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30/10

El océano se convierte en actor clave para limitar el calentamiento global

El informe "The ocean as a solution to climate Change, five oportunities for action", elaborado por expertos del Grupo de Alto Nivel para una Economía Oceánica Sostenible (HLP) releva, por primera vez, a los mares como actor central para la mitigación del cambio climático.

La mitigación basada en los océanos podría reducir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI) en casi 4 mil millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) al 2030 y en más de 11 mil  millones de toneladas anuales en 2050.

Podría reducir la «brecha de emisiones» (diferencia entre lo que se prevé si se mantienen las tendencias con la limitación del aumento global) hasta en un 21% en una trayectoria de 1,5°C y en un en torno a un 25% en una trayectoria de 2,0°C, de aquí a 2050.

Todo eso es más que las emisiones de todas las centrales eléctricas de carbón del mundo y superiores a las que emitió China en 2014.

El informe «The ocean as a solution to climate Change, five oportunities for action», elaborado por expertos del  Grupo de Alto Nivel para una Economía Oceánica Sostenible (HLP), releva,  por primera vez,  a los mares como actor central para la mitigación del cambio climático.

El aumento de las energías eólicas flotantes y fijas,  mareomotriz y undimotriz, además de la descarbonización del transporte oceánico, ofrecen uno de los mayores potenciales de mitigación para el  2030 y 2050, sentencia el documento al declarar cinco áreas de acción: energías renovables, transporte, producción de alimentos, ecosistemas y el potencial almacenamiento de carbono.

Secuestrar carbono

Los expertos señalan que «el aprovechamiento de la capacidad de los ecosistemas costeros y marinos para secuestrar y almacenar carbono», podría generar un efecto  mitigación considerable al mantener las reservas en los suelos y la vegetación. Eso, a pesar que hoy se enfrenta a importantes retos técnicos, económicos y sociopolíticos (seguridad medioambiental) que deben explorarse adecuadamente antes de su despliegue.

La restauración también aporta beneficios colaterales como la provisión de hábitats para peces, el suministro de alimentos, fibras, medicinas y la reducción del impacto de las tormentas durante fenómenos meteorológicos extremos. La acuicultura de algas ofrece un gran potencial para desarrollar alternativas bajas en carbono para alimentos, piensos y muchas otras aplicaciones.

Estas son las opciones de mitigación basadas en el océano y el potencial de mitigación anual para 2050, según el informe

Cuatro impactos

El documento evalúa además cuatro dimensiones del desarrollo sostenible en las que cabe esperar impactos más amplios, más allá de las emisiones evitadas o reducidas:

  • Medio ambiente y el impacto sobre la biodiversidad marina y terrestre, la calidad del agua, el uso del suelo, la resistencia costera y la adaptabilidad de los ecosistemas y los asentamientos humanos al cambio climático.
  • Economía y efecto en el empleo, ingresos de los hogares,  crecimiento económico, innovación en energías limpias,  ingresos generados por las empresas y el suministro de energías limpias.
  • Sociedad, resultados de salud humana, desigualdad de ingresos, calidad de la educación, equidad de género, reducción de la pobreza y objetivos de seguridad alimentaria.
  • Gobernanza, instituciones eficaces, transparentes y sólidas, asociación mundial para el desarrollo sostenible, desarrollo de capacidades.
Beneficios y contrapartidas

La evaluación del HLP revela que aunque las opciones de mitigación basadas en los océanos tiene contrapartidas, los beneficios son mayores.  Mejora de la productividad pesquera y  el turismo, reduce del riesgo de acidificación de los océanos, aumento de la resiliencia costera y reducción de la extracción de agua. Además, se podrían generar nuevos empleos, ahorro de energía gracias a la mejora del diseño de los buques y crecimiento económico impulsado por una economía oceánica en expansión.

La mirada negativa se centra en que la mitigación destinada a recuperar las poblaciones de peces y otra biomasa oceánica, puede afectar l reducción de la pobreza y el empleo y limitar los avances en los objetivos de seguridad alimentaria. La falta de participación efectiva de las partes interesadas en los proyectos de restauración del «carbono azul», puede tener consecuencias negativas para los pescadores artesanales.

Entre los riesgos y contrapartidas medioambientales figuran los daños que pueden causar a los ecosistemas costeros o a las especies marinas el crecimiento no planificado de la acuicultura costera o de las instalaciones de energías renovables. Los enfoques de almacenamiento de carbono en los fondos marinos, si se aplican de forma imprudente, podrían contribuir a la acidificación de los océanos y dañar los ecosistemas oceánicos al afectar a los procesos químicos, físicos y ecológicos a gran escala. Aunque algunos de estos riesgos pueden abordarse adecuadamente mediante la participación de las partes interesadas.

 

Aquí puedes leer el documento completo.

Contribución de las cinco áreas de acción climática basadas en los océanos para mitigar el cambio climático al 2030 (GtCO2e máxima)

Contribución de cinco áreas de acción climática basadas en los océanos para mitigar el cambio climático al 2050 (GtCO2e máxima)

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