opina Rubén López
06/06

Difusión en el ecosistema, regulación y greenwashing: los desafíos ASG para las empresas chilenas

"En la encuesta que realizó Mazars con el Centro de Gobierno Corporativo de la Universidad Católica, se puede ver que solo un 26% de los directores abordan de forma sistemática los temas ASG en sus reuniones. Un freno importante que mencionan es no contar con las competencias necesarias para abordarlos, tanto en materia ambiental como social".

La entrada en vigencia de la Norma de Carácter General (NCG) 461 de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) marca un antes y un después en la historia de la incorporación y el reporte de factores ASG por parte de las empresas chilenas. Si hasta hace tan solo unos meses era información que solicitaban los inversionistas y clientes (en su mayoría internacionales), ahora es un imperativo requerido por la autoridad. No hay marcha atrás.

¿Por qué este es un paso importante? Porque los inversionistas necesitan que las empresas comuniquen estos aspectos y que los reguladores o referentes del mercado den lineamientos para que la información sea relevante y comparable. Y las empresas, por su parte, requieren que las solicitudes de reportes ASG sean claras y uniformes, y que expongan temas que generen valor.

En este sentido, las grandes empresas tienen un camino más avanzado, debido a que en muchos casos sus inversionistas extranjeros vienen exigiendo información respecto a ASG hace un tiempo. Luego, los inversionistas locales hicieron lo mismo, debido a que sus clientes o los fondos internacionales les solicitaban prácticas concretas al respecto. Cabe mencionar que actores de mercado como la Bolsa de Comercio y los reguladores locales motivaron y acompañaron este desarrollo a través de distintas iniciativas.

Ahora bien, esto no quiere decir que las grandes empresas tengan todo resuelto. En la encuesta que realizó Mazars con el Centro de Gobierno Corporativo de la Universidad Católica, se puede ver que solo un 26% de los directores abordan de forma sistemática los temas ASG en sus reuniones. Un freno importante que mencionan es no contar con las competencias necesarias para abordarlos, tanto en materia ambiental como social. Esto hace mucho sentido: hoy es difícil encontrar directores que sean especialistas o que tengan trayectoria en este tema. Además, culturalmente es complejo abrir los puestos de directores a personas con diversidad de competencias, como especialistas ambientales, sociólogos o antropólogos. No obstante, abordar los temas ASG requiere necesariamente de esta complementariedad de visiones y conocimientos, y es otro desafío para el mercado.

Por otra parte, los próximos actores que deberían sumarse al ecosistema ASG son las medianas y pequeñas empresas. Para ellas el reto será adaptar la incorporación de estos aspectos a la realidad de su negocio, con recursos limitados y una relación distinta con los mercados financieros. Todos tenemos interés en sumar a estas empresas al carril ASG, ya que la creación de valor asociada nos repercute a todos, y los riesgos de no lograr hacerlo también. Por lo tanto, esperamos del sector financiero y de sus grandes clientes que las apoyen, más que las presionen. Hasta el momento, varios bancos están desarrollando herramientas de financiamiento sostenible específicas para PyMes; inversionistas locales están investigando la mejor forma de incorporar estos aspectos en sus negociaciones con ellas; y las grandes empresas, tienen la responsabilidad de difundir buenas prácticas ASG a toda su cadena de valor.

Finalmente es importante mencionar que luego de los primeros reportes ASG bajo la norma NCG 461, podemos ver que los análisis de riesgo son bastante técnicos ya que están relacionados con el cambio climático o temas sociales por ejemplo, y todavía son difíciles de plasmar a nivel de Directorio y alta gerencia. Además, junto con el desarrollo de reportes aparecen los riesgos asociados a ello, en particular el greenwashing, y una primera medida de prevención es la auditoría externa de los mismos. Es bastante fácil de implementar y muy necesaria de generalizar. Asimismo, los actores del ecosistema -que son usuarios de la información ASG- van a necesitar generar los recursos y las capacidades para analizar y retroalimentar a las empresas sobre sus reportes. Estos son principalmente los inversionistas y la CMF. Por último, los mismos equipos de comunicación tienen que ser muy cautelosos a la hora de difundir las buenas prácticas de las empresas y de las expectativas que pueden generar estos mensajes. Gestionar de forma eficaz sus riesgos ASG no significa salvar el planeta.

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