COP28
16/11

Viña Concha y Toro: «Todas las empresas deberíamos ser responsables de nuestras externalidades»

La gerente de Sustentabilidad, Valentina Lira, viajará a Dubái para participar de las reuniones paralelas de la COP 28. "Todos los escenarios muestran que vamos directo a que la temperatura mundial supere los 3º grados de temperatura. El tema es levantar la conciencia de que hoy se requiere acción. Poner el acelerador en mitigación y adaptación", dice en conversación con ESGHOY acerca de lo que se espera de esta cumbre climática.

La Viña Concha y Toro fue la primera viña a nivel mundial, y la primera empresa en Chile, en medir su huella hídrica y asumir una meta cero emisiones al 2050. La primera, también, en debutar en Business Ambition for 1.5°C, la iniciativa liderada por Naciones Unidas que buscó generar altos niveles de compromiso por parte del mundo empresarial para acelerar el logro de los objetivos climáticos establecidos en el acuerdo de París.

Con ese pedigree, junto a Colbún, HIF y Latam, será patrocinadora del pabellón de Chile en Dubái, en la Zona Azul de la COP 28, donde las delegaciones de los países realizarán reuniones paralelas al evento que lideran los países.

ESGHOY conversó con la gerente de sustentabilidad de Concha y Toro, Valentina Lira, antes de su viaje a Emiratos Arabes Unidos: “Es importante estar en esa discusión. Podemos opinar, enterarnos y anticiparnos. La COP es el epicentro, donde se están generando y gestando los cambios, sabemos que el ritmo es un poco más lento de lo que uno quisiera, pero llegado el momento se toman decisiones”.

Admite que hoy las empresas tienen que trabajar considerando la variable del cambio climático. «Este último año ha sido muy visible, los que pensaban que era ciencia ficción lo han podido ver en todas partes del mundo. Octubre fue el mes más caluroso del planeta», sostiene.

Esta COP tiene la importancia que por primera vez se va a realizar un balance del acuerdo de París, de no superar el 1.5º de temperatura, ¿qué expectativas tienes?

Todos sabemos cómo será ese balance. Como persona espero que sea un remezón, como compañía lo que esperamos es que levante esta alerta de urgencia, que seamos capaces de darnos cuenta que es necesario actuar ahora. Buscar mecanismos para frenar lo más posible el calentamiento global. Todos los escenarios muestran que vamos directo a los 3º de temperatura. El tema es levantar la conciencia de que hoy se requiere acción. Poner el acelerador en mitigación y adaptación.

 ¿Cómo ves esta necesidad de urgencia en las empresas chilenas? ¿Cuál es nuestra realidad frente al cambio climático?

Hartas palabras, pero el tema no ha permeado con la suficiente seriedad, como para decir que vamos en buen camino. Algunas empresas grandes ni siquiera miden su huella y eso es lo que uno espera que despierte con esta COP.

¿Se requieren más instrumentos, más incentivos para acelerar esta urgencia en Chile?

Puede ser. Sí, creo que faltan incentivos para que se pueda acelerar la transición hacia economía baja en carbón. Como sociedad hemos fallado en determinar el verdadero costo social de una tonelada de C02, no se trata de contaminar más o menos , si no de todo el impacto que eso genera y no está reflejado en el valor en que se transa. Falta el concepto que cada uno se haga responsable de sus externalidades, como la Ley REP. Todas las empresas deberíamos ser responsables de nuestras externalidades.

Muchos informes admiten que la economía circular podría ser un gran aliado en la lucha contra el cambio climático, en América Latina la métrica de circularidad no llega al 1%, ¿qué tan clave lo consideras?

La economía circular es un mecanismo de uso eficiente de recursos. Que los materiales sigan y permanezcan, que una y otra vez satisfagan necesidades. Es cierto que tenemos tasas muy bajas de reutilización, aunque eso tiene más que ver con el consumidor final. Tenemos que reforzar alianzas público privadas, es la única forma de llegar a la sociedad completa. Los residuos no se reciclan porque no hay un sistema. Esperamos vaya mejorando. Si esto no va acompañado de educación ciudadana, no va a pasar nada. En Concha y Toro reciclamos hasta el 93% de los residuos orgánicos y los reutilizamos hasta cuatro veces.  Diría que no hay residuos, terminan siendo subproductos, para el enriquecimiento del suelo, generación de insumos para la  etapa de vinificación. Apoyamos a un emprendimiento de harinas que se está transformando en un caso de circularidad full.

Los Barriels balls son bolas que se fabrican de desechos de mangueras de riego y se disponen en estanques de algunos fundos para disminuir la evaporación.

Permear a toda la organización

¿Cuál es hoy el principal desafío de Viña Concha y Toro en términos de sostenibilidad?

Enfrentamos distintas complejidades y exigencias. Voy a separar lo externo versus lo interno. En lo primero diría que una de las principales dificultades es el grado de madurez de los distintos mercados, algunos tienen muchas exigencias, como demostrar trazabilidad, etc., que exige estar siempre a la vanguardia de los temas, como en la Unión Europea, el Reino Unido, los países nórdicos, en parte también Estados Unidos.

Y por la parte interna, el principal desafío es permear a toda la organización. Cuando tienes muchas actividades, en muchas áreas distintas, con muchos orígenes distintos, es difícil llegar con el mismo mensaje. Desde los horarios a las culturas que son diferentes.  Tenemos más de 50 campos, desde la Limarí hasta Mulchén, si te propones de capacitar al ciento por ciento de nuestras personas , nos demoramos dos años en hacerlo. Es un desafío constante.

¿Cuán importante ha sido la gobernanza para liderar los temas de sustentabilidad?

Es fundamental, es la señal que tu envías. Y en eso la compañía ha trabajado de manera planificada, estandarizada. El directorio estuvo involucrado desde nuestra primera estrategia de sustentabilidad. El apoyo del directorio, que pida y exija resultados, es un impulso en todos los ámbitos.

La viña posee más de 20 plantas de energía solar

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