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El exitoso alcance de un buen gobierno corporativo: ocho principios a tener en cuenta

El manejo exitoso de la gobernanza al interior de las empresas es clave para impulsar la dirección estratégica de una compañía. La consultora de alta dirección, Vinson Consulting define los 8 principios para una gestión que haga la diferencia.

«Un Gobierno Corporativo contribuye a garantizar un modelo de accountability de la administración, relacionamiento con los stakeholders y una mirada desde fuera, además de cumplir el rol de contraparte de la administración en temas estratégicos», sostiene el informe  «8 factores para lograr una gestión corporativa de excelencia a largo plazo», elaborado por de la consultora de alta dirección Vinson Consulting.

La falta de un Gobierno Corporativo adecuado puede tener un impacto significativo en la estabilidad, el rendimiento y la reputación de una organización, «afectando a todas las partes interesadas, desde empleados y directivos hasta accionistas e inversores», advierte  Vinson al definir la gobernanza como un «conjunto de principios, normas y prácticas que rigen el funcionamiento y la toma de decisiones de una empresa».

 

Según la consultora existen diversos síntomas que revelan la existencia de un gobierno corporativo poco robusto. Las enumera:

  • Decisiones a corto plazo: La falta de una visión a largo plazo y una estrategia sólida puede llevar a la adopción de decisiones impulsivas y centradas únicamente en resultados inmediatos, en lugar de considerar el crecimiento sostenible y la estabilidad de la empresa.
  • Ineficiencia operativa: Si no hay una adecuada supervisión y rendición de cuentas, los procesos internos pueden volverse ineficientes y desorganizados, lo que afectará negativamente la productividad y el rendimiento general de la organización.
  • Ausencia de diversidad en el consejo directivo: La falta de un gobierno corporativo adecuado puede llevar a un consejo de administración poco diversificado y representativo, lo que podría limitar la capacidad de la empresa para enfrentar desafíos y aprovechar oportunidades.
  • Incumplimiento de normativas y regulaciones: Una mala gobernanza puede llevar a prácticas poco éticas o incluso ilegales, lo que podría exponer a la organización a sanciones legales y dañar su reputación.
  • Rotación y descontento de empleados clave: La falta de una estructura de gobierno claro y equitativo puede llevar a la insatisfacción entre los empleados clave, quienes pueden optar por dejar la empresa en busca de mejores oportunidades.
  • Falta de transparencia: El no tener una estructura de gobierno sólida puede llevar a la opacidad en la toma de decisiones y en la comunicación interna y externa. Esto puede generar desconfianza entre los empleados, accionistas y otras partes interesadas.
  • Conflictos de intereses: Sin una gobernanza efectiva, los intereses personales de los directivos pueden prevalecer sobre los intereses de la empresa y los accionistas, lo que puede dar lugar a decisiones sesgadas y poco favorables para la organización.

 

Hacer la diferencia

En este contexto, propone 8 factores clave para una «gestión de excelencia»:

  • Plan estratégico sólido y objetivos claros Define el enfoque de la empresa, alinea esfuerzos y recursos hacia el logro de metas específicas y medibles. Permite tomar decisiones focalizadas en el plan.
  •  Definición de comités especializados Desempeñan un rol vital al abordar temas específicos con mayor detalle y experticia. Fortalece la conexión del Directorio con las unidades de negocio.
  • Composición equilibrada y diversa en el Directorio La inclusión de diferentes perspectivas, experiencias y habilidades enriquece las decisiones estratégicas y promueve la representatividad de los stakeholders.
  • Seguimiento de iniciativas y proyectos estratégicos El seguimiento riguroso a través de una PMO* garantiza la ejecución efectiva de la estrategia, asignación de recursos y la adaptación ágil frente a desafíos. Roles y responsabilidades claras
  • Definición precisa de funciones del Directorio, comités y la alta dirección, asegura una toma de decisiones ágil y una estructura orientada al logro de OKR.
  • Evaluación periódica del Directorio y comités Garantiza la identificación de oportunidades de mejora, asegurando una gobernanza efectiva y adaptada a las necesidades cambiantes de la empresa.
  • Sistemas de reportería y flujos de información claros. Aseguran una comunicación efectiva, la toma de decisiones informadas y una rendición de cuentas transparente en todos los niveles de la organización. Participación activa de socios y accionistas
  • Diálogo abierto, acceso a información relevante y la expresión de sus inquietudes, fortalece la confianza y compromiso con la empresa.

 

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