opina Jocelyn Ann Black
14/08

El despertar pendiente de los directorios frente al cambio climático

"Existe cierta resistencia dentro de los directorios para incorporar el riesgo climático en sus decisiones, probablemente porque el concepto ha sido etiquetado y cargado de atributos de moda y marketing, más que de transformación, movilización o adaptación".

Urge preguntar, porque las preguntas movilizan. Esa es la premisa que debe regir en el rol del directorio. Si no hay preguntas, no se producen reflexiones ni pensamos los impactos; sin pensar y repensar, no hay acción ni reacción y por ende no hay cambio. ¿Pueden los negocios darse el lujo de seguir resistentes al cambio?

Los últimos años hemos visto cómo el mundo administrativo de las empresas se ha sumado al tren del cambio climático, intentando impulsar políticas verdes dentro de sus operaciones, entendiendo la importancia de operar de forma sostenible y sustentable. Sin embargo, la pata coja se la llevan los directorios, que no tienen las herramientas concretas para poder hacer un correcto seguimiento a las estrategias medioambientales de sus empresas. Por eso, es necesario que desde los directorios surjan las preguntas específicas para impulsar, monitorear y mejorar esas estrategias.

«Es urgente el despertar de los directores, la reacción y adaptación a un mondo inserto en un cambio climático que necesita que la esfera empresarial se sume a esta realidad global. Los directorios deben ser los nuevos agentes de cambio».

Existe cierta resistencia dentro de los directorios para incorporar el riesgo climático en sus decisiones, probablemente porque el concepto ha sido etiquetado y cargado de atributos de moda y marketing, más que de transformación, movilización o adaptación. Los directorios deben entender que las acciones medioambientales en las empresas son cada vez más necesarias para poder obtener una licencia social que le permita operar de cara a las comunidades y a la opinión pública, de manera de no dañar su reputación empresarial. Y no solo eso, es también necesario de cara al financiamiento, puesto que existen variadas organizaciones a nivel global que analizan las estrategias medioambientales de las empresas para poder otorgar créditos y emitir bonos de deuda.

No sirve que la administración de las empresas tenga esta inquietud si es que el directorio no le acompaña. Es urgente el despertar de los directores, la reacción y adaptación a un mondo inserto en un cambio climático que necesita que la esfera empresarial se sume a esta realidad global. Los directorios deben ser los nuevos agentes de cambio. Deben estar convencidos para promover e impulsar la gestión del riesgo climático y la innovación para la oportunidad. Con esa agenda dentro de las empresas, desde directores y management, se podrán generar negocios sustentables y sostenibles en el tiempo.

«Necesitamos pasar del dicho, con miembros de los directorios conscientes, coherentes y comprometidos, al hecho, con acciones reales y concretas y un plan a largo plazo»

Necesitamos pasar del dicho, con miembros de los directorios conscientes, coherentes y comprometidos, al hecho, con acciones reales y concretas y un plan a largo plazo. “La ventana de la sostenibilidad se nos está cerrando”, nos decía este año el informe del IPPC, por lo que es cada vez más mandatorio el compromiso real de las empresas, que debe incluir tanto a directorio como management.

Esto ya no es un ahora, esto es un por siempre. Por siempre acostumbrarnos a tener la palabra riesgo y oportunidades climáticas en el mapa de nuestra estrategia corporativa, estar convencidos, hacer preguntas y tomar decisiones que estén sintonizadas con la organización y los desafíos globales del entorno del cual somos parte.

 

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