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19/05

Economía circular: el mundo pierde casi US$ 27 billones al año por uso ineficiente de recursos, según Circularity Gap Report 2026

El nuevo informe global introduce el concepto “Value Gap” y revela que casi un tercio del valor económico mundial se pierde por prácticas lineales

La economía circular enfrenta uno de sus principales desafíos en la pérdida de valor de materiales a lo largo de la cadena productiva. A nivel global, gran parte de los recursos utilizados en los sistemas económicos no se recuperan ni se reutilizan, lo que genera ineficiencias y costos ambientales relevantes.

Circularity Gap Report 2025, elaborado por Circle Economy en colaboración con Deloitte, estima que cada año se pierden 25,4 billones de euros (casi US$ 27 billones)  en valor económico debido al uso ineficiente de materiales, equivalente a cerca del 31% del PIB global.

Una problemática que, de a poco, comienzan a abordar las empresas, donde la circularidad se vincula directamente con la operación.

El informe, titulado The Value Gap, introduce por primera vez una métrica que busca capturar cuánto valor se destruye en el modelo económico actual de «extraer, producir y desechar», poniendo en evidencia una dimensión que el PIB no logra reflejar.

Una economía que crea valor… pero también lo destruye

El reporte plantea un cambio clave en la forma de entender el desempeño económico. Mientras el PIB mide cuánto se produce, no considera cuánto valor se pierde en el proceso, ya sea por desperdicio, ineficiencias o deterioro de activos.

Según Circulary GAP por cada 3 euros de valor económico generado en el mundo, aproximadamente 1 euro se pierde debido a prácticas lineales. Este «Value Gap” incluye no solo pérdidas económicas directas, sino también impactos ambientales y sociales que hoy no están completamente internalizados en los precios, como la contaminación, el agotamiento de recursos y los efectos en la salud.

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Las cinco grandes fuentes de pérdida de valor

El informe identifica cinco principales vías a través de las cuales se pierde valor en la economía global:

  • Residuos al final de la vida útil (End-of-life waste): 10,0 billones de euros.
  • Pérdidas energéticas: 8,7 billones de euros.
  • Deterioro de capital fijo (infraestructura y maquinaria): 5,2 billones de euros.
  • Pérdidas en procesos productivos: 904 mil millones de euros.
  • Pérdida y desperdicio de alimentos: 650 mil millones de euros.

Estas cifras muestran que el problema no es marginal, sino estructural: la mayor parte del valor se pierde por el diseño mismo del sistema económico, no por fallas aisladas.

Más allá del reciclaje: repensar el valor

Uno de los puntos centrales del reporte es que la economía circular no puede limitarse al reciclaje. El desafío es mucho más profundo: redefinir cómo se crea, utiliza y conserva el valor en el tiempo.

El documento advierte que el modelo actual no solo genera desperdicio, sino que además subutiliza activos existentes. Ejemplos concretos incluyen:

  • Electrónicos que se desechan antes de agotar su vida útil.
  • Viviendas subutilizadas pese a déficits habitacionales.
  • Alimentos que se pierden en la cadena de suministro.
  • Inventarios acumulados sin uso en bodegas

Todo esto refleja una economía que no maximiza el valor de los recursos, sino que lo disipa.

Un problema también ambiental y social

El informe conecta directamente esta pérdida de valor con la crisis ambiental. El uso de recursos se ha triplicado desde 1970, y más del 50% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero está vinculado a la extracción y procesamiento de materiales.

Además, señala que los materiales creados por el ser humano ya superan en masa a toda la biomasa viva del planeta, evidenciando la presión creciente sobre los sistemas naturales.

Una oportunidad económica de gran escala

Lejos de ser solo un diagnóstico, el Circularity Gap Report 2026 plantea que cerrar esta brecha representa una oportunidad económica significativa.

Reducir la pérdida de valor permitiría:

  • Recuperar trillones de euros en eficiencia.
  • Reducir riesgos en cadenas de suministro.
  • Disminuir impactos ambientales.
  • Mejorar la resiliencia económica.

«Reducir el Value Gap no solo evita pérdidas, sino que permite capturar valor adicional», sostiene el informe, destacando que la economía circular puede transformarse en una estrategia de competitividad.

El rol de empresas, financistas y gobiernos

El reporte enfatiza que cerrar esta brecha requiere acción coordinada entre distintos actores:

Empresas: Deben identificar pérdidas de valor en sus operaciones, rediseñar modelos de negocio y escalar soluciones circulares.

Sector financiero: Tiene el desafío de incorporar criterios como durabilidad, reparabilidad y eficiencia en sus decisiones de inversión.

Gobiernos: Deben corregir señales de precio, internalizar externalidades y generar incentivos que favorezcan prácticas circulares.

Un cambio de enfoque: de volumen a calidad económica

El mensaje de fondo del informe es claro: el desafío no es solo producir más, sino producir mejor. El «Value Gap» cambia la conversación desde cuánto crece la economía hacia cuánto valor realmente se conserva en ella. Un alto nivel de pérdidas indica que una parte significativa del esfuerzo económico no se traduce en bienestar ni prosperidad sostenible.