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27/11

El futuro de la data de sostenibilidad

Los directores y tomadores de decisión deben saber que la confiabilidad de la información ESG es un desafío crítico y hacer un esfuerzo por avanzar en este eje, capturando además la oportunidad de tener sistemas de gestión integrada y continua, alineados a su estrategia y propósito de negocio.

Estamos en un momento en que nuevos estándares de divulgación integrada se hacen obligatorios y la expectativa es que los datos ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) conlleven un tratamiento en línea con el de la información financiera. La confiabilidad de esta información es crítica por un lado para los usuarios, que en este paradigma son principalmente inversionistas y tomadores de decisión financiera, pero también pasa a serlo para los directivos que asumen la responsabilidad sobre esas revelaciones. Para estos, el desafío es doble: idealmente mostrar “buenos” resultados, pero fundamentalmente correctos.

Esta confiabilidad de la información ESG pasa por que haya sido elaborada siguiendo ciertos criterios de proceso: protocolos y controles que aseguren una medición consistente y fiable, con segregación de funciones por ejemplo, y que estén soportados por herramientas y sistemas capaces de centralizarla, seguros, trazables, no manipulables. Tener procesos de seguimiento continuo de la data y no esperar a levantarla una vez al año, permite gestionarla y además permite hacer auditorías preliminares haciendo más ágil y certero el proceso de reporte integrado anual, que está sujeto a plazos ceñidos.

En esto, las áreas de Finanzas y Control interno pueden contribuir a transferir capacidades al proceso de recopilación de datos ESG y dar forma al reporte integrado en su totalidad en base a los procesos existentes para la data financiera.

Estamos recién percibiendo una necesidad más difundida (y aún así muy acotada) de parte de las empresas locales en incluir la auditoría externa de sus procesos de reporte, y del punto de vista de asesoría, debemos transmitirles cuán rápido está cambiando el escenario y qué tan distinto es el trabajo (y los potenciales hallazgos y resultados) entre un alcance limitado y uno razonable

La auditoría independiente es una capa más de control que algunas empresas han incorporado a su proceso. Si bien en Chile la NCG 461 de Memoria Integrada de la CMF no exige la auditoría externa, ni tampoco es parte de los nuevos estándares IFRS S1 y S2, sí ha sido uno de los elementos que la Comisión ha puesto sobre la mesa a modo de conclusiones tras el primer ciclo de reporte. También el Gerente de Sustentabilidad y Gobierno Corporativo de la OCDE, Caio de Oliveira, invitado esta semana por el Instituto de Directores de Chile planteó el punto de avanzar en auditoría externa,  precisando además la distinción respecto al nivel de aseguramiento, que puede ser limitado o razonable.

Esta precisión, que puede parecer bastante técnica, no es menor. Hasta acá, el estado del arte de las revisiones a los reportes de sostenibilidad ha sido de alcance limitado, y en el caso del mercado local se trata de una práctica no mandatoria que lleva a cabo un set acotado de empresas. En Europa, en cambio, la nueva regulación de divulgación corporativa sí incorpora el requisito de aseguramiento externo, y lo hace mandando a que desde el 2028, el nivel de aseguramiento debe ser razonable, esto es, el nivel de exhaustividad de una auditoría financiera de tomo y lomo.

Lo anterior es desafiante no sólo para las empresas, sino también para quienes estamos del lado de las auditoras. Estamos recién percibiendo una necesidad más difundida (y aún así muy acotada) de parte de las empresas locales en incluir la auditoría externa de sus procesos de reporte, y del punto de vista de asesoría, debemos transmitirles cuán rápido está cambiando el escenario y qué tan distinto es el trabajo (y los potenciales hallazgos y resultados) entre un alcance limitado y uno razonable.

Los directores y tomadores de decisión deben saber que la confiabilidad de la información ESG es un desafío crítico y hacer un esfuerzo por avanzar en este eje, capturando además la oportunidad de tener sistemas de gestión integrada y continua, alineados a su estrategia y propósito de negocio.

 

 

 

 

 

 

 

 

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