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24/03

Cultura sostenible: el desafío que redefine la estrategia empresarial

Una guía elaborada por DoGood People plantea que la sostenibilidad debe entenderse como un eje estructural que debe integrarse en la cultura organizacional, los procesos y, especialmente, en las personas.

En un contexto marcado por crisis ambientales, sociales y económicas cada vez más interconectadas, la sostenibilidad dejó de ser una opción reputacional para convertirse en una condición necesaria para la supervivencia corporativa. Así lo plantea la «Guía para construir una cultura sostenible», desarrollada por la empresa española que desarrolla soluciones tecnológicas para integrar la sostenibilidad en la cultura organizacional, DoGood People.

El documento advierte que hoy «no existe el beneficio económico ni la supervivencia a largo plazo si la sostenibilidad no es parte de la estrategia general», lo que refleja  un cambio de paradigma que impacta tanto al mundo corporativo como financiero.

Identifica dos grandes fuerzas que empujan esta transformación: los riesgos y las oportunidades. Por el lado de los riesgos, destaca el avance del greenwashing, entendido como prácticas engañosas que buscan responder a la presión de consumidores sin cambios estructurales reales. Este fenómeno surge, en parte, porque muchas organizaciones confunden la demanda de sostenibilidad con una verdadera conciencia ambiental y social .

A esto se suma la creciente exposición a crisis sistémicas. La complejidad de las interdependencias entre factores ecológicos, económicos y sociales ha elevado el nivel de riesgo para las empresas, generando escenarios donde los impactos pueden ser simultáneos y difíciles de anticipar .

Sin embargo, el documento también subraya oportunidades relevantes. El avance regulatorio, descrito como un «tsunami de regulaciones», está elevando las exigencias, pero también abre espacio para que las empresas que se anticipen obtengan ventajas competitivas. Cada vez más capital se dirige hacia empresas con foco en sostenibilidad y capacidad de adaptación a largo plazo, impulsado por criterios ESG, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y nuevas taxonomías verdes, sentencia.

De la estrategia a la cultura

Uno de los principales planteamientos de la guía es que la sostenibilidad no puede quedar limitada a la estrategia o a áreas específicas de la organización. Debe integrarse a la identidad misma de la empresa. El documento señala que una transformación sostenible implica alinear todas las áreas del negocio, productos, servicios, procesos y personas, con principios de sostenibilidad.

Este enfoque supone «anclar la sostenibilidad» en la cultura organizacional, que se expresa en las decisiones diarias de las personas y en la manera en que se internalizan valores sostenibles dentro de la empresa.

El rol de las personas

Uno de los ejes centrales de la guía es el rol de las personas en la construcción de una cultura sostenible. Según el documento, son los empleados quienes finalmente hacen efectiva la sostenibilidad dentro de la organización.

Esto implica un cambio en la gestión de recursos humanos, donde la comunicación transparente, la participación y la colaboración se vuelven elementos clave. La guía destaca que los trabajadores pueden transformarse en los principales embajadores de la empresa si existe una cultura alineada y coherente .

Además, se observa una tendencia creciente en el mercado laboral: los candidatos, especialmente las nuevas generaciones, valoran cada vez más trabajar en organizaciones con prácticas sostenibles y responsabilidad social, lo que influye tanto en la atracción como en la retención de talento .

El documento también enfatiza la importancia del propósito, que define el rumbo, mientras la cultura permite ejecutarlo en la práctica.

Tecnología y sostenibilidad

Otro elemento relevante es el rol de la tecnología como habilitador de la sostenibilidad. La recopilación y análisis de datos permiten mejorar la toma de decisiones, identificar riesgos y generar innovación, convirtiéndose en una ventaja competitiva en el mediano y largo plazo .

Las soluciones tecnológicas facilitan nuevos modelos de colaboración entre industrias y sectores, además de contribuir a la educación, la concientización y el alineamiento interno en temas clave como sostenibilidad, diversidad e inclusión .

La guía pone el foco en la transparencia como un principio fundamental. No solo como una herramienta para construir confianza externa, sino también como un mecanismo interno de aprendizaje y mejora continua. «No puedes gestionar lo que no puedes medir», señala.

La transparencia, en este sentido, se posiciona como un requisito para el buen gobierno corporativo y la toma de decisiones responsables.