Diálogos Sostenibles
02/04

«Desde las buenas prácticas, si haces las cosas bien, con foco en las personas y el medioambiente, tu negocio será más rentable»

En este Diálogos Sostenibles, Cristian Retamal, director del Grupo Euro, y experto en liderazgo consciente, repasa su trayectoria impulsando negocios con sentido, explica cómo los criterios ESG bien aplicados mejoran la rentabilidad y reflexiona sobre el rol que deben asumir los líderes empresariales ante los desafíos del futuro.

Cristian Retamal es ingeniero civil industrial de la Universidad de Chile, director y socio de Eurocorp, board director de Cambridge Business Association, de la Fundación Antena, Advisory Board del Observatorio de la Conciencia Empresarial y parte del consejo de Green Drinks, ha liderado transformaciones profundas en sus empresas a través de la innovación, la sostenibilidad y la gobernanza.

Con más de 30 años de experiencia en distintos rubros, como el inmobiliario, construcción, real estate, consumo masivo y financiero, tiene una mirada clara sobre el liderazgo consciente y el triple impacto. Certificado en ESG y sostenibilidad del MIT, reconoce que lo suyo ha sido «un bonito desafío», «desde el hacer. No solo predicar».

En este Diálogos Sostenibles señala que su familia «fue de la banca, pero también agricultores. Ahí me encontré con el riego biodinámico, tecnificado por microjet, planta a planta. Después, en mi camino laboral, uno de mis trabajos fue en Cambiaso Hermanos, que ya en esa época, hace 25 años, teníamos la planta recicladora más grande de Latinoamérica. Participaba en una empresa que contribuía a limpiar desechos plásticos y darles una segunda vida, pero además con un modelo que generaba valor a partir del reciclaje».

 

 

El experto cuenta a ESGHOY que hoy, desde el mundo inmobiliario y de la construcción, no sólo piensa en el propósito, «sino en hacer las cosas bien, como un buen negocio. Nos fuimos encontrando con soluciones tecnológicas que nos permitían ser más eficientes, además de contaminar y ensuciar menos. Esto se relaciona con la economía circular, pero también con la eficiencia en el uso de la energía y el agua. Hace unos 15 años empezamos con proyectos solares eléctricos, con apoyo de energía solar para el agua caliente sanitaria, lo que se traducía en un ahorro para quienes vivían en los proyectos».

Con Eurocorp fue responsable del primer edificio core & shell en tener certificación LEED Platinum en Santiago, «que es nuestro edificio corporativo actual. Tiene ahorros energéticos, un buen manejo de agua y genera confort para quienes lo habitan», explica Retamal.

Has dado testimonio empresarial que la sostenibilidad es posible y rentable. ¿Esa es la mirada? ¿Se puede? ¿Se avanza?. ¿Cómo debe ser hoy el líder empresarial para empujar esto? ¿Cómo ves el liderazgo empresarial en Chile?

Este es un cóctel que no se prepara con un solo ingrediente. Es una sumatoria de muchas cosas. Cada día veo más una transición desde un empresariado conservador hacia uno con liderazgo más flexible y adaptable.

El COVID nos hizo a todos mirarnos, vivir un proceso de autoconocimiento, de humildad, y conectar con el aprendizaje continuo de cómo hacer mejor las cosas. Desde el Observatorio de la Conciencia Empresarial, lo veo como un liderazgo consciente, donde ya no se trata solo de valor económico, sino de cómo se genera. Ya no estamos solo insertos en el mercado: tenemos clientes, stakeholders, el entorno, el medioambiente y nuestros colaboradores. Se habla mucho de diversidad, equidad e inclusión, pero para mí esto tiene que ver con la coherencia.

Antes se hablaba de misión y visión. Hoy esas palabras se reemplazan por «propósito». Cuando uno tiene claro  porqué y para qué está haciendo algo, le da sentido, es como un reloj suizo, donde cada parte tiene un rol y valor. Basta que una pieza falle y el reloj deja de funcionar. Este pensamiento crítico va acompañado de diversidad, creatividad y un nuevo enfoque para el liderazgo empresarial, que ya no es solo buscar el aumento del valor accionario, sino lograr sostenibilidad a largo plazo.

Muchos negocios dependen del medioambiente, de recursos como el agua, de energías. Pero también de clientes que puedan elegirte y confiar en ti por tu propuesta de valor.

 ¿No estamos quedándonos solo en el discurso?

Diría que hay una transición. Algunos caen en el greenwashing, el impact washing y muchos otros «washings«. Ven que esto vende. Es inadecuado que el gerente de marketing esté al lado del de sostenibilidad si el enfoque es solo vender. Cuando se hace un análisis real del ciclo de vida y se ve que hay oportunidades para eficientar el negocio, cuidando el medioambiente y generando más valor económico, ahí está la clave.

