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19/02

Los 10 desafíos clave para enfrentar una agenda empresarial sustentable en 2024

Inteligencia artificial, mitigación de riesgos y Derechos Humanos asoman como las principales áreas que deberán abordar las compañías. La consultora global SLR-Corporate Citizenship, elaboró un décalogo para abordar el año.

«Action for Business» se llama el informe que elaboró la consultora global SLR-Corporate Citizenship para dilucidar cuáles son las acciones fundamentales que debe sortear el sector  en la estrategia ESG para «contribuir positivamente a la sociedad» este año.

Mitigación de los riesgos climáticos, la transición energética, la digitalización y los temas de Derechos Humanos al interior de las organzaciones figuran como los principales ítems a enfrentar. Para cada uno de ellos, el informe entrega las acciones que se deberán implementar para salir airosos:

1. Mitigar riesgos empresariales

Una buena reportabilidad parece fundamental para que inversores, y público en general, conozcan las competencias del cambio climático. Según el estudio, los directorios no están lo suficientemente capacitados para gobernar en un mundo cambiante. Un informe de WTW con Nasdaq, sólo el 7% se declara conocedor en la materia. El Financial Times dice que a pesar de que el 75% de las juntas directivas considera relevante el conocimiento en este ítem, el 69% no lo ve como un factor clave para seleccionar al CEO.

SLR-Corporate Citizenship propone mejorar los conocimientos de los directivos y hacer de la educación climática la principal prioridad del 2024. También, crear nuevas formas de trabajo en equipo que aproveche las capacidades de cada uno, hacer una evaluación comparativa con otras empresas y realizar análisis de escenarios climáticos cuantitativos y cualitativos, para evaluar riesgos. 

2. Digitalización

Digitalizar la empresa hoy se resume en Inteligencia Artificial, según Caroline Dolan y Mat Roberts, creadores de este punto. Las organizaciones están en la compleja misión de querer implementar la IA pero no encuentran la manera de “cómo” y “en qué” hacerlo.  “Si el 2023 fue el año de la contemplación, 2024 es el año de la implementación”, postulan.

Dolan y Roberts postulan que las acciones empresariales en IA apuntan a educarse éticamente, investigar e invertir en herramientas que cambien la naturaleza del trabajo y brinden valor. Estar atentos a regulaciones y prepararse para su cumplimiento desde un principio. 

3.Planificación de la transición

 Según un reporte de CDP, en 2022 más de 4 mil empresas declararon un plan, pero sólo el 0,4% de ellas lo hicieron con indicadores significativos. Según EY (2023) sólo el 5% del FTSE 100 (las 100 compañías de mayor capitalización del Reino Unido), tenía planes cero emisiones creíbles para los parámetros del gobierno. En ese contexto, la propuesta es que más que apresurarse en crear una estrategia descarbonizadora, ésta debe ser costeable y de impacto. Aconsejan no perder de vista los productos y servicios al crearla. 

4. Lavado verde

La condena a esta práctica está llevando a que las empresas opten por un “silencio ecológico” de sus medidas. Por eso recomiendan esperar las legislaciones de la Unión Europea, las de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos y de la Autoridad de Mercados y Competencia del Reino Unido, para no cometer errores e informar las “características ambientales o sociales de sus productos de una manera sólida y precisa”, plantea Regan Leahy.

 

5. De la reportabilidad al beneficio estratégico

Las empresas están frente a dos grandes presiones: las agencias de calificación y la obligación de presentar reportes por decreto gubernamental. Abordar la reportabilidad no debe ser un peso, sino que un beneficio estratégico. Recomiendan empezar lo antes posible, establecer objetivos  y optimizar las divulgaciones para no sobrecargar.

6. Derechos Humanos

Uno de los puntos fuertes en la agenda 2024 es la debida diligencia en este tema. Los expertos Wynn Kwan y Miguel Oyarbide postulan que dejó de ser un tema periférico y se convirtió en uno central. Identificar, prevenir y mitigar los impactos en Derechos Humanos es clave, y para eso también hay que considerar las cadenas de suministro. «Ees muy necesario que las compañías capaciten a su personal para que entiendan el alcance que tiene esta materia y no se generen ideas erróneas”, señala Amar. Es una arista que se está comenzando a legislar en la Unión Europea, por lo que hay que esperar esas directrices. 

7. Conciliar la circularidad

Según el Circularity Gap Report 2023, la circularidad empresarial cayó a un 7,2% durante ese año, principalmente por las consecuencias prolongadas de la pandemia. Por eso es clave invertir en la materia para generar ahorros operacionales a largo plazo. Proponen enfocarse en la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) y seguir informes de emisiones de todos los alcances.

 

8. Navegar en la nueva era de regulaciones ESG

Según el “Reporting Exchange” del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible, las regulaciones ESG han aumentado un 110% en la última década. Hay tantas s que se está dando un efecto contrario  “Anti-ESG” en algunos estados de Estados Unidos.  Esto es un desafío para las empresas, pero no deben bajarse del barco de reportar las regulaciones voluntarias y obligatorias, ya que es una responsabilidad que hay que asumir. “Estos factores son una oportunidad estratégica para que las compañías puedan repensar las exigencias y demuestren su compromiso con las cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza”, dice Amar.

9. Diversidad, equidad e inclusión (DEI)

Peter Truesdale plantea que es necesario acelerar el progreso en DEI institucional y trabajar el enfoque etario, donde economías más desarrolladas, que sufren un envejecimiento de su población, tienen el desafío de equilibrar experiencia con fuerza laboral joven, mientras que economías menos desarrolladas deberán sumar experiencia a las organizaciones. 

10. Adaptarse a la naturaleza y la biodiversidad

El informe destaca la importancia de abordar seriamente el impacto de las empresas en la naturaleza y biodiversidad paraformular una estrategia sólida y mitigar el impacto. Se  requiere una perspectiva local de la biodiversidad para “adoptar un enfoque significativo y práctico”, plantean Emily Williams y Alejandro Fiocco. 

El estudio detalla cada misión de la agenda 2024, con especial énfasis en Inteligencia Artificial, Derechos y  Humanos y desafía a eesperar la publicación definitiva de marcos regulatorios y legislaciones que se están tramitando, por ejemplo, en la Unión Europea. 

Puedes revisar el informe completo aquí.