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23/01

El «latigazo climático»: el nuevo fenómeno que tiene en alerta la infraestructura, salud y sistemas de emergencia

Este patrón, impulsado por el cambio climático, ha desencadenado eventos devastadores como los últimos incendios forestales en Los Angeles (California) y desastrosas inundaciones en África Oriental y Pakistán. Según un análisis de Nature Reviews Earth and Environment este tipo de fenómeno ha aumentado entre 31% y 66% desde mediados del siglo XX.

Un nuevo fenómeno tiene en alerta a expertos en clima y a varios  sectores de la economía. Se trata del llamado «latigazo climático», un cambio brusco entre condiciones extremadamente húmedas y secas, que está cada vez más presente en todo el mundo.

Este patrón, impulsado por el cambio climático, ha desencadenado eventos devastadores como los últimos incendios forestales en Los Angeles (California) y desastrosas inundaciones en África Oriental y Pakistán.

Según un análisis de Nature Reviews Earth and Environment, publicado por el sitio Expoknews, este tipo de fenómeno ha aumentado entre 31% y 66% desde mediados del siglo XX, correlacionados con el calentamiento global.

«Plantea desafíos urgentes para la humanidad, ya que su impacto se amplifica con el incremento de las temperaturas globales y evidencia cómo el cambio climático no solo afecta al medio ambiente, sino que pone en riesgo directo la seguridad y el bienestar de la ciudadanía», señala el artículo.

El latigazo climático combina lluvias torrenciales seguidas de sequías intensas, aumentando el riesgo de desastres naturales como inundaciones, incendios forestales y deslizamientos de tierra. Estos cambios drásticos afectan tanto a la población como a los ecosistemas, multiplicando los daños que causarían los fenómenos extremos por separado

Y su impacto ha sido profundo. En África Oriental, por ejemplo, las sequías entre 2020 y 2023 dejaron a 20 millones de personas sin alimentos, mientras que lluvias torrenciales a finales de 2023 destruyeron cultivos y desplazaron a millones.

Además de sus efectos inmediatos, «el latigazo climático genera consecuencias a largo plazo, como deslizamientos de tierra, aumento de floraciones de algas tóxicas y brotes de enfermedades transmitidas por vectores como mosquitos», sostiene la publicación.

 

Retos para la infraestructura

Bajo este escenario, uno de los sectores que más podría verse afectado es el de la infraestructura, el cual enfrenta serios retos para adaptarse. La publicación advierte que los cambios rápidos entre sequías e inundaciones sobrecargan los sistemas diseñados para condiciones climáticas más estables.

Un suelo extremadamente seco no puede absorber lluvias torrenciales, aumentando el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra, mientras que la escasez de agua en períodos secos afecta a la agricultura y el suministro de agua potable.

Por otro lado, las lluvias torrenciales colapsan drenajes y carreteras, mientras que las sequías prolongadas agotan reservas de agua esenciales. Según el Doctor Kevin Collins de la Open University, esta creciente volatilidad hidroclimática, obliga a replantear la forma en que se planifican las ciudades e infraestructuras.

Desafíos para los sistemas de emergencia

El artículo señala además que los sistemas de emergencia enfrentan una presión creciente debido al aumento en la frecuencia de los eventos de latigazo climático. Dificultan las operaciones de respuesta, ya que las estrategias diseñadas para un solo tipo de desastre no son efectivas frente a eventos consecutivos de características opuestas.

Por ejemplo, en Los Ángeles, los incendios forestales de 2024 fueron exacerbados por años de sequía seguidos de lluvias sin precedentes. Esto creó condiciones ideales para la propagación de incendios, sobrecargando los recursos de emergencia. En Pakistán, las inundaciones de 2023 desplazaron a millones, superando la capacidad de los servicios humanitarios.

La planificación de emergencias debe evolucionar para incluir la intensificación de los fenómenos extremos. Esto requiere coordinación internacional, inversión en tecnología avanzada de monitoreo climático y capacitación para manejar eventos cada vez más complejos. Reconocer la relación entre estos eventos y qué es el latigazo climático es un paso fundamental para proteger a las poblaciones.

Efectos en la salud pública

El fenómeno también presenta graves desafíos para la salud pública. Las transiciones abruptas entre períodos húmedos y secos crean condiciones propicias para la proliferación de enfermedades. Las lluvias torrenciales pueden contaminar el suministro de agua potable con algas tóxicas, mientras que las sequías prolongadas incrementan las enfermedades respiratorias debido al polvo y la contaminación.

Además, los cambios extremos pueden favorecer la propagación de vectores de enfermedades como mosquitos y ratas. Esto ya se ha observado en regiones donde las lluvias intensas, seguidas de calor extremo, han provocado brotes de malaria y dengue. Las poblaciones más vulnerables son las que tienen acceso limitado a servicios de salud y recursos básicos.

Para enfrentar estos retos, los sistemas de salud deben ser más resilientes y adaptarse a las nuevas realidades climáticas. Invertir en infraestructura sanitaria, educación pública y sistemas de monitoreo es esencial. Al comprender y actuar ante qué es el latigazo climático, se pueden mitigar sus efectos sobre la salud global.

Acción inmediata

Los expertos coinciden en que la humanidad debe actuar rápidamente para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el calentamiento global. Solo así se puede frenar el aumento exponencial de estos fenómenos. Además, es crucial adaptar la planificación urbana, la infraestructura y los sistemas de emergencia para enfrentar esta nueva realidad.

Iniciativas como permitir que los ríos accedan a sus llanuras de inundación y reducir el asfalto en las ciudades son ejemplos de cómo mitigar los efectos. La solución a largo plazo requiere una colaboración global y un cambio significativo en los hábitos de consumo y producción, señalan los expertos.

 

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