No se trata solo de predicar, sino de practicar. Desde las buenas prácticas, si haces las cosas bien, con foco en las personas y el medioambiente, tu negocio será más rentable, es claro que la primera sostenibilidad debe ser la económica, sin embargo, ahí entra el liderazgo consciente: ¿qué puedo hacer cuidando a mis personas y entorno para que sea un buen negocio? La innovación, la tecnología, la inteligencia artificial son aliados estratégicos.

Llueve donde no llovía

Hoy tenemos una regulación avanzada, a la vanguardia en la región, mirando lo que pasa en países desarrollados. ¿Cómo ha influido esto en el empresariado y la gobernanza de las compañías?

Muchos tuvimos que cuestionarnos si: ¿Lo estamos haciendo bien? ¿Estamos comprometidos o solo cumpliendo normas?. Las normas nacen cuando, desde la voluntad o la ética, no se cumplen buenas prácticas.

La CMF generó la ordenanza 461, que invita (u obliga) a las empresas IPSA a reportar en sus memorias anuales su estrategia ESG. Las auditoras validan si esto se está cumpliendo en los aspectos ambientales, sociales o de gobernanza. Aparecen otros estándares como SASB (financiero), GRI (reportes globales), PRI (Principios de Inversión Responsable). Hay un proceso de medición, de gestión de indicadores y búsqueda de estándares comunes.

En Chile, además de la 461, está la ley 21.455 del marco de cambio climático y la nueva ley de delitos económicos, que incluye delitos ambientales con sancionados económicas y penales. Los directorios hoy se informan sobre sus deberes fiduciarios e integran el cambio climático como parte de la matriz de riesgos. Hablamos de escasez de agua o de energía. Hace poco hubo un apagón nacional por un problema menor. El cambio climático es real: llueve donde no llovía, hay sequías donde antes llovía.

Y ante esta conciencia ganada, ¿qué opinas de lo que pasa en Estados Unidos con Donald Trump, que retrocede en normativas y acuerdos internacionales? ¿Cómo impacta?

Sin duda, es una noticia en desarrollo que sorprendente cada día. Uno de los países más importantes del mundo, pero con falta de coherencia. Trump ha firmado acuerdos, luego los revierte, vuelve a avanzar… una agenda errática. La comunidad económica europea y algunos asiáticos se están beneficiando de esta política. El euro crece, el dólar pierde valor, hay impuestos nuevos que afectan a las materias primas, a los propios ciudadanos de ese país y vecinos de la región.

No veo una estrategia clara. Pero tenemos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que si son muy claros, asi como también, los “Límites Planetarios” que Johan Rockström identificó: nuestro planeta se está llenando de desechos, se pierden las áreas verdes, hay una pérdida enorme de biodiversidad. Con inteligencia artificial hoy se puede predecir, y si no corregimos, si no avanzamos desde la sostenibilidad hacia una estrategia de regeneración, tendremos problemas graves.

Nuevo mindset

Importante pensar en negocios regenerativos. ¿Crees que reemplazarán totalmente a los modelos sostenibles actuales?

Hay una diferencia entre lo que uno cree y lo que pasa. Soy un hombre de fe y me encantaría que fuera así. Estamos en una transición, aún hay sectores más conservadores, pero las nuevas generaciones vienen con un mindset más orientado a la sostenibilidad. No digo que ya estén liderando los millennials o centennials, pero muchos de nosotros hemos podido validar que los negocios sostenibles pueden ser más rentables, con mejor reputación, lealtad de clientes, etc., vemos que el futuro está en quienes tienen una visión de largo plazo.

Si consumimos todos los recursos hoy, mañana no tendremos con qué producir. Si hay escasez de agua, habrá que invertir en procesos que permitan reciclarla. Ejemplos hay muchos: la biofactoría de Aguas Andinas, por ejemplo. En nuestros edificios ocupamos tecnologías para reducir consumo de agua y recuperamos parte de ésta para el riego de las áreas comunes. Hoy eso es viable y no tan caro, y su contribución es enorme.

Si tuvieras que elegir un gran tema o tendencia que marcará los próximos años en materia de sostenibilidad, ¿cuál sería?

La conciencia empresarial es una ecuación de muchas variables. La sostenibilidad debe dar paso a la regeneración. El propósito no se encuentra, se construye, se revisa y se actualiza. Personalmente considero que el trabajo colaborativo es la nueva competencia. Esto no se hace solo, se hace en equipo, colaborativamente, trabajando por un futuro más próspero y mejor para todos.