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06/03

Eficiencia energética aportará más del 35% de las reducciones de gases de efecto invernadero al 2050

Director ejecutivo de Empresas Eléctricas AG, Juan Meriches, advirtió que "se trata de utilizar la tecnología y los procesos disponibles para aumentar la relación entre la energía empleada y el rendimiento obtenido", lo que no solo tiene implicaciones económicas, al reducir los costos, sino también ambientales, al disminuir de manera importante la contaminación.

Al 2050 la demanda de energía crecerá en torno al 50%. Y  «será una herramienta clave para asegurar el futuro energético sostenible», advirtió el director ejecutivo de la asociación gremial de Empresas Eléctricas, Juan Meriches.

En el Día Mundial de Eficiencia Energética, el dirigente gremial precisó que el tema no puede ser visto solo como una forma de reducir costos o cumplir con regulaciones ambientales, 2es una responsabilidad hacia nuestro planeta y las futuras generaciones, por lo que es fundamental avanzar ya, de manera decidida, en su impulso y aplicación en toda la cadena de consumo».

Meriches advirtió que «se trata de utilizar la tecnología y los procesos disponibles para aumentar la relación entre la energía empleada y el rendimiento obtenido, lo que no solo tiene implicaciones económicas, al reducir los costos para los consumidores y las empresas, sino también ambientales, al disminuir de manera importante la emisión de gases de efecto invernadero y otros contaminantes».

Sostuvo que en Chile, su rol clave es evidente: «Se estima que la eficiencia energética aportará más del 35% de las reducciones de gases de efecto invernadero necesarios para alcanzar la meta de carbono neutralidad al 2050».

En el caso del sector eléctrico, el país se ha propuesto pasar de 24% a 75% de electrificación de la matriz de consumo final de energía, lo que supone un esfuerzo adicional para realizar ese proceso de manera eficiente.

Desde la industria de la distribución eléctrica, dijo Meriches, el trabajo apunta a lograr la implementación de redes más modernas y resilientes, sistemas de medición avanzada y tecnologías de gestión de la demanda que lo hagan posible y permitan, efectivamente, un uso más eficiente.

«Tenemos la convicción de que estas tecnologías no solo permitirán empoderar a los consumidores con información detallada sobre su consumo, para que puedan tomar decisiones conscientes sobre el uso que le dan a la energía, sino que también permitirán una gestión más eficiente de los recursos energéticos disponibles. Para ello se requiere dotar a la regulación vigente de las herramientas e incentivos que permitan que esto sea una realidad», precisó.

 

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