizantes, cemento y aluminio, pero muchos de sus socios comerciales, especialmente China, India y Arabia Saudita, no están muy contentos con eso.

Afirman que no es justo que un gran bloque comercial imponga una medida que ellos consideran «unilateral» que volverá más caros los productos que ellos venden en Europa y, por lo tanto, los hará menos competitivos. Ellos ya le cobran a sus propios productores una tarifa por las emisiones que crean y explican que el impuesto fronterizo es una manera de protegerse de las importaciones extranjeras que son menos consideradas con el medio ambiente, pero más baratas.

A los economistas les gusta la idea, dice el artículo de la BBC, porque cuanto más caro cueste contaminar, mayor probabilidad habrá de que optemos por energías alternativas más limpias. Sin embargo, naturalmente, también significa que pagaremos más por los productos que contienen materiales contaminantes.

El asunto se resolvió en Brasil con las clásicas concesiones de la COP, aplazando las discusiones para conversaciones futuras.

Trump gana al no asistir; China gana guardando silencio

Los dos mayores emisores de carbono del mundo, China y Estados Unidos, tuvieron un impacto similar en esta COP, pero lo lograron de formas diferentes.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no asistió, pero su postura envalentonó a sus aliados presentes. Rusia, un participante relativamente discreto, tomo la delantera bloqueando los intentos de establecer hojas de ruta.

Y, mientras Arabia Saudita y otros grandes productores de petróleo fueron predeciblemente hostiles a la disminución de combustibles fósiles, China mantuvo silencio y se concentró en hacer acuerdos comerciales.

Al final, opinan los expertos, los negocios que China está logrando superarán a Estados Unidos y sus intenciones de vender combustibles fósiles. «China mantuvo un perfil político bajo»,  dijo Li Shuo de la Asia Society a BBC.