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17/04

«Creatividad radical»: el enfoque finlandés que revoluciona la innovación corporativa

Un encuentro en la residencia de la Embajada de Finlandia en Chile, reunió a líderes empresariales para reflexionar sobre el rol de la creatividad como proceso colectivo, su vínculo con la innovación y los desafíos para integrarla en las organizaciones.

En la residencia de la embajada de Finlandia en Chile, encabezada por la embajadora Johanna Kotkajärvi, representantes del mundo empresarial chileno participaron en una jornada orientada a repensar la creatividad como un factor estratégico para enfrentar los desafíos actuales. La instancia, impulsada por ProHumana, combinó la proyección de un documental y un profundo diálogo, centrado en el concepto de «creatividad radical», con el Decano de la Escuela de Artes, Diseño y Arquitectura de la Universidad Aalto, el académico finlandés Tuomas Auvinen.

El documental Relative Creatives, dirigido por Emilia Hernesniemi y producido por Aalto University, propone una mirada distinta sobre la creatividad, alejándola de la idea de talento individual para situarla como un proceso social y relacional. A través de diversas historias, plantea que crear implica transitar la incertidumbre, cruzar disciplinas y experimentar, incorporando el error como parte del proceso y no como una desviación.

En línea con esa mirada, durante el encuentro aparecieron los factores que limitan la creatividad dentro de las organizaciones, como reglas implícitas, estructuras rígidas y formas tradicionales de pensamiento que tienden a restringir la generación de nuevas ideas.

La reflexión conectó con una preocupación transversal en el mundo empresarial: cómo generar condiciones que permitan que la creatividad no solo emerja, sino que también se sostenga en el tiempo.

Creatividad radical: más allá de la innovación tradicional

El eje central de la jornada fue la conversación con Tuomas Auvinen, de la Universidad Aalto, quien profundizó en el concepto de «creatividad radical» al explicar que este enfoque busca ir más allá de la innovación incremental, promoviendo la capacidad de cuestionar supuestos y abordar los problemas desde nuevas perspectivas.

Dijo que la creatividad no se entiende como un complemento, sino como la base desde la cual se construyen soluciones innovadoras. Destacó el rol de la diversidad en los equipos y la presencia de distintas experiencias, disciplinas y miradas como una condición clave para generar ideas novedosas. Explicó eso sí que por sí sola no garantiza resultados, es necesario contar con entornos donde exista confianza y seguridad psicológica, de modo que las personas puedan aportar sin temor a equivocarse.

Mencionó que estudios preliminares han identificado una correlación entre mayores niveles de creatividad organizacional y un mejor desempeño financiero, aunque se trata de una línea de investigación aún en desarrollo.

A esto se suma la necesidad de liderazgo, entendido como la capacidad de canalizar esa diversidad hacia procesos creativos efectivos.

Entre la libertad y el control

Otro de los puntos abordados fue la tensión entre libertad y estructura dentro de las organizaciones. Mientras la creatividad requiere espacios abiertos y flexibilidad, las empresas operan bajo restricciones de tiempo, recursos y objetivos. Auvinen planteó la importancia de encontrar un equilibrio entre ambos elementos, generando marcos que orienten la acción sin limitar el proceso creativo.

La conversación consideró el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial en los procesos creativos, que aunque abren nuevas oportunidades, también plantean interrogantes sobre el rol del talento humano y la necesidad de adaptar los sistemas educativos y organizacionales. La creatividad aparece como una capacidad clave para navegar la incertidumbre y enfrentar transformaciones aceleradas.

También trató la dificultad de medir el impacto real de la creatividad en las organizaciones, más allá de indicadores formales, lo que sigue siendo uno de los principales desafíos para su integración estratégica.