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07/01

Copec inaugura primera estación de combustibles construida 100% en madera en Chile

La nueva propuesta, que coincide con la Copec Nº700 y la tienda Pronto Nº500, introduce un modelo inédito de infraestructura urbana de alto tránsito construida con madera estructural, reduciendo la huella de carbono y reforzando la apuesta de la compañía por soluciones sostenibles, integradas y de alto estándar para las comunidades.

Copec inauguró la primera estación de combustibles construida íntegramente en madera en Chile. El proyecto,  estación Nº700 y la tienda Pronto Nº500, se instala como un nuevo referente de infraestructura sostenible en un espacio urbano cotidiano: un servicentro que combina abastecimiento, comercio, iluminación, seguridad y encuentro.

No se trata solo de una obra singular por su materialidad. La estación marca el cierre del aniversario número 90 de la compañía con una señal concreta hacia el futuro: demostrar que incluso la infraestructura tradicional de combustibles puede transitar hacia estándares más exigentes en sostenibilidad, diseño y relación con el entorno. En un país donde los servicentros forman parte del paisaje diario de rutas, barrios y ciudades, el proyecto abre preguntas relevantes sobre cómo se construyen —y cómo podrían construirse— los espacios que Chile utiliza todos los días.

Innovación en madera

La estación de Peñalolén da continuidad a la nueva de innovación iniciada por Copec con la estación de carga eléctrica de Vitacura, también construida en madera, pero representa un salto cualitativo: por primera vez este enfoque se aplica a una estación de combustibles tradicional junto a su tienda Pronto.

La decisión de construir con madera estructural no es estética ni simbólica. Responde a una lógica de reducción de impacto ambiental, eficiencia constructiva y coherencia con los compromisos climáticos de la empresa. En esta obra se utilizaron 97 metros cúbicos de madera laminada y madera contralaminada (CLT), suministradas por Arauco, tanto en la marquesina como en la tienda.

 

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El resultado es una estructura que desafía la imagen clásica del servicentro, asociada históricamente al hormigón y al acero,  y propone una nueva relación entre infraestructura, ciudad y medioambiente.

Madera, carbono y balance ambiental

Desde una perspectiva ESG, uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su balance ambiental. El uso de madera permitió reducir de manera significativa la huella de carbono de la construcción. Según la información entregada por la compañía, el proyecto logró un balance ambiental positivo equivalente a 110 toneladas de CO₂, cifra comparable a retirar de circulación 24 vehículos durante un año.

La madera cumple un rol adicional como sumidero natural de carbono. El CO₂ absorbido por los árboles durante su crecimiento queda almacenado en el propio material a lo largo de toda la vida útil de la edificación. En este caso, la estación mantendrá fijadas 298 toneladas de carbono, aportando de forma concreta a una infraestructura más alineada con los compromisos de neutralidad de carbono de Copec.

Este enfoque dialoga con una tendencia global que busca revalorizar la madera como material estructural en edificaciones de uso intensivo, incluso en contextos urbanos complejos. En Chile, donde el sector forestal tiene un peso histórico y productivo relevante, el proyecto adquiere además una dimensión simbólica: pone en valor un recurso local bajo estándares de ingeniería y arquitectura contemporáneos.

Experiencia urbana

La estación forma parte de lo que la compañía define como un «ecosistema de servicios 24/7», que integra abastecimiento, comercio, iluminación, seguridad y espacios de uso cotidiano para las personas. Refleja la evolución de la propuesta de valor de la empresa hacia formatos cada vez más integrales, donde el servicentro deja de ser un lugar de paso para transformarse en un punto de encuentro funcional dentro del barrio.

La iluminación, el diseño abierto y la materialidad contribuyen a generar una sensación de mayor seguridad y permanencia, especialmente en horarios nocturnos. Un elemento que fue destacado también por las autoridades locales durante la inauguración.

Durante la inauguración, el gerente general de Copec, Arturo Natho, subrayó el carácter estratégico del proyecto dentro de la trayectoria de la compañía.

«Esta estación es un ejemplo concreto de cómo podemos integrar innovación, sostenibilidad y una mejor experiencia para las personas en la infraestructura que Chile utiliza todos los días. Durante 90 años hemos acompañado el movimiento del país, y este hito demuestra que seguimos avanzando con soluciones que responden a los desafíos actuales y futuros», señaló el ejecutivo.

Natho agregó que Copec «está presente en la vida cotidiana de millones de personas, desde Arica hasta Puerto Williams. Nuestras estaciones conectan rutas, barrios y ciudades, y son parte esencial del funcionamiento del país y esta nueva estación refleja nuestro compromiso permanente con las comunidades y con el desarrollo sostenible de Chile».

Las declaraciones sitúan el proyecto en una narrativa más amplia: la de una empresa que busca compatibilizar su rol histórico en la movilidad del país con una transición hacia modelos de infraestructura más responsables desde el punto de vista ambiental y social.

La madera cumple un rol adicional como sumidero natural de carbono. El CO₂ absorbido por los árboles durante su crecimiento queda almacenado en el propio material a lo largo de toda la vida útil de la edificación. En este caso, la estación mantendrá fijadas 298 toneladas de carbono, aportando de forma concreta a una infraestructura más alineada con los compromisos de neutralidad de carbono de Copec.

Colaboración público-privada 

La inauguración contó también con la presencia de autoridades nacionales y locales, quienes pusieron énfasis en el valor de la colaboración público-privada para elevar el estándar de los servicios urbanos.

El subsecretario de Obras Públicas, Danilo Núñez Izquierdo, valoró la iniciativa señalando que «este moderno servicentro, de alto nivel estético y funcional, refleja el compromiso de la compañía con los vecinos y vecinas de Peñalolén». Además, expresó su expectativa de que este tipo de infraestructuras se repliquen tanto en la Región Metropolitana como en otras comunas y carreteras del país.

Desde el nivel local, el alcalde de Peñalolén, Miguel Concha, destacó el impacto del proyecto en la calidad de vida y la seguridad del barrio. «Cuando hay una colaboración público-privada, podemos entregar a las familias servicios de alto estándar para que puedan disfrutar de sus barrios. Lo que hoy se está inaugurando acá es una estación sustentable con buenos servicios, un punto lumínico de mayor seguridad y una demostración de que el Estado, los municipios, el gobierno central y la empresa privada pueden colaborar en conjunto para mejorar nuestro país», afirmó.

 

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