Cada año, el mundo genera más de 60 millones de toneladas de residuos electrónicos, según el Global E-Waste Monitor, y menos del 20% se recicla de manera formal. El resto suele terminar en vertederos, contaminando suelos y agua con metales pesados y plásticos difíciles de degradar. Este problema crece a un ritmo de 3% anual y se espera que alcance los 82 millones de toneladas para 2030 si no se toman medidas urgentes.
Ante este panorama, empresas como Amazon están repensando su papel en el ciclo de vida de los productos. Con el lanzamiento de The Second Chance Deal Days en la Unión Europea, la compañía busca reducir su impacto ambiental, ofreciendo productos devueltos, usados y reacondicionados a precios reducidos. Esta iniciativa no solo promueve la reutilización y la reparación, sino que impulsa una cultura de consumo circular que puede marcar una diferencia en la lucha contra el e-waste.
De vendedor a impulsor de consumo responsable
Según el sitio Expoknews, la estrategia de economía circular de Amazon tiene como objetivo prolongar la vida útil de los productos y disminuir el volumen de residuos que generan los consumidores a través de los Second Chance Deal Days, la alternativa con la que la empresa ofrece a millones de clientes en Europa la posibilidad de adquirir tecnología personal, electrodomésticos, juegos y otros artículos con descuentos de hasta el 50%. Con ello, se reduce la necesidad de producir nuevos dispositivos y se aprovechan los recursos ya invertidos en su fabricación.
Cada producto devuelto pasa por un proceso de inspección, prueba y reparación cuando es necesario, asegurando que cumpla con los estándares de calidad de Amazon. Solo entonces es puesto nuevamente a la venta, con etiquetas que indican su estado exacto: «Como nuevo», «Muy bueno», «Bueno» o «Aceptable». Esto genera confianza y permite que el cliente tome una decisión informada.
La iniciativa también contribuye a reducir la cantidad de devoluciones al brindar herramientas como tablas de tallas basadas en IA y funciones de realidad aumentada, ayudando a los usuarios a seleccionar correctamente desde el inicio. Así se minimiza el ciclo de compra-devolución, uno de los principales factores de generación de e-waste en el comercio electrónico.
De esta forma, Amazon está pasando de ser un potencial generador de residuos electrónicos a un agente activo en su reducción, posicionándose como promotor de la economía circular a gran escala.